Las puertas del paraíso (Edición en papel)

Publico Las puertas del paraíso, mi primera novela

               Google Play Store Casa del Libro iBooks México iBooks USA iBooks España Amazon México Amazon España Amazon USAGandhi

Cuando aún no terminaba la licenciatura y se afianzaba en mi interior la vocación literaria, me decía a mí mismo de camino a la universidad, o de camino a mi casa (no variaba demasiado las rutas, siempre he sido un poco ñoño): «Mí mismo, algún día tienes que escribir una novela». Entonces sabía que escribir una novela era un trabajo titánico e imposible. Y tenía razón, al menos parcialmente. Titánico es, desde luego… Lo que no había contemplado era qué tan difícil sería publicarla, una vez escrita. Y vaya si es un camino difícil (sobre todo cuando eres un completo desconocido y escribes mariconadas sin pudor).

Las puertas del paraíso (Portada edición en papel)

Se publicó dentro de la Colección Gato Encerrado.

Después de muchos años de trabajo y dedicación en el campo de la narrativa, y gracias al siempre solidario y constante apoyo de mi Maestro René Avilés Fabila, luego de un proceso de edición largo, minucioso y bueno, a cargo de David Gutiérrez Fuentes (Jefe de Producción Editorial de la UAM Xochimilco), por fin veo realizado ese sueño que nació en mi temprana juventud. ¡Y no saben lo emocionado que estoy! Las puertas del paraíso, la obra con la que me saqué el título de Máster en Escritura Creativa de la Universidad de Sevilla, se publicó el mes pasado bajo el sello de la Universidad Autónoma Metropolitana, mi alma máter. Y este post pretende, además de hacer oficial la noticia de dicha publicación, compartir, en modo making of algunos detalles sobre ésta, mi primera obra publicada.

Contraportada

El texto de la contraportada fue escrito por mis muy queridas y admiradas Cristina Rascón y Lorel Manzano.

El origen de Las puertas del paraíso se remonta al año 2006, año en que conocí al cineasta mexicano Julián Hernández. Por aquellos tiempos coordinaba yo un movimiento pro diversidad sexual en la UAM, cuando el guapo Raúl Uribe (quien también estuvo al frente de otro movimiento joteril-uamero, antecedente inmediato) me sugirió invitar a Julián, que hacía promoción de su recién estrenada El cielo dividido, a presentarla en la UAM, ¡no!, miento, de hecho estaba a punto de estrenarla, así que la presentación de su película fue en realidad un estreno exclusivo. Entrevisté a Julián un par de veces a raíz de eso, en una de esas entrevistas me dijo que estaba interesado en trabajar con jóvenes escritores para hacer la adaptación de una película setentera protagonizada por Jacqueline Andere (quien, coincidencias de la vida, es amiga de René Avilés Fabila), dirigida por Salomón Laiter, quien también escribió el guión junto a Eduardo Lizalde, basándose en el argumento original de Elena Garro. Yo todavía no era escritor ni era nada. Sólo tenía muchas ganas de hacer cosas y escribir era una de ellas. Vi entonces la oportunidad de acercarme a Julián y ofrecerme para trabajar con él. Poco después de ese encuentro, Julián me llamó para pedirme que lo intentara. Yo me cagué de nervios y lo intenté, of course. Para no extender el choro, les cuento que escribí un par de guiones con los que, ni Julián ni yo quedamos contentos. Me vine un poquito abajo, la verdad. El problema principal, me explicaba amablemente Julián, era que yo no conseguía despegarme lo suficiente de la historia original, impidiéndome apropiarme de ella, hacerla mía, reinventarla y darle un aire nuevo, más allá del contexto actual. Julián tenía mucha razón. Ese proyecto para mí siempre fue importante, pero yo no estaba preparado para plantarle cara, sobre todo pensando en que las plumas detrás de la historia original son GRANDES plumas de la literatura mexicana contemporánea. Para lo que sí estaba preparado era para concentrarme en la creación literaria, en aprender. Intenté que no se me notara el bajón y le di un respiro al proyecto.

En el intermedio tomé un montón de clases en distintos talleres y me dediqué a leer. Aunque se trataba de escribir el guión para un largometraje, yo sentí la necesidad de concentrarme en aprender a contar historias y, ya que me he sentido siempre inclinado hacia la narrativa, me dejé imbuir en su práctica y teoría.

En 2009 me dieron mi primer gran oportunidad en el mundo literario. Una tan grande que me cambió la vida; sobre eso escribiré en otro post. Antonio Gala me seleccionó para venir a España y escribir el que sería mi primer libro de cuentos. Llevaba ya unos años dedicándome a la narrativa, así que todo lo relacionado con Las puertas del paraíso permaneció en la carpeta de pendientes de mi computadora, hasta finales del año 2010, cuando entré a estudiar en la Universidad de Sevilla, donde me pedían escribir una obra de creación o una tesina para titularme; elegí la obra de creación, of course. Y como ya había escrito cuentos, vi la ocasión de intentar hacer realidad ese sueño de mi juventud temprana; con todo y dudas, decidí que escribiría una novela, y para matar dos pájaros de un tiro, esa novela contaría la historia que guardaba en la carpeta de pendientes. Así volví a Las puertas del paraíso, con la intención de apropiarme de la historia y probar si podía conseguir un mejor resultado a través de la prosa narrativa, ya que había fracasado escribiendo guiones.

Como estaba muerto de miedo, hice trampa. Sí. Me sentía cómodo escribiendo cuentos, que es lo que venía escribiendo desde hacía ya un buen tiempo. No tuve ningún pudor en seguir escribiendo cuentos, con la diferencia de que ahora, en lugar de hacer historias independientes, crearía historias entrelazadas, historias que construirían una trama mayor: la de la novela. Era una idea emocionante con la que pronto conseguí sentirme entusiasmado, con la que terminé por convencer a mi tutora en el Máster, la sabia Mercedes Comellas, de que mi proyecto era un buen proyecto.

Las puertas del paraíso, mi novela, da cuenta de las aventuras de Andrés, un muchacho ridículamente guapo que busca encontrar a la mujer de sus sueños; Paco, el mejor amigo de Andrés, de quien siempre ha estado enamorado hasta las trancas; y Blanca, la última novia de Andrés, quien hipnotizada por la belleza de éste, intenta consumar a toda costa su amor. De la historia original con la que se rodó el largometraje en los años setenta, yo no conservo apenas nada. El nombre de dos personajes y la presencia de un Camaro color amarillo canario, ya está. La historia original me ha servido más como premisa o punto de partida, que como material dramático. Por fin, después de un duro trabajo de confrontación psicológica y literaria, conseguí transformar la historia original y adueñarme de la nueva historia que se iba construyendo. Entre los cambios más significativos entre la historia original y mi historia, quizá, está el hecho de que ahora, la protagonista no es Blanca (el personaje interpretado por J. Andere), sino Andrés, que junto a Paco constituye uno de los ejes dramáticos más importantes de la novela.

A diferencia de otras novelas, la mía tiene una cualidad que, poco a poco he podido descubrir gracias a las lecturas que han hecho de ella: tiende a poner de los nervios al lector. Y es que me propuse construir unos personajes que, contrario a la costumbre de la literatura comercial, no desatan empatía y son a veces patéticos al extremo, a pesar de que he procurado, sí, usar un lenguaje coloquial y un estilo sencillo, porque de hecho me interesa llegar a un público amplio. Mi novela es una de esas historias en las que el lector, a pesar del lenguaje coloquial, debe espabilar y meter la nariz en todos los huecos que he dejado vacíos, o sea, que no es el tipo de historias que te lo da todo picadito y a la boca… lo que ya me ha granjeado la incomprensión de algún lector y la gratitud de algún otro que se ha entretenido llenando hoyos. Yo confío en la inteligencia del lector, y he escrito esta novela esperando encontrarme con otras personas tan locas, cursis y amorosas como yo, que disfrutan comiéndose un poco la cabeza, buscándole tres pies al gato. Pero, como decía un colega muy fino de la universidad, mejor “paro de mamar”, o de contar más sobre esto, que al cabo es lo mismo, porque estoy a una palabra de convertirme en la típica nueva mamá que va explicándole a todos qué tan guapo es su bebé… Será que soy víctima del temor típico de primerizo y se me encogen los huevos al pensar que mi bebé está ya indefenso ahí afuera, y que ahora, después de haberlo procurado todo lo posible, tendrá que defenderse solo.

Las puertas del paraíso (ebook edition)

Cómprala ahora: ¡pincha la imagen! Elige tu tienda favorita.

Por si a caso, comento que a la par de la publicación en papel que hizo la UAM en México (que se puede conseguir en todas las librerías Gandhi de Ciudad de México, la librería del plantel Xochimilco de la UAM y a través de la red nacional de librerías Educal; y en España a través de este blog, pagando con tarjeta o PayPal -te la hago llegar hasta tu casa con dedicatoria), Las puertas del paraíso se publica también en formato electrónico a nivel internacional a través de IBEROAMÉRICA EBOOKS, en una versión ampliada que incluye la Memoria de la obra (un ensayo de corte académico a modo de backstage) donde la pintura de portada estuvo a cargo del muy admirado Lisadro Baltazar. La edición electrónica, que fue especialmente creada para todos aquellos lectores que ya dejaron de quejarse absurdamente del cambio de paradigma editorial, podrá ser adquirida en todo el mundo a través de iBooksStore (búscalo en la tienda de tu país), Google Play (desde cualquier país puedes usar éste enlace) y Amazon (en México, España y Estados Unidos), así como en otras casi cien tiendas del globo.

2015 (ocho años después de que naciera el proyecto y cinco después de que terminara de escribir la obra) es el año en que por fin Las puertas del paraíso ve la luz… como novela. Julián Hernández ha seguido haciendo buen cine y yo he seguido escribiendo narrativa. En 2012 empecé a escribir mi segunda novela, quizá algunos de ustedes ya hayan tenido noticias sobre ella a través de este blog; terminé de escribirla en 2014 con el apoyo del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes de México (y ya estoy enfrascado en un nuevo proyecto narrativo del que nadie o casi nadie sabe nada). Esa es la razón principal por la que sigue sin haber un guión de Las puertas del paraíso. Y ha sido la excusa perfecta para, hasta ahora, no escribir el guión que quizá un día, si no me manda al carajo antes, Julián termine por convertir en una peli. ¿Y ahora, qué excusa podré usar?

Captura de pantalla 2015-08-04 a las 20.16.52

Facebook proof, a modo de meme.

maxresdefault

Vuelve FRIENDS, al menos por media hora

He sido fan de FRIENDS desde que asistía a la secundaria, hace ya chorromil años. Esta serie ha estado entre mis favoritas. Sigo emocionándome y llorando con algunos capítulos. Sí, ya sé, soy patético. ¡Qué le vamos a hacer! Soy el tipo de fan que responde trivias con orgullo y sigue reventándose maratones de vez en cuando, eligiendo una temporada aleatoria y riendo a carcajadas, como si la viera por primera vez… Momentos bellos, sin duda.

Pero hoy, inesperadamente, he descubierto que había un capítulo entero de la octava temporada que, no sé cómo, no había visto. ¡WTF!, pensé cuando arrancó el capítulo antes de que sonase la famosa canción de The Rembrandts. Phoebe pregunta a Monica y a Ross si puede llevar a su nuevo novio a la fiesta que celebrarán los Geller por su 35 aniversario.

Estaba sentado en el sofá, disponiéndome a comer un buen rissoto. Me incorporé de inmediato. Estaba ante un capítulo nunca antes visto de la mejor serie de todos los tiempos (despues de Breaking Bad, por supuesto). Fue maravilloso.

He pasado media hora disfrutando, lleno de emoción, como en aquellas tardes púberes en las que esperaba con ansiedad el momento en que FRIENDS invadiera la pantalla de mi televisión. Esta nostalgia por una serie que terminó en 2004 me hace sentir un poco viejo… Sería genial que esta serie reviviera… ¿Será que al desearlo estoy indirectamente deseando revivir mis años de adolescencia? —Houston, ¿tenemos un problema?

La Antología es editada por el FONCA y puedes conseguir un ejemplar, generalmente gratuito en sus oficinas del Centro Histórico de la Ciudad de México (República de Argentina 13).

Publico un capítulo de mi nueva novela

La Antología es editada por el FONCA y puedes conseguir un ejemplar, generalmente gratuito en sus oficinas del Centro Histórico de la Ciudad de México (República de Argentina 13).

La antología es editada por el FONCA y pueden conseguir un ejemplar, generalmente gratuito, en sus oficinas del Centro Histórico de la Ciudad de México (República de Argentina 13).

Se ha publicado la Antología de letras, dramaturgia, guión cinematográfico y letras indígenas de Jóvenes Creadores del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes 2013-2014. En ella se incluye uno de los capítulos de mi más reciente novela: Cómo tú todo. El capítulo, titulado “Cómo ser escritor”, fue incluido en esta antología junto al trabajo de otros jóvenes creadores mexicanos. Esta antología se edita cada año gracias al Programa Jóvenes Creadores que apoya a una buena cantidad de escritores de diversas disciplinas. En un próximo post contaré mi experiencia como becario de este prestigioso apoyo a la creación que mi país me otorgó, y cuyo proyecto dirigió la escritora mexicana Cristina Rascón (a quien admiro y quiero mucho, quien por cierto me visita en Sevilla en mayo próximo para presentar su nuevo libro) por el momento dejo el enlace de descarga del capítulo publicado en formato PDF, para que puedan leerlo, por si les resulta difícil conseguir el libro impreso.

Instantánea de una de las sesiones de taller con Cristina Rascón y mis compañeros becarios, en la ciudad de Puebla, México.

Instantánea de una de las sesiones de taller con Cristina Rascón y mis compañeros becarios, en la ciudad de Puebla, México.

También les dejo este vídeo con el que el FONCA celebra su 25 aniversario.