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Sadomasoquismo y literatura, podcast de Nicolás Alvarado

15 may

Me encontré con este podcast en Prodigy MSN hace un par de días. Se los dejo para que lo escuchen, va del Masoquismo, el Sadismo y sus orígenes en la literatura.

Pasiones simples, el libro de cuentos que ahora escribo, se inspira en las obras más representativas del Marqués de Sade; por eso me parece buena idea compartirles este podcast.

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20 centímetros, una película de Ramón Salazar

12 abr

El otro día, buscando una buena peli para pasar el finde a gusto, me encontré con esta y sonreí días enteros. Es un musical precioso. Una película cruda y muy divertida. Aquí les dejo el trailer, búsquenla, no se van a arrepentir. En YouTube podrán encontrar los clips de cada uno de los números musicales, pero aquí les pongo uno de mis favoritos:

Matrimonio entre personas del mismo sexo y adopción en México

5 mar

Aquí les va este gran reportaje que me hizo favor de pasarme Gabriel Gutiérrez, periodista, activista y amigo (por cierto, es uno de los entrevistados).
El día de ayer, cuatro de marzo del 2010, entró en vigor la reforma al Código Civil en la Ciudad de México. ¡A huevo! Con todo y obstáculos religiosos y políticos, hoy ya es un hecho que cualquier ciudadano mexicano, sin importar sexo u orientación sexual, puede contraer matrimonio y adoptar, de menos, por el momento, en el Distrito Federal.
El día cuatro de marzo será un día memorable de júbilo y celebración para México.
¡Ahora sí, puta ultraderecha, que retiemble en sus centros la tierra!

Fuente: Capital 21

El libro de los amores ridículos, Milan Kundera

22 feb

El hombre atraviesa el presente con los ojos vendados. Sólo puede intuir y adivinar lo que de verdad está viviendo.”

Uno debe cabalgar permanentemente a lomos de las historias, esos potros raudos sin los cuales se arrastraría uno por el polvo como un peón aburrido.
[…]
“Comprendí que la cosa iba en serio; que el caballo de mi historia ya estaba cabalgando a toda marcha.”

…no fue más que una ilusión haber pensado que cabalgamos nosotros mismos en nuestras propias historias y que dirigimos su marcha; que en realidad es posible que no sean, en absoluto, nuestras historias, que es más probable que nos sean adjudicadas desde fuera; que no nos caracterizan; que no podemos responder de su extrañísima trayectoria; que nos raptan, dirigidas desde otra parte por fuerzas extrañas.”

…la vida individual de los seres humanos imita la historia de los seres humanos; al comienzo está sumergida en una inmóvil lentitud y luego, poco a poco, se va acelerando cada vez más.”

Con frecuencia deseaba poder sentirse libre dentro de su cuerpo, despreocupada y sin angustias, como lo hacía la mayoría de las mujeres a su alrededor. Hasta había llegado a inventarse un sistema especial de convencimiento pedagógico: se decía que cada persona recibía al nacer uno de los millones de cuerpos que estaban preparados, como si le adjudicasen una de los millones de habitaciones de un inmenso hotel; que aquel cuerpo era, por tanto, casual e impersonal; que era una cosa prestada y hecha en serie. Lo repetía una y otra vez, en distintas versiones, pero nunca era capaz de sentir de ese modo. Aquel dualismo del cuerpo y el alma le era ajeno ella misma era excesivamente su propio cuerpo, y por eso siempre lo sentía con angustia.”

…los deseos infantiles salvan todos los obstáculos que les pone el espíritu maduro y con frecuencia perduran más que él, hasta la última vejez.”

Aquello era precisamente lo que toda su vida la había espantado y lo que había tratado cuidadosamente de evitar: acostarse con alguien sin sentimientos y sin amor. Sabía que había atravesado la frontera prohibida, pero ahora, después de cruzarla, ya se movía sin protestar y con plena participación; sólo en algún rincón lejano de su conciencia se horrorizaba al comprobar que nunca había sentido tal placer y tanto placer como precisamente esta vez —más allá de aquella frontera.”

El erotismo no es sólo un deseo del cuerpo, sino también en la misma medida, un deseo del honor. La pareja que hemos logrado, la persona a la que le importamos y que nos ama, es nuestro espejo, la medida de lo que somos y lo que significamos. En el erotismo buscamos la imagen de nuestro propio significado e importancia. Sólo que para mi putita la cosa estaba complicada. Ella iba con cualquiera, así que había tantos espejos que la imagen que reflejaba era completamente confusa y ambigua. Y además, cuando uno va con cualquiera, deja de creer que una cosa tan corriente como hacer el amor pueda tener para él un verdadero significado. Así que se busca la significación precisamente en el lado opuesto. El único que podía darle a aquella putita la medida clara de su valor humano era el que la deseaba pero al que ella misma rechazaba. Y como naturalmente quería confirmarse ante sí misma como la más hermosa y la mejor, eligió con gran precisión y muchas exigencias al único que iba a honrar con su rechazo. Cuando finalmente optó por mí, comprendí que era un extraordinario honor y hasta hoy lo considero mi mayor éxito erótico.”

—Si las personas sólo fueran responsables de lo que hacen conscientemente, los idiotas estarían de antemano libres de cualquier culpa. Lo que pasa, querido Flajsman, es que las personas tienen la obligación de saber. Las personas son responsables de su ignorancia. La ignorancia es culpable…”

…¿cómo es posible que su deseo tenga fuerza que a su llamada la realidad venga corriendo humildemente, preparada para acontecer?”

…el valor de una persona reside en aquello que va más allá de ella, en lo que está fuera de ella, en lo que hay de ella en los demás y para los demás.”

¡Me horroriza pensar que puedo convertirme en uno de ellos! ¡Me horroriza pensar en llegar a ver el mundo con la misma miopía que ellos!”
[...]
¿Y por qué creemos en realidad que la veracidad es una virtud? Imagínate que te topas con un loco que dice que es un pescado y que todos somos pescados. ¿Vas a discutir con él? ¿Te vas a desnudar delante de él para enseñarle que no tienes aletas? ¿Le vas a decir a la cara lo que piensas? ¿Dime?

…cuando las obligaciones no son algo serio (producen risa), lo serio es quizás aquello que no es obligatorio

El hermano permaneció en silencio y Eduard continuió:

—Si no le dijeses más que la verdad, lo que realmente piensas de él, establecerías un diálogo en serio con un loco y tú mismo te convertirías en un loco. Y así es cómo funciona el mundo que nos rodea. Si insistiese en decirle la verdad a la cara, eso significaría que me lo tomo en serio. Y tomarse en serio algo tan poco serio significa perder la seriedad. Yo, hermano, tengo que mentir si no quiero tomarme en serio a los locos y convertirme yo mismo en uno de los locos.”

Dios es pura esencia, en tanto que Eduard no ha encontrado (y desde la historia de Alice y de la directora ha pasado ya una buena cantidad de años) nada esencial ni en sus amores, ni en su colegio, ni en sus ideas. Es demasiado perspicaz para aceptar que ve esencialidad en lo inesencial, pero es demasiado débil par ano seguir anhelando secretamente la esencialidad.

¡Ay, señoras y señores, triste vive el hombre cuando no puede tomar en serio a nada y a nadie!

Y por eso Eduard anhelaba a Dios, porque sólo Dios está exento de la dispersante obligación de aparecer y puede simplemente ser; porque únicamente él representa (él solo, único e inexistente) la contrapartida esencial de ese inesencial (pero por ello tanto más existente) mundo.”

Cartas de amor en Facebook

9 feb

Hace unos días, investigando para escribir un cuento, se me ocurrió preguntarles a mis amigos y Maestros sobre el asunto que me ocupaba. El Amor. Las cartas de amor de la literatura universal, para ser exacto. La respuesta fue interesante, nutritiva, merecedora de un post. Ha generado, inclusive, un tema de debate que bien podría abrirse en el área de comentarios de esta publicación.
Disfruten tanto como hice yo. Un saludo afectuoso a todos los que se detuvieron un minuto a compartirme sus comentarios…

Nota previa: He conservado las citas textuales, con caprichos escriturales y toda la cosa.

¿Cuáles han sido las cartas amorosas que, desde tu punto de vista, han marcado un antes y un después en cuanto a la percepción del amor en la literatura universal? (Se vale de todo, hasta gustos caprichosos).

René Avilés Fabila:

Tengo la impresión que las cartas amorosas han dejado una profunda huella, más en la literatura (quizá por sensible) que en la historia. Hace poco releí la correspondencia de amor del presidente Sebastián Lerdo de Tejada, cuando no llegaba al cargo y huía, junto con Benito Juárez, de las tropas francesas. Son bellas y distinguidas, era un amor puro, ahora le diríamos platónico que ni siquiera le dirigía a su amada sino a la hermana para que a su vez, se las entregara al objetivo. Muestran el lado bonito de un político, algo raro, los cabrones carecen de sentimientos y pasiones, hacen sexo, y muy mal, con el poder.
También están algunos ejemplos de lo que la correspondencia entre Abelardo y Eloisa y algunas cartas que Wilde le mando a un afamado joven, noble, para más señas. Siempre son un delicado material que poco atienden los historiadores y suelen conmover a los poetas y narradores.
Son sin duda testimonios que marcan, que influyen, al menos a los lectores sensibles, aquellos que como tú y yo somos dados a escribir sobre nuestros afectos y aversiones. Lo diría parafraseando un lugar común: vale más una carta de amor que cien documentos oficiales, donde hay tiempo para mentir o falsificar la realidad. Recuerda la renuncia de Porfirio Díaz: dice soy un héroe, soy el bueno y ya me voy para evitar la sangre de mi pueblo que tanto amo. Puras mamadas y esas, mi querido amigo, se proporcionan en la cama, como dice un experto en el “Camasutra” y en el Box Spring. Te abraza, René.

Respuesta a René:

René: qué alegría me da leerte por aquí. Como siempre, tus observaciones me dejan enlelado. Gracias por la respuesta, me voy a fijar en las cartas de Tejada, me resulta súper curioso. Ya revisé lo de Wilde y, claro, es magnífico.
Aprovecharé para hacer alarde al cariño que te tengo y enviarte un abrazo-amigo (frío, desde Córdoba, España), que te dice cuánto te admiro y agradece tus infinitas enseñanzas.

Guillermo Vega Zaragoza:

Las “Cartas a Gala” de Paul Eluard (Editorial Tusquets), que es un tomazo (454 pp.) que me recomendó una novia que tuve y que me llevó años encontrar hasta que finalmente lo conseguí. Incluye los poemas que Eluard le escribió y las cartas de contestación de la propia Gala. Es testimonio de una de esas grandes pasiones que ya no se dan en la actualidad. Ya que andas en España, consíguelo y verás.

Lena García Feijoo:

Mi muy estimado Israel, dif… Ver másícil la pones para quienes apreciamos las manifestaciones amorosas en epístola. Te diré que concuerdo con René en las cartas entre Abelardo y eloísa, me apasionan, y con Guillermo en la variable poética de “Cartas a Gala”. desconozco las de Lerdo de Tejada: habrá que seguirles la pista, desde luego. Se me ocurren, sin embargo, varias más que he disfrutado mucho: las Cartas de Amor de la Monja Portuguesa, de Mariana de Alcofardo; las cartas de Rilke a Lou Andrea Salomé (Diario florentino); las que se dieron entre George Sand y Musset; las de Quiela a Diego (como muestra de la desesperación en el abondono); las de Cyrano de Bergerac; las de Beethoven a su “amada inmortal” (quizá Antonie Brentano), cuyo sentir habló finalmente en música; las que intercambiaron Manuela y Bolívar; las de Diderot a Sophie Volland; las temerosas manifestaciones de Lev Tolstói a Valeria Vldímirovna Arsénieva, y otras. La verdad, mi querido Israel, es que soy una leal seguidora de la literatura epistolar: ¿qué mejor manera de acercarse al peculiar vínculo entre corazón y pensamiento, entre sentir y reflexión, de los personajes que nos han marcado? Te mando un abrazo y un beso grande…

Ángel del Abismo:

las de quiela para diego son hermosamente tristes y gertrudis gomez de avellaneda hace algo parecido pero medio erótico, esas son las mías jaja saluditos hasta allá niño…
Excelentes aportaciones!!! A mí, que no conozco el género, me han animado a descubrirlo… Pero, entre tantas recomendaciones, ¿por dónde empezar? Ahora tengo un conflicto!
Las de Jaime Sabines. Reales, directas, coloquiales, amorosas como su poesía. El año pasado salió un libro. Y las de Neruda, sobre todo las de su juventud y las que le escribía a Matilde cuando él aún estaba casado con Delia.
Las de San Juan de la Cruz, tanto amor y tanta pasión no he leido nunca.
las de Antonieta Rivas Mercado
Karen Wallker (Marcela Mora):
Ahí te va una probadita de lo que arriba asevero.

¡O llama de amor viva,
que tiernamente hieres
de mi alma en el más profundo centro!… Ver más
pues ya no eres esquiva,
acaba ya, si quieres;
rompe la tela de este dulce encuentro.

¡Cuán manso y amoroso
recuerdas en mi seno
donde secretamente solo moras
y en tu aspirar sabroso
de bien y gloria lleno
Cuán delicadamente me enamoras!

San Juan de la Cruz.

Las de San Juan de la Cruz o Santa Teresa de Ávila esas cartas de amor son auuuuuuu….intensas….
Miguel Vizcarra:
O sea que el amor a Dios es mas pasional q el de los hombres?
Karen Wallker (Marcela Mora):
El amor es amor sin importar el objeto que lo provoca. El objeto/sujeto amado es sólo su detonante y no siempre su depositario. Si no, qué sentido tiene acontecer en su misterio imposible y morir por su ausencia…
Manuel Vizcarra:
Claro el amor es amor…idependientemente del objeto amado…yo no dije nunca lo contarrio…hable de la pasión q es cosa distinta…se de muchos santos que murieron por Dios…que tantos moririan por otro hombre u otra mujer?
Alonso Hernández:
PUE QUE….MIRE QUE INUNDA, HACE CAER AZUFRE O TAMBIEN…DA LA PAZ….ES MUY PASIONAL JEJEJJE….

El final de la transición

26 ago

De mayo, 2003

Dora eligió para María el cuarto bien iluminado. Dejó para nosotros la habitación relativamente amplia. Siempre pensé que el departamento era demasiado pequeño, pero Dora, que siempre vivió en la enorme casa de sus padres, insistió en rentar este huevo: “para ahorrarme trabajo de limpieza”, decía.

Al principio nos costó dominarnos, porque tanto Dora como yo veníamos recién salidos de casa; dolió un poco, eso sí, dejar el título de hijos de familia, pero María nos jaló. Nos hace sonreír a diario desde entonces; llena la casa de alegría, de amor.

Se llama María por su abuela, la mamá de Dora. Me gusta tanto el nombre que ni chisté, aunque tenía elegido Regina, como mi mamá. Pero María merecía llamarse así nomás porque mi mamá estaba perdida en el melodrama y la sentía demasiado lejos como para pelearme con Dora por el nombre.

Alguien me dijo, no sé quién, que la vida es imposible de planear. No lo creo. Dora, María y yo, somos felices. Nada más importa.

De junio, 2006

Con los años mi mamá dobló las manos. Aunque el caso de mamá no es el mismo en toda la familia. María es, sin duda alguna, el nuevo amor de su vida desde la muerte del abuelo Luis (como enseñé a la niña a recordarlo). Me di cuenta cuando celebramos el segundo añito de María. Mamá llegó, felicísima, junto con un show de payasos y dos enormes piñatas. Entendió… y qué alegría, porque me pesaba la vida sin ella. ¡Qué trabajos debió costarle mi partida; el nacimiento mismo de María!

Rosa y Miguel Ángel son menos cercanos, pero Dora y yo los procuramos porque María quiere mucho a Marcelo y Fabiana, sus hijos. Hacen buena pandilla esos tres… qué latosos se han vuelto con el tiempo.

Rosa conversa nomás con su hermana. Se plantan en la cocina y me dejan con Miguel Ángel una, dos, tres horas seguidas… ¡Qué suplicio! Y es que habla poco y cuando lo hace se dedica, como por contrato de exclusividad, a los deportes. Pero se les quiere de todas formas. Aunque me preocupa el futuro con ellos porque un día llegaron con el terrorífico discurso católico-fanático sobre el valor de la familia… ¿Alejarán deliberadamente a Marcelo y Fabiana de María?

Aunque me sigo viendo con un par de amigos de la universidad, encontré en Virginia la mejor amiga. Ha sido mi más grande respaldo. En ella he depositado todo: miedos, preocupaciones, alegrías… Quiso hacerse madrina de María y, tanto la quiere, que se ofendió aquél día previo al bautizo en que de broma la cambié por Chela para ocupar el puesto. Es una lástima que podamos vernos tan poco, por eso María parece querer más a Chela, aunque no sea tía consanguínea como Virginia.

Ahhh… La tía Chela. ¡Qué tema! ¿Será que María, cuando llegue el momento, cambiará sus sentimientos para con ella, para con todos nosotros? La culpa la tiene Dora, que no aguantó la lejanía y de a poco la fue invitando a quedarse en casa. Y María, que siempre ha querido al mundo entero, se encariñó rápidamente. Qué injusta me pareció Dora entonces… Pero, muy dentro de mí estaba igual de deseoso que ella, igual de triste por no encontrar la forma de apaciguar mi propia lejanía… Hasta que la encontré. Y fue mejor, porque afectó menos a María. O eso creo. La primera vez que me animé a combatir esa tristeza angustiosa, le dejé una cartita a María: “pórtate bien y obedece a tu mamá”, atiné a escribir, nomás.

Agustín y Cuqui son otro pedo. No hay visita en que a él se olvide traer un regalo para María. Casi siempre son libros de cuentos o muñecas de trapo que María acomoda en la repisa de su cuarto como si fueran trofeos. Cuqui tiene el carácter más dulce del mundo, si mente humana puede concebir tal carácter… Un día María acompañó a Cuqui al mercado… y así llegó Alfonso a nuestras vidas, un periquito australiano medio anaranjado que María bautizó así, como uno de los personajes en los libros que Agustín le regaló. Quiero suponer que la relación entre Agustín-Cuqui y nosotros, es diferente por razones casi obvias. Mamá nos enseñó a él y a mí a tragarnos las diferencias.

¿Y qué puedo decir de Don Tulio y Doña María? Los quiero como a mis padres. Aunque él se muestra inconforme a veces, como se mostraba mi papá. Pero, igual que mi mamá, dobla las manos ante la nieta. La pequeña María es irresistible. Habrá surtido algún efecto el hecho de llamarla igual que su mujer… Y Doña María, señora de armas tomar, se presenta ante el mundo entero como la mejor abuela, la más consentidora, la más dada, la más. Es el efecto del abuelo, supongo. A todos se les hincha el pecho de orgullo y se les derrite el corazón por más inconvenientes que le ven al asunto de ser abuelos, o de cómo llegaron a serlo…

De enero, 2009

Estas vacaciones no fueron de invierno, sino de infierno. Dora y Chela se llevaron a María a la playa. “Así irá acostumbrándose la niña a vernos juntas, solas…”, dijo Chela. Y Dora hacía como si buscara moscas en el aire. “Quédate a trabajar”, atinaba, como recordándome el premio de consolación. Ese “trabajar” era mi salida. Me aliviaba, sí. Pero me atormentaba también. ¿Habrá pensado María que era un adicto al trabajo?

Extrañé mucho a María. La imaginé sonriendo entre las olas, haciendo castillos de arena envuelta en ese trajecito rojo que le remarca las piernas regordetas, luchando contra el enredo de sus cabellos y queriendo acariciar a las gaviotas como hace con Alfonso.

Cuando recibí la postal de María fue el holocausto para mí, chillé incontrolablemente. Con ella llegó el final de la transición. El común acuerdo se cumplía… Comenzó a cumplirse desde antes sin darme cuenta, de hecho. “Juego con mi amiga la nena mientras mamá y tía Chela toman la sienta”, escribió María. Y así comenzó mi niña a hacer su vida propia, sin mamá, sin mí…

¿Y si María no lo supera? ¿Y si María las prefiere a ellas? No sé. A veces creo que el único inseguro aquí soy yo…

***

¿Recuerdas la cartita que dejé bajo tu almohada cuando me fui de viaje laboral en el  verano del 2005? Esa que atesoras no sé por qué… porque no dice nada. Quise escribirte más en esa carta. Decirlo todo, como ahora, aunque ahora tampoco diga mucho, o eso parezca…

Tu mamá me vio escribir esa noche y ya conoce mis sentimentalismos impetuosos. “Un pórtate bien basta”, sugirió con ternura mientras acarició mi cabeza. Ha sido difícil… También a tu mamá le ha dolido, no te creas…

Tu tía Virginia me ayuda todo el tiempo a sosegar la incertidumbre, el temor de saber fallido el plan. El plan… La cosa más contradictoria para quien defiende con uñas y dientes la filosofía absurda de controlar el devenir, de hacer planes y creer en los finales felices.

Sí, parece que he sido el único inseguro con el paso del tiempo. Porque los demás, hasta tus tíos Rosa y Miguel Ángel, se hicieron a la idea. Nunca tocan el tema cuando vienen acá, por supuesto, y jamás han explicado una palabra a sus hijos. “Pero ni falta que hace”, dicen, “porque Mercelito y Faby, como nosotros, ya los queremos así”.

Así… ¡Dios! Cuánta realidad guarda en esa oración la palabra “así”. ¿Así me querrás tú también, mi niña? ¿Sabrás entender?…

Tu mamá me encargó, ahora sí, escribirte una carta porque ya estás grandecita. Y no me sale decírtelo tan crudo, tan directo. ¿Será que me acostumbré a tanto sigilo, a tanto silencio? Me da miedo lo que pase a partir de ahora… Me da miedo porque recuerdo aún tu confusión, tu no querer hablar un tiempo y tus afrentas incómodas en la escuela…

Preferí compartirte pedazos de mi diario. Pedazos de mi vida para exponerme transparente, como con todos. Porque sólo contigo no he sido tan fiel y no podría escribirte con más claridad.

Me excusa el dichoso acuerdo. Nos excusa, quiero decir, porque tu mamá está tan embarrada como yo en este amor que nos amarra fuertemente.

Temo escribirte de una manera que probablemente no haga más que confundirte. Pero apelo a tu brillantez, a esa onda tuya de ser tan despierta e inteligente desde pequeña. ¡Quiéreme, María! ¡Quiéreme como a tu madre, como a Chela que dejó de ser tu tía! Esa parte del acuerdo ya pasó y todo va tan bien como lo planeamos tu madre y yo…  Pero hay algo más, princesa. Es lo último, lo prometo… ¡Quiéreme, María! ¡Y quiere también, te lo ruego, a Enrique, con quien siempre fui a “trabajar”! Añoro, no sabes cuánto, que celebres con ambos el día del padre, igual que has celebrado el de la madre con Chela y tu mamá.

Papá, agosto del 2012

Filosofía del tocador, Marqués de Sade

4 ago

…Debemos darnos cuenta de que fuimos lanzados a esta vida de penurias sin nuestro consentimiento, y que desde el nacimiento de nuestra conciencia nos hemos visto asaltados por los sofismas de quienes aprovechan nuestra condición; si queremos disfrutar el momento más brece de placer —si deseamos plantar de vez en cuando una rosa en el rocoso camino de la vida— tendremos que sacrificarlo todo a los pedimentos de nuestros sentidos. Así es la lección de los filósofos del tocador…”

…Realmente, nada me gustaría más que combinar todas las especies bajo el sol, y disfrutarlas juntas.”

Lo malo con este mundo, es que existen demasiadas personas convencidas de que tienen el conocimiento de lo correcto; de que su forma de actuar es la única en que conviene hacer las cosas. Entonces se convierten en Quijotes que cargan sus lanzas contra los molinos de viento de lo anormal, castigando a todo el que piensa distinto a ellos… ¿y por qué? Por miedo, sin duda; por miedo de que su propio modo muy `normal´ de hacer las cosas probablemente no sea tan divertido como la perversión de los otros.”

¡Cómo me gusta agarrar tu verga mientras me vengo! ¡Carajo! Por el pene palpitante del destino. Por el coño apretado de la providencia ¡jódeme! ¡Chúpame! ¡Qué divina jodida! ¡Estoy acabada! ¡Arruinada! ¡Todo se acabó! ¡Nunca le he pasado tan bien en mi vida!”

Tiene que existir una desproporción universal entre los sesos y las vergas.”

Nota: todo en las voces de los personajes del Marqués de Sade.

Justina, Marqués de Sade

1 jul

Por la bragueta de Cristo, creo que tiene uno de los traseros más hermosos que he contemplado. ¡Lástima que no tenga una verga como tú para acompañarlo, pues sentiría la tentación de meterle la mía dentro! Pero no; un hombre debe respetar sus principios, y los míos son `si no tiene verga, no te lo jodas´.”

Nosotros, los desviados, somos biológicamente distintos a los demás hombres; lo mismo que ellos disponemos de la espada de Júpiter; pero a diferencia de ellos, disfrutamos también de un altar de Sodoma forrado con las mismas membranas sensitivas que adornan el altar de Venus que tienen las mujeres. Por eso, unido a otro como yo, puedo duplicar el placer; estrechado entre sus brazos, con la boca pegada a la suya y nuestras lenguas enlazadas, no deseo otra cosa con mayor pasión que la consumación de nuestra unión, y si algo temo es llegar a que me disguste alguna vez. Si padezco una pérdida es sólo la que resulta de su ausencia, y no existe placer imaginable que supere a ese momento supremo de éxtasis en que su sexualidad me inmola, cuando su simiente que origina vida se introduce en las profundidades de mi intestino y me deleita de tal manera, que mi eyaculación brota sobre sus manos en ese instante.”

…es como los escritores escandalosos cuyos libros perduran por mucho tiempo, después de que sus vidas han terminado, los escritores no pueden seguir haciendo daño después de muertos, pero sus ideas perversas continúan propagándose, incitando al crimen, inspirando blasfemias, motivando maldades; y este convencimiento los alienta hasta la tumba, pues ni allí los pueden convencer de que renuncien a la maldad.”

…y aprovechando todos los conocimientos adquiridos durante casi diez años de putería forzada, se convirtió en puta voluntaria en nombre de la compasión.”

—Justina –dijo el malvado sacerdote después de escuchar su confesión–, no podría dudar que eres una de las putas más estúpidas que he conocido. Sin embargo, si tienes el suficiente sentido común para hablar un poco de negocios conmigo, todavía te puedo sacar de este problema.”

Nota: todo en voz de los personajes del Marqués de Sade en el libro.

Diablo Guardián, Xavier Velasco

1 jul

Por más que añoremos a nuestros muertos, no queremos estar ni un instante en su mundo. Ni respirar su aire, ni mirar su paisaje.”

Las mujeres que duermen con cerdos poco a poco se van haciendo cerdas.”

…descubrió que escribir era una buena forma de transparentarse, de estar sin nunca estar. ¿Por qué tenía que esconderse con todo y sus nueve años? Primero, para disimular su extranjería de niño mimado: si en el recreo estaba escribiendo, en lugar de jugar futbol o basquetbol o bote pateado, ello al menos le daba a su aislamiento el decoro de la propia elección: estoy solo porque me da la gana. En segundo lugar, porque nadie más que él sabía las cosas que pasaban en todas esas hojas infestadas de garabatos y tachones, de modo que escribirlas era darse a una vida subterránea donde podía hacer, decir y decidir todo lo que en el mundo de los niños nadie hace, ni dice, ni decide por cuenta propia.”

…la escritura acontece ante los ojos de quien la dibuja, revelando deseos más o menos extraoficiales…”

El amor: qué cosa tan prohibida. No jugaba con los demás porque nadie entre los demás quería jugar con él, pero escribía cosas de amor (canciones, versos, cuentos, infracciones al código casi tan bochornosas como lo habría sido jugar a las muñecas) porque al amor no había forma de tocarlo sino así: escribiendo sobre él, encerrándose en soliloquios impensables…”

Ser puta es como bailar: cuestión de agarrar el ritmo.”

…yo creo que el arte de la puta, o las artes, o lo que tú quieras, está un poco en la cama y un mucho en otra parte.”

Ser puta es calentarte con cada <<a ver qué pasa>>.”

¿Sabes lo que es sentir que el pudor se te sale por los poros? Tener escalofríos y no moverte. Querer salir corriendo pero también querer quedarte por los siglos de los siglos así, toda desnuda.”

Y eso de ser deseada es droga dura.”

La estupidez era una carcajada múltiple irrefrenable; un pretexto a la mano para comprarse amigos y salir de una vez por todas de la ostra.”

Una cosa es que le robes a tu propia familia, que es como hacerte un adelanto de la herencia, y otra muy diferente es que ayudes a otros a atracar tu patrimonio.”

Digo, soy lo que quieras, nomás llégame al precio. Y como mis papás no querían ni acercarse a mis tarifas, me vi obligada a hacer pacto de sangre con el mirón.”

Una no aprende a ser puta en los bares, ni en las fiestas, ni en la calle. La putería se aprende en soledad.”

La tragedia de todos los ojetes es que sus hijos salen más ojetes que ellos.”

Hay cosas que a los adultos no se les pueden contar. Tampoco cuando crecemos y nos volvemos adultos, pues para entonces ya hemos aprendido a arrepentirnos de haberlas pensado, creído, temido, y así las enterramos en el subsuelo de la memoria: donde nuca hay por qué rascar.”

Asociar a mujeres con ecuaciones: he ahí una fórmula eficaz para vivir a salvo de su hechizo.”

Exagerar su vida inconfesable, mirarla de soslayo, perplejamente, bajo el fuego de una lujuria sobrenatural: ¿no era todo eso vivir la Novela?”

…el mejor novio es el que una necesita urgentemente.”

Cuando unas manos de hombre no te dicen nada, lo más probable es que el fulano sea un pendejito sin carácter.”

¿Cuántas veces se supone que deberías confiar? ¿En qué personas? ¿Cuántas, de cada cien, traen un puñal guardado? Cada vez que confías en alguien estás tirando dados. Puedes saber cuáles son tus probabilidades con los dados, pero no con la gente. Tiras no sabes cántos dados, con sepa La Chingada cuántas caras. Es una carretera sin señales, un Nintendo sin controles, bum-bum-bum-bum, you´re dead, game over.”

Las putas idioteces son más guapas y más interesantes que las chingadas sensateces.”

¿Por qué la gente cree que llorando y quejándose de lo triste que es su vida va a merecerse cualquier cosa mejor?”

A un hombre se le empieza a comprar en veinticuatro horas; el resto lo negocias en diez minutos más.”

Es algo que detestas, pero necesitas, tú ya sabes. El gustito enfermizo de aventar los dados y cerrar los ojos, casi con ganas de que a todo se lo lleve el diablo. Aunque generalmente lo haces sólo cuando de plano crees que ya te va a llevar.”

Dicen que cuando una es feliz se queda sin historias que contar. Y ha de ser cierto…”

Hay gente que es capaz de inventar cosas sensatas con dinero en la bolsa. Invierten, compran, venden, rentan, hacen más y más lana. En cambio a mí sólo se me ilumina el panorama cuando el dinero se me está acabando.”

Ser pobre es de mal gusto, punto.”

No estoy nada segura de que sea buen negocio agarrarte de biógrafo al Diablo Guardián. Porque una cosa es que te mueras y te vayas al Infierno, y otra que aquí en la Tierra se entere todo el mundo.”

…su temperamento de hijo único lo emparentaba naturalmente con los chivos: animales habituados al gozo simultáneo de mamar y dar topes.”

…si un día sientes que de verdad me odias, acuérdate de todo lo que te pinche amo: soy el amor apache de tu vida.”

Una jamás escoge las cosas que se roba, son ellas las que eligen: Ven a mis brazos, ratera de mi vida.”

¿Me quería por eso, o a pesar de eso? Afortunadamente los billetes son mucho más explícitos que las palabras.”

Una puede pasar que un hombre la maltrate, pero no que la estorbe.”

Nunca puedes saber qué tal te va a ir, pero ayuda muchísimo estar de buen humor. Controlar más tus sentimientos, no proyectas tus dudas, tus expresiones te salen exactas a como las quieres.”

Toda la gente que se propone enderezar al mundo lo que en realidad quiere es enchuecarlo a su medida. No hay nada más torcido que un enderezador.”

Pero ¿cuándo el amor s propiamente amor? ¿Puede uno amar a quien le acompañó por una hora? ¿Por dos horas, dos meses, dos años, dos minutos? ¿Se ama a quien se conoce, justamente por eso, o es quizás al revés: conocemos para mejor desconocer, y así poder amar sin el estorbo de la realidad? ¿No es cierto que quienes más se aman son a veces quienes menos se conocen? Ni una sola de estas preguntas se plantea jamás para buscar respuesta verdadera. Ninguna la tiene, ni la tendrá, a menos que uno decida imponérsela, casi siempre de acuerdo con su más absoluta inconveniencia. Incluso sin respuesta, lanzadas al espacio estratosférico de los propios insomnios, las preguntas que apuntan hacia la probable existencia del amor suelen aparecer cuando no queda tiempo, ni voluntad, ni siquiera osadía para ponerlas en duda. Preguntarse si por casualidad se ama equivale a plantear una alternativa entre felicidad y desdicha, buena y mala fortuna, besos y bofetadas. Se elige ser feliz, besado, afortunado, aun en la certeza de que sucederá lo opuesto, igual que se le dice <<que te vaya bien>> a un enfermo terminal. Elegimos a veces a costillas de la conveniencia y es sosiego, por razones tan inaccesibles como irracionales, por eso las preguntas laten sin respuestas, y al final son capaces de aceptar cualquiera. El amor es lo más parecido a las mentiras. Justifica y opaca a la razón, por derecho o torcido que parezca, no requiere de justificaciones, se reproduce a la menor provocación y exige todo el crédito del mundo. Además de que nadie o casi nadie puede vivir tranquilo en su total ausencia. Por eso, cuando vienen las preguntas, lo hacen acompañada de su correspondiente hilera de respuestas obvias. Sí. Claro. Por supuesto. Para siempre. ¿Por qué no? Cualquier cosa con tal de no quedarse en esta orilla solitaria, que más da si después del amor está la nada. ¿O es que alguien está aquí sin entender que al final de la vida no queda más que muerte?”

…sería injusto concluir que Amor y Averno son instancias iguales o siquiera equivalentes. El diablo de allá abajo y el diablo de amor podrán ser parientes, y en un momento socios, pero sus métodos difieren tanto como la horca del veneno, el sable del cuchillo, el cañón de la trampa.”

¿Cómo, si no, interpretar esa alegría callada que ni siquiera dependía de un motivo concreto? Dudas todas ociosas, entretenciones varias donde el why, el where y el when no son sino preámbulos del veredicto en recio castellano: Creo que ya me jodí.”

Hay días en que México te trata como cucaracha, pero si aguantas el castigo después te premia que no puedes ni creerlo.”

¿Cómo vivir así, con la vergüenza de aguantarse las ganas de encajarle a la vida una pistola en el ombligo?”

Uno cambia el nombre a las personas y las cosas porque así las convierte en sólo suyas.”

¿No es acaso el amor una asombrosa, y a veces milagrosa, conjunción de patrañas? ¿No ex exacto que menos por medio da más?”

No te voy a decir que te amo, porque eso no se dice. Además, tu un día me dijiste que yo no era nadie para hablarte de eso, y puede que sea cierto. Una es la última persona autorizada para andar diciendo lo que siente o no siente. Saber y sentir son cosas diferentes. Cuando sientes no sabes, y cuando creer que sabes ya dejaste de sentir. O sientes otra cosa, que es igual, porque en realidad sigues sin enterarte. Nunca me he preocupado mucho en ver por dentro. Creo que me da miedo descubrir que no hay nada. O todavía peor, que lo descubran otros antes que yo.”

¿Por qué la gente nunca cree que eres más de lo que ves? ¿Por qué ven solamente que quieren ver? Cualquier perro sarnoso y malcomido puede ver más que los pendejos que se creen inteligentes. Cualquier rata ve más que cualquier gato.”

…más que indefinible, el amor es, como la vida y la ficción, estúpido. Puesto que avanza en contra de sus intereses, camino de un final tras el cual está siempre la oscuridad, la nada, el pensamiento que es el fin de todos los pensamientos.”

Nota: todo en voz de los personajes de Xavier Velasco en el libro.

91 cosas que quiero saber y no sé

28 jun
  1. ¿Alguna vez le gusté a Jennifer, mi amor platónico de la primaria?
  2. Alfredo, el compañero de primaria con quien platicaba sobre las telenovelas de Thalía, ¿es gay como mi radar indicaba o nada más era fan de las telenovelas, o de Thalía?
  3. Edgar, Carlos, Edmundo, César, Alejandro y toda la calaña de bandidos que me hicieron la vida imposible en la primaria, ¿tendrán el futuro horrible que les planeé?
  4. ¿Será cierto eso de que uno obtiene de la vida los beneficios por los que siempre luchó, o, eso que llaman destino tiene reservados todos los finales de la historia?
  5. ¿Por qué cuando me ligan me vuelvo un completo estúpido?
  6. ¿Por qué luego de que me ligan, además de dejarme como estúpido, hago cosas estúpidas?
  7. ¿Por qué cuando creía haber superado una crisis amorosa vuelvo a buscar y querer estar con el responsable de esa crisis?
  8. ¿Existe la vacuna contra el desamor?
  9. ¿Por qué cuando besas un sapo no se convierte en príncipe?
  10. ¿Cómo se aprende a no repeler la soledad cuando nada más ella te acompaña?
  11. ¿Cómo sería mi vida si fuera mujer?
  12. ¿Cómo sería mi vida si fuera completamente heterosexual?
  13. ¿Cómo llegó el apellido Pintor al continente americano?
  14. ¿Será mentira que mi apellido no viene de otro continente y se trata de una deformación de apellidos?
  15. ¿A qué se dedicaban los Pintor en el siglo XX?
  16. O mejor aún, ¿a qué en el siglo XIX?
  17. ¿Habrá, entre los Pintor de México D.F., alguno que yo no conozca como familiar?
  18. ¿A qué edad dejaré de pensar todo el tiempo en sexo?
  19. ¿Existirá algún antídoto para nunca dejar de pensar en sexo?
  20. ¿Existirá algún elixir para lograr no sólo pensar en sexo todo el tiempo, sino también lograr tenerlo?
  21. ¿Cómo sería la vida si se tiene el don de la adivinación?
  22. ¿Será capaz mi amiguito buga, que no es tan buga, de echarse conmigo una lucha grecorromana en superficie acolchonada?
  23. ¿Si no escribiera… de qué otra manera podría esclarecerme la vida?
  24. ¿Por qué puedo ir mejor al trono cuando estoy fumando?
  25. ¿Tendré hijos?
  26. ¿La noche que dormía solito en la casa de mi tío Pepe, era Frank quien me abrazó para despedirse y por eso no puede mover más que los ojos?
  27. ¿Si Dios existe, se molestará conmigo por dudar de su existencia?
  28. ¿Cómo puede uno abrirse a la ge sin renunciar a la razón?
  29. ¿Si Vicente no tuviera novio me habría besado?
  30. ¿Gustavo habrá pensado en mí, en algún momento, como hasta no hace mucho yo pensé en él?
  31. ¿cuántas personas estarán cogiendo en todo el mundo en este preciso instante?
  32. ¿Cuántas de ellas estarán teniendo un orgasmo justo ahora?
  33. ¿Cómo se aprende a no detestar lavar las cucharas?
  34. ¿Cómo se es aprehensivo a conveniencia?
  35. ¿Qué hacer par ano padecer el sexo sin amor?
  36. ¿Cómo proceder para siempre tener sexo con amor?
  37. ¿Cómo no morirse de calentura esperando tener sólo sexo con amor?
  38. ¿Por qué soy más prolífico escribiendo cuando estoy triste?
  39. ¿Qué tiene la felicidad que me hace poco creativo?
  40. ¿De dónde se saca la fuerza de voluntad para modificar los hábitos alimenticios?
  41. ¿Cómo recuperar la felicidad ahora que mi iPod se murió y no tengo para revivirlo o comprarme otro?
  42. ¿El misterioso técnico de mi compu habrá instalado en ella, la última vez que lo vi para arreglarle algún desperfecto, un terrible virus que después de un tiempo jode la máquina para obligarme a contratarlo de nuevo? (de esta ya sé, no, era un error de fábrica).
  43. ¿Me van a pagar los 5 mil pesos que me deben en mi antiguo trabajo? (también ya sé, no me van a pagar nunca… y, por cierto, se pueden meter sus 5 mil pesos por la cola: hechos rollito en puros billetes de 20 pesos).
  44. Si ya vivo terriblemente triste por la muerte de mi iPod, ¿soportaré la muerte de mi laptop? (sigo vivo…)
  45. ¿Al Dr. House le habrá gustado tanto como a mí lo que pasó en mi fantasía anoche?
  46. ¿El amor-pasión siempre es breve?
  47. Y si no lo es, ¿cuánto es lo más que ha vivido en el interior de una persona?
  48. ¿Qué cosa, exactamente, es lo que nos produce miedo o reticencia de abrirnos sentimentalmente a vivir un nuevo amor?
  49. ¿Qué cosa, exactamente, nos avienta a enamorarnos a la mejor provocación?
  50. ¿Por qué, la mayoría de las veces, los refranes son tan ciertos?
  51. ¿Qué o a quién habrá perdido quien inventó el refrán: “nadie sabe lo que tiene hasta que lo ve perdido”?
  52. ¿Cuántas personas habrán bateado a quien inventó el refrán: “déjalo ir, si vuelve siempre fue tuyo, si no, nunca lo fue”?
  53. ¿Si el dinero no compra la felicidad ni el amor, habrá por ahí algún desgraciado que quiera regalarme sus millones para quitarse la frustración?
  54. ¿Qué es la felicidad exactamente?
  55. ¿Cómo se identifica o reconoce la felicidad?
  56. ¿Cómo será echarse un rapidín a pelo sin preocuparse por contraer alguna infección de transmisión sexual?
  57. ¿OV7 se reencontrará alguna vez para hacerme el más alegre, aunque eso me exponga al ridículo?
  58. ¿Obtendré la beca para estudiar en España?
  59. ¿En algún momento del porvenir, México dejará de ser un país de enanos?
  60. ¿Por quiénes voy a votar el próximo 5 de julio?
  61. ¿Terminaré anulando mi voto debido a la frustración que me genera la actual situación de inestabilidad política y económica?
  62. ¿Cuándo conseguiré un empleo digno que vaya acorde con mis estudios y aspiraciones? (afortunadamente ya lo tengo…)
  63. ¿Para qué quiere el Estado mexicano ciudadanos educados, preparados, profesionales, si no los emplea y por eso terminan yéndose a laborar, vivir y enriquecer a otros países?
  64. ¿Qué ha hecho el gobierno federal con las toneladas de drogas, dinero y armas que ha decomisado en su “lucha contra el narco”?
  65. ¿De a cómo estará la reventa de todos esos artículos de primerísima necesidad en primera clase?
  66. ¿Por qué, si dudo de la existencia de Dios, aún hablo con él antes de dormir con la esperanza de ser escuchado?
  67. ¿Para qué cruzó la gallina el camino?
  68. ¿De qué color son las mangas del chaleco?
  69. ¿En qué nopal se paró el águila?
  70. ¿Los niños de hoy seguirán haciéndose las mismas preguntas que los de mi generación?
  71. ¿Por qué si dudo de la existencia de Dios, me genera tanta angustia la posible certeza de que no exista?
  72. ¿Por qué si dudo de la existencia de Dios, escribo Dios y no dios?
  73. ¿Sabré superar y enfrentar el fenómeno de la muerte cuando me toque vivirlo realmente cerca?
  74. ¿En qué jodido momento y por obra de qué ocioso se puso de moda disfrazar de reno o diablito a los autos de México en días feriados?
  75. ¿En algún momento de mi vida recurriré al sexo servicio?
  76. ¿Por qué no soporto ver que las puntas de los cipreses de mi casa se atoran con la marquesina del techo?
  77. ¿La obsesión se alivia?
  78. ¿Cuántos litros de lluvia han caído en mi cabeza a lo largo de mi vida?
  79. ¿Algún día dejaré de odiar mojarme con la lluvia?
  80. ¿Si del odio al amor hay sólo un paso por qué no dejo de odiar a los choferes de la ruta que me saca de mi rancho?
  81. ¿La vida se hace de buscar problemas?
  82. ¿Existe algún tipo de café que no me guste?
  83. ¿Cómo se aprende a no ser disperso?
  84. ¿Quién inventó que lo cursi, por cursi, está feo, pasado de moda o es indeseable?
  85. ¿Cuántas cursilerías habrá soportado quien le dio un tono peyorativo a lo cursi?
  86. ¿Es en los ojos y no en otro lado donde viven las mentiras?
  87. ¿En qué país del mundo la vida es como el otoño?
  88. ¿A los árboles les darán costillas cuando el viento se les cuela entre las hojas?
  89. ¿Qué tienen las llamadas melosas o mensajes de texto románticos, que te hacen sostener el celular como si nada más pudiera agarrarse en el mundo?
  90. ¿Por qué se me duermen las orejas cuando me siento expuesto?
  91. ¿Por qué me toco las orejas cuando me pongo nervioso?