Liebster award: mis nominados son…

Ayer, mientras leía un rato en la Red House del centro y me bebía un rico capuchino, me llegó una notificación de Facebook que me hizo sonreír. Una de mis alumnas del Taller de Escritura Creativa: Isabel Pérez, me ha nominado para el Liebster Award, un premio para blogueros con poca audiencia, de origen alemán si no me equivoco. Estos premios literarios, que no son otra cosa que una cadena de reconocimientos entre colegas que se leen y se animan a seguir escribiendo me hizo pensar en lo importante que puede ser para una persona el reconocimiento social. Una persona puede dedicarse a escribir, o a cocinar muffins de chocolate, no importa a qué, y puede ser muy bueno en su labor. Pero sin duda pondrá muchísima más atención y dedicación a su escritura o la hechura de unos panquecitos si alguien le dice: “¡Qué bien! Quiero leer más”, o “Qué rico. Dame otro… ¡ya!”. Y esa atención agregada tiene como consecuencia la inevitable mejoría de lo producido. Escribirá mejor, cocinará mejores muffins.

Habrán cocineros expertos que piensen que han probado mejor repostería o críticos literarios, de esos especializados en juzgarlo todo usando la palabra “mierda”. Pero, ¿saben qué? Da igual. Eso da totalmente igual. Porque la razón siempre la tendrá quien siga comiendo esos panqués ricos o siga leyendo esos textos apasionados. Mis ideas no significan, por supuesto, que una persona no debiera superarse a sí misma, crecer, ser el mejor escritor o repostero que pueda. Lo único que digo es: cuando una persona recibe unas palabras de aliento, de reconocimiento por que gusta lo que hace, dicha persona, a partir de ese momento, procurará hacerlo todavía mejor.

Gracias, querida Isabel, por la nominación, me emocioné sin poderlo evitar.

Ahora bien. Las reglas de este juego son simples y divertidas. Se trata de mencionar y agradecer a la persona que te nominó, cosa que ya hice arriba, y luego responder a una serie de preguntas que te hace (lo haré a continuación). Posteriormente debo nominar a otros blogueros que, considero, deberían recibir el reconocimiento y finalmente hacerles una serie de preguntas que habrán de responder en un post como este dentro de sus respectivos blogs.

Voy a usar ahora un lenguaje más propio de púbero porque así me siento frente a este juego: ¡qué súpermegadiver es esto! Es igualito que los chismógrafos de la primaria donde todos ponían que su cantante favorito (porque estaba de moda entonces) era Enrique Iglesias, o que preferían un happy meal en Mc´Donalds en lugar de unos tacos al pastor en cualquier taquería del barrio. O sea, que uno se enteraba de los rasgos de personalidad de la banda leyendo sus respuestas… Era como entrar por un instante en la parte más íntima de sus cerebros. Se sentía muy parecido a lo que se siente hoy cuando se ver un reality show por televisión. En fin, allá voy.

Las preguntas de Isabel

1. ¿Qué es lo primero que recuerdas haber leído?

Un libro de cuentos de los hermanos Grimm, ilustrado divinamente. Era grande y blanco, una edición de pastas duras que hojeaba mucho antes de ir a la cama. A veces no lo leía, sólo veía las ilustraciones y con eso me bastaba. Pero de tanto hojearlo un día terminé por leer.

2. ¿Y lo último?

Estoy leyendo ahora De qué hablo cuando hablo de correr, de Murakami. Y es que llevo una temporada haciendo footing, enganchadísimo; lo estoy leyendo también porque escribo un capítulo de mi segunda novela que va de perder peso corriendo.

3. Un libro que simplemente no hayas podido terminar.

Puff. Varios, es que hay libros que no merecen la pena. Yo fui un lector disciplinado, me leía todo el libro aunque no me gustara tanto. Pero conforme he ido creciendo me he vuelto más pasota y no doy tregua a los libros que me aburren. Si no disfruto la lectura cierro el libro, aunque me queden pocas páginas por terminar o haya comenzado apenas. Me pasó, por ejemplo, con El arte de amar de Erich Fromm.

4. ¿Tiene verdadero sentido un blog hoy, con el auge de las redes sociales?

Tengo una prima, se llama Daniela, soy muy fan de mi prima porque tiene una personalidad muy cargada de ironía y sarcasmo. Es inteligente, siempre lo ha sido. Tendrá quince o dieciséis años. Daniela tiene un perfil en Facebook y no tiene un blog. Pues bien, creo que si Daniela se abriera un blog en lugar de publicar sus frases ingeniosas en Facebook, conseguiría tener un registro de sus textos un poquito menos fugaz. Aunque en teoría todo lo que publiques en Facebook permanecerá allí a menos de que lo quites, el acceso a los contenidos que Dani produce, localizándolos a través de buscadores como Google, es imposible. Es decir, ahora mismo sólo pueden leerla sus amigos de Facebook.

Lo que yo digo es que a esa niña merecen leerla muchas personas, no sólo unos cuantos amigos en Facebook. Y un blog le permitiría conectar con mucha más gente y dar a conocer su trabajo de un modo más amplio y no perecedero. Pero nada de esto será importante para Daniela si Daniela no escribe esas frases ingeniosas pensando en un lector o teniendo la intención de comunicarse a través de la escritura con otras personas del mundo que no estén entre sus amigos de Facebook, independientemente de que las publique allí o en otro lado.

Un blog, en ese sentido, es más útil para quien tiene vocación de comunicador, es decir, para quien tiene cosas que decirle al mundo y no sólo a unas cuantas personas. Las redes sociales son una especie de megáfono que, dependiendo de qué tan guapo sea el gatito en turno o qué tan gracioso sea el vídeo donde un tipo tropieza, permitirá que el contenido allí compartido sea conocido, sobre todo, por personas más afines. Yo no contemplo ya el uno sin el otro. A mí Facebook me sirve, entre muchas otras cosas, para difundir los contenidos de mi blog. Pero bueno, muchas otras personas prefieren construirse granjas o darse toques… Una de las cosas que se pueden hacer en Facebook que me resultan idiotas, por cierto. ¿Por qué darle un toque a una persona? ¡Escríbele!

5. Si crearas otro blog que no fuese sobre escritura/literatura, ¿de qué hablaría?

Tal vez de música, pero no de música en plan reseñista de discos indie o algo parecido. Hablaría únicamente de la música que a mí me gusta, sin importar el género. Pero más allá de hablar sobre esa música, hablaría de por qué me gusta y por qué la escucho tanto.

6. ¿Tu madre (o cualquier pariente cercano que piense que eres muy listo/a y muy guapo/a) lee tu blog? (Y si lo hace, ¿qué opina?)

Ningún integrante de mi familia lee mi blog o ha leído, por cuenta propia, algo que yo haya escrito. Cuando empezaba a escribir solía torturar a mis padres. Ellos estaban viendo la tele, como cualquier padre sensato que tiene un hijo que aspira a convertirse en escritor, y yo iba y me les plantaba enfrente con veinte páginas sin corregir del cuento en que estaba trabajando. ¿Lo leo y me dicen qué opinan?, les preguntaba. Siempre me escuchaban, pero estoy seguro de que más de una vez habrían preferido no hacerlo.

7. Escribir: ordenador vs papel y bolígrafo.

Ordenador, siempre. Tumbo letras a la velocidad de la luz. Y esa velocidad se acerca un poquito a la velocidad en que mis pensamientos fluyen. Por eso soy incapaz de escribir un cuento o una novela a mano, aunque suelo tomar muchísimas notas.

8. ¿Hay algún libro que no le perdonas al autor por haber escrito antes que tú?

No. Pero tengo que reconocer que cuando leí por primera vez a Xavier Velasco o a Luis Zapata (mexicanos los dos) pensé que si existiera un modo de robarles su sentido del humor lo haría sin escrúpulos.

9. ¿Escribes siempre en el mismo sitio? ¿Dónde?

Escribo donde pueda. Regularmente tengo que buscarme un hueco en la agenda para poderme sentar a escribir. Por eso he tenido que aprender a adaptarme y escribo donde caiga, donde pueda. Alguna vez he tenido que escribir, aislado en un escritorio pequeño del salón en casa de mis padres, mientras se celebraba allí una fiesta familiar. Casi tuve que ponerme un letrero en la espalda para recordarles a todos lo importante que era ignorar por completo al encorvado y antipático Israel, quien en lugar de celebrar junto a la familia prefería sentarse allí solo a escribir sabrá Dios qué.

10. ¿Algún texto tuyo por el que sientas más cariño irracional de lo normal?

Hace unos años ya me encapriché con un cuento. Se llama “A primera vista”, creo que está publicado en este blog y todo. No es un cariño irracional lo que sentí por ese cuento. Es que pasé demasiado tiempo con él. Fue de mis primeros textos y, bueno, me pasó eso que suele pasar a todo escritor en ciernes: estaba enamorado de mi creación.

11. Por último: ¿POR QUÉ (todo)?

Y, ¿por qué no? Porque sí. Porque lo digo yo. Por favor, también.

Nominados

Objetos perdidos, de Carlos Castro Rincón.

Mi mundo descalzo, de Eduardo Parody.

Vida de perra, de Blanca Izquierdo.

Siempre amanece después de la tormenta, de Reyes Lerate.

Almudena López Molina

Bernabé Bulnes Gómez

A tres tintas, donde escribe escribe Ana de Haro.

Bunker84, de Joel Flores.

El baúl de Bego, de Bego Guerrero.

Nomino también a Noemí Vallecillos, Rodolfo Garrotín, Raimundo Lion y Ana Llorca, a través del blog del Taller de Escritura Creativa de Sevilla, porque los autores no tienen blog personal pero han publicado allí textos maravillosos.

 Mis preguntas

  1. ¿Quién desearías que te leyera alguna vez?
  2. ¿Cómo te imaginas los gestos de los lectores que te han leído alguna vez?
  3. Un día despiertas y ya no eres tú, eres tu mascota y tu mascota está en tu cuerpo. ¿Qué haces para recuperar tu cuerpo?
  4. Si pudieras elegir tener un súper poder, ¿cuál sería?
  5. ¿A qué le tienes miedo?
  6. Enlista, por lo menos, tres placeres culposos.
  7. ¿A qué autor has leído siempre y por qué?
  8. ¿Cuáles son los tres libros que cambiaron tu vida?
  9. Un huevo y una cuchara sopera van al cine. Al huevo le gusta la chuchara. ¿Cómo se la liga?
  10. ¿Qué cosa de este mundo tiene el poder de siempre hacerte reír?
  11. ¿Qué libro no debería leer nadie?

Y así todo. Que se lo pasen igual de bien que yo. Estaré atento de sus próximos posts.

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4 comentarios en “Liebster award: mis nominados son…

  1. Gracias, gracias, de verdad, muchas gracias Israel. No esperaba esta nominación, ha sido una grandísima forma de empezar el lunes. Quería dedicar el premio al público que me lee conscientemente, esos dos incorregibles locos. También a todos aquellos que alguna vez, por error, entre “busca, compara y encuentra algo mejor”, acabaron leyendo algo de mi blog, y se quedaron. A todos ellos, espero que les haya gustado.

    Saludos, próximamente expondré mis nominados!

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  2. Me voy a fusilar el cuestionario porque me pareció bonito y porque me siento ligado espiritualmente a los blogs que nadie lee… Quién sabe por qué.

    Y no, me salto las nominaciones porque mi religión no me permite créer en los premios. Un abrazo a todo tu taller, ya que estamos.

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