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Palabras de amor, José Antonio Marina

22 feb

JAM:

¿Por qué se escriben cartas de amor? Por amor, sin duda. Por que el amor es expresivo, porque los amantes están lejanos, porque quieren acercarse, porque se expresan mejor por escrito que de viva voz, por timidez. Y, también, porque muchos escritores prefieren vivir unos amores distantes, que acaban siendo una mezcla de pasión y prosa.”

Los amores reales están determinados y coloreados por la personalidad de los amantes, la peculiaridad de la situación, los aderezos de la cultura. Son biográficos y temporales. Cada persona tiene que recorrer los caminos del amor a su manera. Ni siquiera esto es exacto: tendrá que reinventar los caminos del amor a su manera.”

¿Qué es el amor? ¿Un deseo, un sentimiento, un modo de vivir? Ante todo, es la aparición inesperada, sorprendente, de una persona que destaca sobre el resto del mundo.
[…]
“Una súbita fascinación. En la fascinación no hay nada más que un objeto gigante en un mundo desierto. Una deliciosa expresión castellana designa muy bien esta confiscación de la mirada: <<al verla se quedó prendado>>, es decir, entregó el corazón en prenda y así estará hasta que consiga recuperarlo. Entre una muchedumbre, puede aparecer un rostro, un cuerpo, una mirada, que anula todo lo demás: <<sobre el seso>>.”

Podríamos decir que este interés, esta fijación de la atención, es aún pre-amorosa. […] El amor es despertado por algún tipo de belleza, que se va haciendo más compleja cuanto más personal es el amor.”

Una persona siente que se ha alterado la estructura de su mundo por la aparición de otra. Hay  una alteración de las perspectivas, una drástica selección de los intereses. […] El objeto ha aparecido. ¿Y ahora qué?”

El amor implica siempre alguna actividad, algún afán por el objeto amado. La contemplación no basta. […] Ese objeto fascinante que hemos visto destacarse sobre todo el universo despierta algún tipo de deseo. <<¿Qué es la belleza? —se pregunta Stendhal hablando del amor—. Es una nueva posibilidad de producirnos un deleite. Los deleites difieren en cada individuo y aun suelen ser muy opuestos: esto explica muy bien le hecho de que lo que es bello para un individuo sea feo para otro.>>”

El amor es un deseo, pero ¿de qué? De cercanía, de comunicación, de posesión, de placer. Podría decirse que la calidad del deseo determina la calidad del amor… […] De hecho, la pregunta que debería hacerse todo enamorad@ para aclarar su corazón, no es <<¿qué siento por esa persona?>>, sino <<¿qué deseo de esa persona o qué deseo hacer con esa persona?>>.”

Ese sentimiento infantil, que deriva tal vez de un deseo de ser acogido, incita a los enamorados a hablarse en lenguaje de niños, un lenguaje propio, que desde fuera puede sonar ridículo.”

Resulta que el territorio amoroso tiene dos capitales: el sexo y la ternura, y que ambas se disputan de alguna manera la prioridad, o, cuando la aventura es bienaventurada, la comparten.”

En la actualidad, parece que la invención amorosa apunta hacia una relación entre dos personas mantienen su individualidad, incluso su autonomía, pero redefiniéndose en una relación nueva.
“Éste es el momento de mencionar un deseo esencia de los enamorados: la reciprocidad. El enamorado no es un violador ni un conquistador que centre su interés en conseguir la presa. Se sentiría defraudado si la persona amada le ofreciera sus favores por dinero, por compasión o por deber.”

El amor es una promesa de felicidad. De ahí su enorme atractivo. En el fondo, lo que todos deseamos es ser felices. Pero lo que caracteriza un tipo de amor, y a mí me parece el de mayor calidad, es aquel en que el enamorado considera que la felicidad de la persona amada es un componente esencial de la propia felicidad. Aquí se da de nuevo el descentramiento, porque el enamorado gira alrededor de dos centros, el suyo propio y el de la persona amada. <<Amar es querer el bien para alguien>>, dijo Aristóteles.”

De Maria von Wedemeyer a Dietrich Bonhoeffer [extracto]:

Tienes que ayudarme a saber lo que te hace verdaderamente feliz, porque si tú lo eres, yo también podré serlo.”

De Robert Schumann a Clara Wieck:

Si no tienes el convencimiento de que serás conmigo la mujer más feliz, si no lo tienes, entonces rompe el lazo que nos une; mejor ahora. (…) conserva en el corazón lo que te escribo: La duda es ya casi una infidelidad; la fe, media posesión.”

De Pauline Benda a Alain-Fournier:

Ven, ven, tengo sed de ti, ven a curarme, ven a colmarme de alegría con tu presencia, tu amor, tu cuerpo, tu corazón, y con el espectáculo embriagador de tu placer.”

Leopardi, en Zibaldone y Memorie del primo amore:

La fuerza del deseo que él concibe en ese punto lo aterra por lo que se representa de pronto, si bien confusamente, al pensar en las penas que por ese deseo deberá sufrir; porque el deseo es pena, y el vivísimo y sumo deseo, vivísima y suma pena, y el deseo perpetuo y nunca satisfecho, pena perpetua.
“Si bien cierta neblina de melancolía afectuosa, como la que he sufrido en los últimos días, no es desagradable, y aun deleita sin turbarnos en exceso, no se puede decir lo mismo de esa inquietud y ese deseo y de ese descontento y de ese anhelo y de esa angustia que van con el punto más alto de la pasión, y que nos hacen sentir en todo caso atribulados y míseros.”

…si el amor sólo provoca sentimientos dolorosos, acaba por desaparecer o por convertirse en un apego nostálgico y desesperado.”

Friedrich von Schiller a Charlotte von Lengefeld:

Las dudas que me expones, querida mía, de si serás para mí realmente lo que quisieras ser. Contiene un callado reproche contra mí, a pesar de que sé que no querías hacerme ninguno. No tendrías esa duda si mi amor por ti hubiera tenido una manera de expresarse más calurosa, si hubiera encontrado más palabras que dijeran lo que tú eres para mi corazón. Pero esas dudas se acabarán en ti cuando me conozcas del todo, cuando hayas tomado la suficiente confianza con mi manera de ser para saber con qué lenguaje se expresan mis sentimientos. También mi amor es callado como todo en mi carácter; aprenderás a conocerlo no en un rápido arrebato aislado, sino en el acorde total de mi vida.”

Pedro Salinas escriba a Margarita:

Yo no voy a morir de vacío, lo que me aterraba en mi juventud. He sido conocido por ti, he salido de mí, de mi terrible interior para ser vivido por otro Yo que vive queriendo mucho.”

El deseo se acaba con la satisfacción del deseo. ¿Nos encontraremos, al hablar del amor, con un deseo anómalo, que no se sacia nunca, que renace indefinidamente?
[…]
“Muchas biografías amorosas se parecen a esas historias de escaladores que aspiran a coronar las grandes cumbres y nada más alcanzar una ya están pensando en la próxima.
[…]
“La convivencia plantea problemas que interfieren con el amor.
[…]
“La dificultad de entenderse, de buscar complicidades nuevas, se convierte en un obstáculo insuperable a veces[1].”

JAM:

La introducción de los sentimientos en el sexo parece necesaria para la estabilidad de la pareja, que es necesaria para la supervivencia de los hijos y de los mismos cónyuges. […] Según los antropólogos, establecer un vínculo emocional, por encima de la mera relación sexual, es una invención evolutiva que ha protegido a la humanidad.
[…]
“¿Por qué el amor ha perdido el fulgor poético del inicio? ¿Por qué es tan difícil mantenerlo en situaciones de normalidad? […] La intensidad alegre, ésa es la culminación del amor.”

Conrad Aiken a Clarissa Joan Lorenz:

Empecé a observar todo tipo de detalles de una manera que no lo había hecho durante ocho años. Sólo había una delgada manta en mi cama y pensé: <<Qué divertido sería encontrar otra manta en la cómoda y después contárselo a Joan[2]>>.”

JAM:

La vida amorosa es una peculiar conversación, entablada en variados lenguajes y silencios, y, como ocurre con las buenas conversaciones, puede durar siempre, porque las respuestas animan a nuevas respuestas, en un vaivén sin término.”

Todo amor es una historia. Y toda historia de amor es una gran emoción que quiere encarnarse. Un dinamismo universal que lleva al entrelazamiento de dos biografías. La poesía realiza una estilización falsa al sugerir que en el amor se unen dos cuerpos o dos almas. Son dos personalidades, dos pasados, dos sistemas distintos de deseos y expectativas, los que pretenden unirse, aprovechando el poderoso impulso del enamoramiento. El deseo sexual puede estar en el origen del amor apasionado, pero no debemos confundirnos. Ninguna cultura lo ha hecho. Los griegos tuvieron muchos nombres para designar los diferentes modos del amor, desde Eros, el deseo, hasta Philia, la amistad. Los polinesios tienen una palabra especial —inangaro kino— para denominar al deseo cuando va acompañado de amor romántico. En Kenia distinguen entre el deseo sexual —ashiki— y el amor —pendo—. La diferencia es clara: el deseo es genérico —un sexo desea a otro sexo—, mientras que el amor individualiza su objeto al máximo, porque lo ve como oncomparable e insustituible. Por eso la biografía amorosa es la tensión entre un anhelo general y una circunstancia única. De ahí su complejidad.”

De la misma manera que el afán de pintar o el afán de hacer música ha dado lugar a una amplia variedad de creaciones, la necesidad de saciar el deseo amoroso ha alumbrado formas muy diferentes de conseguirlo. […] El amor apasionado parece tener como gran objetivo la unión permanente con otra persona. […] Ramón Gómez de la Serna respondió con una melancolía avisada: <<Amor es el deseo de hacer eterno lo pasajero>>.”

Morir de amor es bastante fácil, lo que al parecer resulta más difícil es vivir de amor.”

La espera espolea siempre el amor, con tal de que o dure demasiado tiempo.”

Y pasión significa sufrimiento. Hay una tendencia a preferir lo que nos hiere y a exaltar lo que parecía colmar nuestro ideal de vida amrmoniosa.”

De Eloísa para Abelardo:

Dios me es testigo de que, si Augusto, emperador del mundo entero, quisiera honrarme con el matrimonio y me diera la posesión de por vida de toda la tierra, sería para mí más honroso y preferiría ser llamada tu ramera, que su emperatriz.”

De Stendhal a Mathilde Dembowski:

Si tener éxito no dependiera más que de formular un deseo, quisiera conseguiros para mí, y no para ningún otro ser que hubiese fingido ser. Creo que me daría vergüenza y sería el fin de mi felicidad, incluso amado por vos, si albergara cualquier sospecha de que amáis a ese otro yo.”

De Sigmund Freud a Martha Bernays:

…las cosas sólo son importantes si tú las compartes.”

En el silencio que guardo acerca de nuestro amor, te ruego que veas una vez más el síntoma de mi saludable y serena certidumbre de posesión.”

JAM:

Las cartas de Frud me han hecho mencionar la palabra <<proyecto>>. Mis lectores filósofos saben, sin duda, que este concepto ha tenido extraordinaria importancia durante el siglo XX. La libertad consiste en dirigir la propia vida de acuerdo con un proyecto elegido. Nuetzsche había definido al hombre como <<el animal capaz de prometer>>. En las historias de amor apasionado hemos visto con demasiada frecuencia vidas a merced del azar amoroso, más inclinadas a los juramentos emocionados que a los compromisos reales. Además, ¿no son contradictorios el amor y el compromiso? Aparece un nuevo enfrentamiento entre los dos extremos en conflicto —el amor pasión y el amor constante—, que ahora se manifiesta como la tensión entre el <<amor espontáneo>> y el <<compromiso amoroso>>.”
[…]
“Lo que se valora en el amor pasión es la intensidad. Es más importante una intensidad dolorosa que una anestesia confortable.”
[…]
“<<Nosotros sólo hacemos planes para el tiempo en que estemos juntos>>. ¿Cómo influye esta actitud en el amor?”

De Franz Kafka a Milena Jesenska:

Ayer te aconsejé que no me escribieras todos los días, hoy sigo pensando o mismo; sería muy conveniente para ambos, y vuelo a aconsejártelo una vez más, con mayor insistencia todavía; pero por favor, Milena, no me hagas caso y escríbeme todos los días, aunque sea una carta muy breve.”

Uno no se atreve a decirlo, aunque es casi cierto (totalmente cierta la gratitud, hasta cierto punto cierta la felicidad, y nunca cierta la tranquilidad), porque siempre viviré asustado, sobre todo de mí mismo.”

De Milena Jesenska a Maz Brod, sobre Franz Kafka:

Ciertamente todos nosotros somos, en apariencia al menos, capaces de vivir, porque algunas veces nos hemos refugiado en la mentira, o hemos estado ciegos, o entusiasmados, u optimistas, o muy convencidos de algo, o pesimistas o lo que sea. Pero él jamás ha recurrido a un asilo protector, nunca. Es absolutamente incapaz de mentir o de emborracharse. No tiene el más pequeño refugio o la más péquela cobertura. Es como un hombre desnudo entre gente vestida. Pero ni siquiera dice y vive en la verdad. Es un modo de ser en y para sí mismo, exento de todos los añadidos que podrían ayudarle a perfilar su vida en la belleza o en la miseria, poco importaría. Y su ascetismo no es en absoluto heroico —precisamente por esto es más grande y elevado—. Todo <<heroísmo>> es mentira y cobardía. No es un hombre que construya su ascetismo como un medio para llegar a un fin, es un hombre que está obligado al ascetismo por su clarividencia, pureza e incapacidad de adquirir un compromiso.”

JAM:

…<<¿se puede hacer compatible la exaltación amorosa y la vida diaria?>> puede formularse de esta manera: ¿se puede hacer poesía de lo cotidiano? El romanticismo nos dijo que no. En Odas elementales, Neruda no dice que sí. Hay una forma poética de ver la realidad, que nos libera de la rutina real. Una cebolla es siempre una cebolla, pero si la miramos bien encontraremos en ella una novedad interminable:
“Cebolla, /luminosa redoma, /pétalo a pétalo /se formó tu hermosura, /escamas de cristal te acrecentaron /y en el secreto de la tierra oscura /se redondeó tu vientre de rocío.”

Monet veía el reflejo de la luz en ellos, y eso cambia incesantemente. Algo semejante le sucedió a uno de los pensadores más influyentes de la historia moderna, Sören Kierkegaard, que escribió un libro titulado La repetición, preguntándose si era posible hacer una y otra vez las mismas cosas con el mismo fervor o con el mismo entusiasmo.”

Tal vez una de las características del amor es que no se acostumbra, que ve en cada nueva aparición, acto, palabra, del ser amado un nuevo regalo. Tal vez el problema sea que el amor, que aparenta tanta actividad, se hace perezoso, pierde su capacidad inventiva y creadora en cuanto se pasa el primer hervor. La espontaneidad del amor se convierte en una trampa, porque conduce a una pasividad y una creencia en el destino[3].”

De Rilke a Franz Pappus, un joven poeta:

El amor es difícil. El amor es quizás la prueba más difícil que hemos de superar, es el más alto testimonio de nuestra condición: la obra suprema, y todas las demás no son sino preparativos. Es por ello por lo que los seres jóvenes, nuevos para todo, no saben amar: tienen que aprender. Con todas las fuerzas de su ser concentradas en su corazón que late ansioso y solo, aprenden a amar. Todo aprendizaje es tiempo de clausura. Así para el que ama el amor es, durante largo tiempo, solead, soledad cada vez más intensa y profunda. Amar no quiere decir entregarse ciegamente desde el principio. (¿Qué sería la unión de dos seres aún imprecisos, inacabados y dependientes?) El amor es una ocasión única para madurar, para formarse, para convertirse cada uno en un mundo por amor al otro. El amor es exigencia y ambición sin límites, que hace del que ama un elegido. En el amor cuando llega, los jóvenes no deberían ver sino la obligación de trabajar en sí mismos. Perderse en el otro, entregarse, ninguna de estas formas de unión es aún para ellos. Ante todo deben acumular. La entrega del propio ser es la coronación de la obra[4].”

JAM:

Ya no estamos en el carrusel de pasiones, tan divertido, tan emocionante del romanticismo. Ahora el amor no se opone a la estabilidad, se opone a la vocación. Los amantes profesionales que hemos conocido vivían para sus amores, como si no tuvieran otra cosa que hacer. Ahora, el hombre tiene una misión, que no es amar. El amor es un apoyo, algo secundario que no puede tener demasiada importancia. El hombre con una misión quiere ser querido, no quiere querer. Ése es el caso de Rilke. Y esto es muy moderno porque el concepto de <<autorrealización>> va a ser una variante nueva en el terreno amoroso. Cuando la gran tarea del ser humano es <<realizarse>>, el amor toma una nueva forma.”
“Rilke vuelve a Platón. Amar es engendrar en la belleza, crear es la tarea del amor. Pero entonces, paradójicamente, el amor se vuelve solitario, la búsqueda de la propia misión en el mundo. Y, cuando esa misión se manifiesta a través de otra persona, <<sería el amor que estamos preparando con nuestra dura lucha: dos soledades que se protegen, se completan, se limitan y se respetan>>[5].”

No se puede vivir en perpetuo éxtasis porque el éxtasis es, precisamente, una suspensión de la vida. […[ Son episodios de nuestra búsqueda de modos bienaventurados de relacionarnos, y los estudio con la esperanza de que nos permitan aprender a conseguirlos, con la esperanza de que podamos aprender algo que nos permita la perpetuación de la llama imposible.”

Aspiramos simultáneamente a la tranquilidad y a la excitación, a la seguridad y al riesgo, a la novedad y a la repetición, y, en el colmo de la megalomanía, aspiramos a hacer que todo esto sea compatible. No es empresa fácil. Decimos que el amor es irracional, pero necesitamos vivir de acuerdo con la razón. Decimos que el amor arriesga todo a un envite, y sin embargo necesitamos descansar en la seguridad de lo adquirido. Elogiamos la locura amorosa, pero necesitamos vivir cuerdamente.
“Aceptamos que la pasión rompa las normas, pero precisamos normas para convivir. Repetimos que el amor mueve el sol y las estrellas, pero no parece capaz de dirigir una convivencia feliz. Según todos los indicios, es más fácil morir de amor que vivir de él.
“Para comprender algo tan enigmático como el amor apasionado conviene buscar su origen y su destino, es decir, el dinamismo que lo habita. Es ahí donde podemos encontrar la causa de las contradicciones que acabo de señalar.”
[…]
“Convertimos el sexo, que es una función biológica, en sexualidad, que es un ámbito simbólico, afectivo, moral, poético, creador o destructivo. El instinto sexual se sentimentaliza. Se individualiza. Lo que su estado bruto es pulsión genérica —un macho y una hembra—  se convierte en deseo concreto de una persona concreta. Ésta es una de las raíces del amor, que recibe en herencia el poder ciego y formidable de una energía biológica.
“Pero esta ampliación del deseo sexual no lo explica todo. Es atracción, es ímpetu, es ansiedad, pero no debemos todavía llamarlo amor, porque puede ser compulsivo, egoísta y cruel. No creo que el amor nazca como una derivación enriquecida de la sexualidad, sino que aparece en el universo con la maternidad. El vínculo de la madre con su criatura tiene las características que nos sirven para definir el amor: es individual —es a su cría a la que se siente vinculada y no a otra—; es generoso, porque necesita de la felicidad del niño para ser feliz; también es egocéntrico, porque es su propia felicidad la que busca a través de la felicidad de otro, no se trata de un sacrificio martirial; y, por último, es activo, porque su amor le impulsa a la madre a cuidar del hijo. […] ¿Pero quién ha dicho que necesitar a alguien para sobrevivir es amarlo?
[…]
“Tenemos, pues dos raíces del amor humano, que puede darse por separado pero que estamos intentando unificar, en una de las más colosales aventuras vividas por nuestra especie: el sexo y la ternura. Un deseo encaminado al placer se hibrida con un deseo dirigido a la felicidad de otra persona y a su cuidado. Sin duda, pueden existir los dos por separado. Puede haber un amor que sea puro deseo, y un amor que sea pura ternura. Pero cuando estamos hablando de la figura perfecta del amor romántico, erótico, de pareja, conyugal o como quieran llamarlo, estamos hablando de la milagrosa unión de ambos aspectos.
[…]
“El problema surge porque convertimos en fin lo que sólo es un medio, o, para decirlo con más precisión, un inicio. El amor pasión es un estado inicial, que deseamos convertir en permanente. Que algo sea <<inicio>> significa que tiene que permanecer, pero cambiando. Una semilla germinada es el inicio del árbol. El amor es una energía que al cambiar, permanece. Lo que ocurre con frecuencia es que el estado inicial es tan intenso, tan embriagador, que desearíamos quedarnos en él. […] El amor pasión es la energía amorosa en estado puro, antes de empezar a trabajar. Es cierto que en plena exaltación se encuentra dispuesto a todo, se ofrenda, se entrega, se aniquila. […] Los amantes son capaces de abandonar cualquier cosa, se vuelven absorbentes, porque como son capaces de prescindir de todo, salvo de su amor, exigen a la persona amada una oblación semejante. Esto supone poner entre paréntesis el resto de la realidad.
[…]
¿Y no podría esa pasión convertirse en la energía para una vida amorosa, en la que la intensidad sustituyera a la excitación, la serenidad a la inquietud, la confianza a la incertidumbre? Sería prolongar el amor con las obras del amor, o, como m gusta decir, con una <<poética de la acción>>.
[…]
“El amor pasión puede sufrir el complejo de Peter Pan: no quiere crecer. Es un estado inicial que carece de proyecto. Aspira a eternizarse sin hacer nada. A pesar de su aparente hiperactividad —es inquieto, nervioso, ciclotímico, agitado, insomne—, su actitud vital es pasiva o enajenada, que es otro tipo de pasividad. Por eso los enamorados se sienten esclavos y hablan tanto de que el objeto de su amor es su dueño. Un sujeto se siente estremecido sin saber por qué. No es libre de enamorarse o no enamorarse. Y, además, no quisiera hacer nada, sino estar unido al objeto de su amor. La quietud es su aspiración.
“Convertir el amor pasión en vida amorosa es convertir un estado en un proyecto. Es hacerlo <<diligente>>, palabra que deriva del latín diligo, que significa <<amar>>. Hemos de volver al viejo Platón: <<Amar es crear en la belleza[6]>>.
“Estamos, sin duda, muy lejos de la barrera del animal en celo. Pero es en este punto donde aparece con más agudeza la gravedad del problema. Lo difícil es la invención y la realización de un proyecto. Es fácil la unificación emocional, es decir, que dos personas en un momento determinado sientan unánimes el mismo sentimiento: alegría, dolor, placer, entusiasmo, amor. Lo que es difícil es unificar dos vidas, dos caracteres, dos proyectos distintos e independientes hasta ese momento, dos comportamientos. ¿Cómo hacerlo? Sin duda, aprovechando la energía del enamoramiento. Pero el enamoramiento es loco o ciego o irresponsable, luego no está capacitado para elaborar o realizar un proyecto. A lo largo de la historia se ha intentado resolver la cuestión proponiendo proyectos elaborados, casi institucionalizados: el matrimonio, por ejemplo. Pero en la actualidad no existen esos modelos. Cada cual tiene que hacérselos a medida, en una especie de bricolaje sentimental. Todo tipo de parejas, abiertas o cerradas, homo o hetero, compartidas o exclusivas, están a su disposición. No existen normas morales claras que hagan previsibles los comportamientos. La precariedad contamina todas las relaciones, provocando una desesperanza o un fácil desistimiento. La búsqueda de la realización personal sitúa en segundo plano todas las relaciones. Cunde la idea de que nada que se haga por amor debe costar trabajo, lo que es falso; o de que nada que se haga por compromiso es compatible con el amor, lo cual lleva a no comprometerse nunca. Pese a lo cual, los humanos seguimos pensando que las relaciones amorosas son el camino más seguro a la felicidad, aunque desconfiemos de alcanzarlas. El siglo XX ha acuñado el eslogan sartriano <<el infierno son los otros<<, que leva a vivir en soledad y a la defensiva.
“Tal vez estemos oyendo demasiadas historias de fracasos. […] Por eso me parece importante reivindicar las vidas amorosas felices. Son complejas obras de arte dignas de admiración. La pasión amorosa se prolonga en una sabiduría amorosa, encargada de convertir en vida lo que hasta ese instante era sólo sentimiento. Se trata, huelga decirlo, de un saber necesario y difícil, […] pero que merecería ser emprendido. Deberíamos tomarnos en serio el aprendizaje del amor. Nos serviría para aprovechar muchas oportunidades, y eludir muchas desdichas.”

Notas al pie de Israel Pintor. Título completo del libro: Palabras de amor. Un tratado de los sentimientos a través de las más intensas cartas de amor de todos los tiempos


[1] A veces. O sea que no es un obstáculo perpetuo.

[2] Exacto. Vivir en la belleza de los pequeños detalles que hacen la vida valiosa (parafraseando a Platón).

[3] Sí, quizá. El problema es, que para llegar a este punto, primero hay, desbordado e intenso, que reconocerse amante o amado. Así luego, tal vez, habré de emprender la carrera de resistencia y ver, como Monet, las luces de los nenúfares.

[4] ¿Y cuánto hace falta experimentar, cuándo hemos dejado de ser jóvenes (y por lo tanto nuevos para todo) para <<realmente>> amar? Conozco varios cuarentones incapaces (no sólo de amar, sino también de pensar), en cambio yo, que no supero el primer cuarto de mi vida, vivo el amor en cada letra, en cada respiro.

[5] Amor egoísta. Ámame, sólo cuando todavía no brille. Y cuando me tomen fotografías, ¡eclípsate! ¡Jodida modernidad! Narcisismo de veinticuatro quilates. Sería válido, en todo caso, si esa decisión jamás afectara al ser amado. Si no tuviésemos ya al amor detrás, delante, arriba, abajo, única y exclusivamente porque le dimos entrada; y claro, le dimos entrada por ególatras.
Válido si dos soledades se encuentran luego de haberse concentrado, primero, en la realización personal. Culero si el entendido se usa como justificación para levantar el dedo índice ante el ser amado y advertir: cuando vengan a pedirme un autógrafo, desparece.
Quien ha tenido una historia amorosa como la de Rilke, no puede, sin muchísima vergüenza, de buenas a primeras citar a Platón.
Cuando el discurso contradice la acción, se vive en el error, en la absoluta soledad. En el tipo de soledad que se sacia consigo misma y no “prepara” su encuentro con ninguna otra para amarla, mucho menos respetarla. En todo caso, siguiendo la lógica rilkiana, si una soledad de ese tipo tropieza con el entusiasmo amoroso de algún despistado, no hará más que limitarla, condicionarla, exigirle libertad y aplausos. Ahí está Sartre y Simone de Beauvoir; Hannah Arendt y Heidegger. ¿Qué tiene lo femenino que siempre es más? Más trasparente, más honesto, más más
Y si me pongo analítico, este afecto, consecuencia del encuentro entre una soledad del tipo culera (o sea del tipo rilkiana) y otra del tipo amante apasionado (que, para joder más la cosa, admira terriblemente al culero del que se enamoró: por ejemplo los casos antes citados de Beauvoir y Arendt), no puede ser otra cosa que machismo disfrazado.

[6] A esto se le llama una cita decente de Platón. No a las confianzas de Rilke.

La rebeldía de pensar, Óscar de la Borbolla

4 oct

…hay sujetos lerdos, auténticos campeones en imbecilidad, que amasan fortunas inconmensurables, que se encumbran hasta la cima en el escalafón del poder, o que gozan de enorme popularidad y que nunca han pensado.”

…¿qué sentido tiene aprender a pensar? Ésta es, precisamente, la pregunta que hacen los que no piensan, lo que forman parte de la masa de seres humanos que se mueven por inercia y que, más que moverse, corren agitados tras el éxito, convencidos de que el éxito, y lo que conduzca a él, es lo único que vale la pena.”

Cuando toda la gente marcha en una misma dirección, cuando las palabras y los actos de la mayoría parecen apuntar hacia una misma meta, se produce una inercia social, una ideología que muy pocos revisan y de la que muy pocos se apartan, pues para ponerse a salvo de la corriente, hace falta pensar y, en el caso que nos ocupa, la creencia de que sólo el éxito vale, hace falta pensar –nada menos—en uno de los más graves asuntos: en el sentido de la vida.”

Quien se subsume en la corriente, quien imita, no sólo no piensa, sino que no quiere pensar: le basta con ver a los lados para descubrir a otros como él y para convencerse de que eso que lo rodea es lo normal y lo correcto.
“Para quienes no piensan sólo existe un camino y un único sentido: por donde vaya la mayoría.”

Pensar no es tranquilizador: provoca dudas, incertidumbre y a veces, inclusive, zozobra. Pensar hace que uno mire a los lados y que no halle fácilmente un compañero; pensar produce una sensación de soledad, pues el que piensa no puede confundirse considerando como compañía la mera presencia de los demás. Pensar nos aparta de la masa pues nos vuelve individuos y el individuo necesita de otros individuos para sentirse acompañado: no de otros que “piensen” como él, sino de otros que también piensen.”

El éxito por definición implica que no todos pueden alcanzarlo. Ahora bien, ¿qué pasa con la mayoría de quienes adopta el éxito como sentido exclusivo de la vida? Pasa que al no conquistarlo sufren como animales lo que no relativizaron como hombres; para que por haber puesto todas sus esperanzas en una misma canasta experimentan el fracaso y su vida como una bancarrota. La frustración es el demonio con el que se encuentran quienes no piensan.”

¿Cuál es el sentido de la vida? Es una pregunta que no admite una única respuesta, pues cualquier sentido puede darle sentido a la vida y, por ello, nadie, más que uno mismo, puede responderla en cada caso. No es el conocimiento, ni la santidad, ni el placer, ni el dinero, ni el arte, ni el éxito, es eso y más. Cada quien debe ponerle, luego de pensar, uno o varios o sucesivos sentidos a la vida.”

El fin del pensar puede ser, ciertamente, entender,  esto tal vez se logre; pero el propósito de pensar es humanizarse y esto no se completa nunca.”

…el pensar tiene, además del fin, de entender, un propósito que no se logra nunca de manera cabal: humanizarnos, y aquí podríamos introducir otro símil: pensar es como respirar, pues aunque ciertamente mantenernos pensando nos humaniza, nos da más holgura existencial, pues nos permite entender y relativizar, también con el pensar ocurre algo que es mas simple y más definitivo: si pensar es como respirar, entonces el que no piensa no sólo no se humaniza, sino que simple y llanamente no es un ser humano. Sé que esta afirmación suena grave, pero ¿qué pasa si una nota que se da como definitoria no se cumple? ¿Qué pasa si un triángulo no tiene tres ángulos; qué, si en el mar no hay agua; qué, si un kilogramo no pesa mil gramos? Pues ocurre, simple y sencillamente, que no serán ni triángulo, ni mar, ni kilo y, de igual manera, si un hombre no piensa, pues, no será hombre.
“¿Podremos admitir, sin más, la anterior conclusión o estamos obligados a repensarla, dada su gravedad?”

La crítica es esa modalidad de pensar por la que los valores llegan al mundo y, gracias a ello, éste se hace discernible: se presenta como un orden donde los seres se jerarquizan de lo mejor a lo peor, de lo bueno a lo malo, de lo bello a lo horrendo, de lo odiado a lo amado. Es por la crítica que las cosas se distinguen.
“Sin crítica  no habría valores y sin éstos no habría distinción, y sin distinción no habría manera de elegir: ¿entre qué erigiríamos si todo nos pareciera lo mismo? La crítica es también condición de posibilidad de la libertad, pues sin elección no hay libertad que valga. Es la pluralidad, no la mera miscelánea de objetos sino las cosas ordenadas según valores, lo que hace posible la libertad: cuando una cosa nos parece mejor que otra estamos ya ante la posibilidad de ser libres.”

…no hay regla general para inferir la diferencia, para encontrarla es preciso, en cada caso, pensar.”

Pensar y ser un inconforme son sólo don maneras de nombrar lo mismo.”

…criticar es, literalmente, poner en crisis; es descubrir las fisuras, las fallas de lo que intenta hacerse pasar por monolítico; es poner en duda la definitividad de lo que está delante, es atreverse a imaginarlo de otra forma; es subvertirlo con el no de la inconformidad, del pensar. Ningún producto humano ha conseguido mantenerse a salvo de la crítica: mantenerse ahistórico; todo se ha transformado por la actividad crítica del hombre.”

Podría creerse que los conformes no critican, que no se oponen, que no piensan; pero no es así: la intolerancia de los conformes es la manera como expresan su no, su preferencia: también ellos critican, aunque en su apreciación, lo que está a la mano, lo establecido, es preferible a lo que está más allá rodeado de incertidumbre. Los conformes se oponen al cambio; los inconformes a la permanencia, porque ser hombre es oponerse, usar el no en un sentido y otro.”

…no es la realidad la que nos da la razón, sino el amor que le tenemos a nuestra utopía, a nuestra irrealidad.”

La verdad –o su apariencia—es enemiga del pensar; la duda, en cambio, es el medio del pensar, su hábitat.”

La duda es ciertamente un no saber: un no saber qué hacer, un no saber a qué atenerse, un no saber de qué se trata; pero también es u estar hondamente preocupado por ese no saber.”

…la duda es ese abismo por el que se escapa la certeza que no mantenía ocupados y es también ese vacío que, más que ocuparnos, nos pre-ocupa. Nos llenamos de dudas o de abismo o, si se prefiere, extraviamos el sentido que llenaba nuestra vida.”

El juego es la prueba de que “el sentido dado” no nos colma, y es el modo como resolvemos el profundo sin-sentido de la existencia, pues, cuando no estamos esclavizados por las relaciones obligatorias, por la necesidad de sobrevivir, establecemos relaciones arbitrarias, nos damos un nuevo sentido: jugamos.”

El juego es la libertad de ocuparnos para no preocuparnos. Y, sin embargo, hay un juego que precisamente consiste en ocuparnos con la preocupación, en mantenernos preocupados, es el juego de pensar.”

¿Qué resonancia puede tener la pregunta “¿por qué soy?” para quienes están inmersos en un mundo retacado de sentido, sea obligatorio o lúdico? ¿Qué le dice esta pregunta a aquel que vive absorto en su mundo laboral donde todo es archi significativo: la sonrisa, el saludo o la indiferencia del jefe; la fecha de entrega de un trabajo; la pequeña intriga? ¿Qué importancia puede tener la pregunta sobre el sentido de la existencia en mitad del mundo doméstico con sus entretenimientos y desasosiegos cotidianos, con sus redes de afectos, con sus problemas grandes y pequeños? ¿Qué valor, en el mundo amoroso con sus entusiasmos y esa fuerza rejuvenecedora que hace que todo se reacomode en una nueva jerarquía? ¿Qué sonido, qué sabor puede tener nuestra pregunta en el mundo de la policía, en ese mundo con su intensidad, sus alianzas para alcanzar la cima, sus traiciones y sus crímenes?”

Las cosas siguen ahí tal y como son; lo que falta es nuestra valoración: el sentido que le atribuimos a las cosas.”

En la pura objetividad no hay valor ni sentido.”

Desembarrancarse por esta sima es pensar. Poner en duda el fundamento es pensar. Disolver las certezas que quisiéramos que nos sostuvieran es pensar.
“Pensar no constituye una experiencia agradable: fulmina los saberes y las creencias que dan seguridad, nos preocupa al llenarnos de dudas, alimenta la desesperanza y, por ello, nadie o casi nadie, quiere pensar.  Para la mayoría es preferible creer: si el pensar no garantiza que habremos de encontrar una verdad firme, si pensar angustia, disuelve el fundamento y provoca la sensación de caída en el abismo, entonces es mejor –si lo que se busca es la tranquilidad–, creer, convencerse, asirse a una certeza, estar en paz, resignado, sobre el piso seguro de un dogma: ¿para qué cortar la rama sobre la que tan cómodamente ensayamos nuestras piruetas? Sin embargo, así como no es voluntaria la caída en la duda, tampoco lo es en el pensar.”

¿Por qué existo? es la pregunta originaria del hombre, en el sentido de que es la pregunta que nos origina; no es la más antigua cronológicamente hablando, ni la más universal de las dudas; pero basta con que un miembro de una especie la formule realmente para hacer que esa especie, en pleno, dé un salto ontológico. Así, puede ser que las aves hayan vivido antes de que ninguna comenzara a volar; pero la primera que se lanzó al aire y se mantuvo en él abrió esa posibilidad para todas, las hizo existir como aves. ¿Por qué es tan especial la pregunta por el sentido de la existencia? Porque es la señal inequívoca de que un ser se ha extrañado de su ser al grado de que se pregunta por él. Es la señal de que en el ser ha aparecido un extraño: una parte del ser que se ha enrarecido pues pregunta por el sentido de su existencia; una parte del ser que no está ahí, sin más, sino que se separa y vuelve sobre sí, que re-flexiona, que piensa, aunque no llegue a nada: bastante hace ya con desgarrarse. El vuelo del ave no importa por la altura de la copa del árbol a la que puede remontarse, sino porque consigue levantarse de la tierra. El pensar no vale por sus frutos, sino porque desgarra el ser, porque engendra un extraño: un ser que no está ocupado, sino pre-ocupado por el sentido de su ser.
“Esta pre-ocupación, este extrañarse, este descubrirse extranjero del ser puede representarse con la palabra “horror” o con la palabra “angustia#; es, en todo caso, una vivencia terrible de la que queremos curarnos “para dormir tranquilos”, como decía Nietzsche, y por ello, una creencia religiosa, una verdad científica; pero también un enamoramiento de arrabal o el insensato anhelo de volvernos ricos, o incluso el trabajo ruin y mal pagado, que sólo sirve para reproducir –cada día más menguadas—nuestras fuerzas, pueden darnos una certeza o un sentido, cualquier cosa es buena para no sentir el vértigo de la extranjería de nuestro ser, para dejar de pensar: cualquier cosa es susceptible de volverse en el sentido de nuestra vida.
“Cualquier cosa con tal de no encararnos con lo que somos.”

¿De qué tenemos que distraernos o, mejor aún, de qué huimos cuando escapamos de nosotros mismos en cualquier dirección?”

¿Qué somos? Sueño, lo dijeron Shakespeare, Calderón de la Barca y Schopenhauer. Nada, lo han dicho Hegel, Heidegger y Sartre. Lo han dicho muchos antes y después, pero podría no haberlo dicho nadie. Si menciono aquí estos nombres es para que la afirmación no aparezca tan sola, tan aberrante, porque más allá de literaturas o de filosofías, eso es lo que descubrimos cuando nos encaramos a fondo con nosotros mismos: somos sueño, somos nada.”

Mientras sigamos vivos, el pasado es algo que está con nosotros: está presente en la memoria, se mantiene; aunque nuestra memoria lo deforme, lo adapte, lo mantenga vivo: vivo y por tanto cambiante. Pero nuestro pasado está no sólo en la memoria, también se mantiene en nuestro haber y se hace presente en cada uno de nuestros actos: es aquello que imprime nuestra identidad en lo que hacernos.”

Qué puede significar “antes” si no hay punto de referencia? ¿Qué significa “mañana” o “ayer” si o hay punto de referencia? ¿Qué significa “existir” o “estar presente” si no hay ante quien ser presente? La extinción de la humanidad traerá consigo el naufragio absoluto de todo aquello que la humanidad se representó. ¿Qué significará 2haber sido alguna vez” cuando no  haya ya significado ni haber ni ser? ¿Qué será haber sido alguna vez en la eternidad del universo?
“El paréntesis en que consistió nuestro tránsito por la existencia, nuestra vida y la historia de la humanidad, así como lo conocido será pura fantasmagoría, un sueño que se disolvió, ni más ni menos que nada. Esto es lo que nos horroriza de nuestra existencia; esto, el fondo que nos da qué pensar y lo que, simultáneamente, hace que la mayoría huya del pensar.
“Aunque en sentido estricto nadie huye, porque la caída en el pensar no es voluntaria como tampoco lo es el mantenerse en el no pensar. Ambas ocurren y no hay motivos para creer que una conducta sea más auténtica que la otra, por más que la humanidad se divida, por esta razón, en dos bandos irreconciliables: aquellos que caen en el pensar y los que se mantienen en el no pensar. Unos y otros se desprecian: unos a otros se gruñen, cada bloque por sus propias razones, cuando lo que debieran sentir los unos por los otros es un poco de compasión o de piedad. Pues unos y otros viven en el infierno, aunque sea en distinto departamentos del infierno. Porque la vida no es más placentera por no pensar, al contrario, los que forman este grupo suelen sufrir hasta el agotamiento o el suicidio por cualquier minucia.”
“La verdad es que ambos bandos sufren, pues, como para unos nada tiene sentido y para otros todo tiene muchísimo sentido, unos y otros viven agobiados, aunque en un caso el agobio lo produzca el absurdo y en el otro, la exagerada importancia que se atribuye a cualquier baratija. Así, la ausencia de sentido que se descubre pensando: la preocupación, y el ser prisionero del sentido –de esa máxima impotencia que, por no pensar, se atribuye a cualquier cosa–, la ocupación, nos conducen al mismo desenlace: al agobio.
“Por fortuna, el ser humano no es coherente: se distrae, se pierde, anda por el mundo sin preocuparse ni ocuparse y, por ello, con relativa frecuencia puede vivir libre del agobio que producen el sentido y el sinsentido. Unos juegan a que las cosas importan un poco (a que sí tienen sentido) y otros, a que no importan demasiado (a que no tienen sentido del todo). En esa zona, ajena al pensar y al no pensar, ahí donde no tenemos presentes el sentido ni el sinsentido, es donde la vida es visible, pues vivimos distraídos, sin darnos cuenta. En esos momentos sucede la felicidad y por ello nunca nos damos cuenta de que estamos en ella: la felicidad sólo ocurre cuando nos distraemos del pensar y del no pensar.”

La pregunta es el comienzo de la solución del problema.”

Heidegger (…) explica que toda pregunta con sentido debe tener un de qué preguntar y propone partir del preconcepto de ser: arrancar de ese significado vago, pero suficientemente elocuente, que tiene el término ser en cualquier enunciado.”

El valor de ser está en función del tipo de ente del que se afirma o se niega.”

Oigo en mi imaginación las sirenas de las ambulancias psiquiátricas y recuerdo al Husserl de las Meditaciones cartesianas que cambia el plural mayestático de la primera persona, el “nosotros”,  por el solitario “yo”; me lo imagino forcejeando dentro del solipsismo sin poder salir y sin atreverse a plantear la demencial y, sin embargo, consecuente pregunta que acabamos de hacer: ¿no seré Dios? ¿Un Dios estúpido que, ciertamente, sólo sabe que es?”

¿Seré Dios?, ¿cuáles son los impedimentos? Pensemos esto en serio: yo sólo que soy y que el resto es incierto. Entre esas incertidumbres y “opiniones recibidas”, como las llamaba Descartes, figuran muchos rasgos de Dios que me parece que no encuentro en mí, o sea, las notas que implica la perfección, esa larga retahíla de virtudes a las que se antepone el prefijo “omni”: omnipresente, omnisapiente, omnipotente… ¿Será verdad que en ningún sentido poseo esas notas? Hay un modo en que sí. Un modo estrictamente congruente con el hecho de que sólo yo soy: que sólo yo sea y yo sea cuento es. Porque, si sólo yo soy y soy cuanto existe, entonces soy omnipresente aunque sólo esté presente en mí: soy omnipresente porque, al no haber otro, yo basto y sobro para llenar cuanto hay.
“Y otro tanto ocurre con las demás notas: Si todo cuanto es que soy, y no hay nada más que se pueda saber, porque soy lo único que existe y mi existencia es todo cuanto puedo saber, entonces mi raquítico saber es la omnisapiencia. Si todo el poder se reduce a poder saber que soy, entonces soy omnipotente. ¿Qué otro poder, qué otro saber, qué otra presencia puede haber para quien sólo sabe que él es el único que es?”

¿Qué sigue de lo dicho? Una hermosa paradoja: soy Dios de acuerdo con la lógica tradicional; pero, quién sabe si sea Dios o, de plano, no soy Dios de acuerdo con las otras lógicas. Vuelvo por tanto al punto de partida: que soy, pero nada más: de lo demás no se sabe. Sólo que soy y ni siquiera si soy Dios.”

El pensar nos ha vuelto animales melancólicos y de allí que la gente prefiera no pensar, y de allí que a los inconformes no nos quede más remedio que pensar.”

Un personaje enorme de los seres humanos, hoy como siempre, no compromete el funcionamiento social; una cantidad inmensa de individuos no alteran nada: cumplen con su función y reproducen el estado de cosas: producen, consumen y se reproducen, en una palabra, viven. En medio de ellos –de entre ellos—surgen algunos individuos que se destacan; son los que tropiezan y se enzarzan contra el así se hace, el así se piensa y el así se juzga; son quienes quieren hacer otra cosa, quienes se atreven a pensar por su cuenta y a juzgar. Son los que aportan, los que cuestionan, los que inventan, los que reprueban, los que no están de acuerdo; son quienes con sus actos rompen el estatismo del funcionamiento social y desencadenan la historia. En suma, son aquellos gracias a los cuales la sociedad humana se distingue de los hormigueros.”

El deseo de inventar tropieza con otra suerte de estorbos, pues como no puede saberse bien a bien qué es lo que se desea, puesto que el objeto del deseo no existe todavía, el querer no tiene ni siquiera una brújula que lo oriente: es insatisfacción sin causa, inconformidad sin motivo que los demás no ven ni entienden. Es un querer que para los otros resulta aberrante y más que integrar, aunque sea en una lucha fratricida, exilia, aísla. ¿Quién va a querer lo que por no existir a nadie hace falta?, ¿quién va a apreciar lo que llega al mundo, en el caso de que se logre, sino aquel que sintió su ausencia como una grave falla del ser? Dspués, el desprecio puede cambiar y ocurrir lo que pasó a Cervantes: que lo que alguna vez no fue se convierta en elemento esencial de la cultura, en un factor sin el cual no seríamos lo que somos.
“Es el deseo puro, no el que sufraga faltas sino el que repara fallas, el que nos ha hecho históricos; es el deseo puro el que hace contar al individuo que no pesa; es este deseo el que muestra el verdadero poder humano: no el que avasalla, no el que vence con la fuerza de todo lo pesado, sino el poder de la creación, aquel que en cualquier campo de la actividad humana consigue traer lo nuevo aumentando así el haber del mundo.”

Quien aspire a ser feliz debe descerebrarse y aceptar la impotencia como fatalidad, recomienda la gente que, como los topos, sólo desea encontrar un hoyo para “pasársela bien”, para “estar contenta”. Pero para ser inquilino de ese hoyo hay que renunciar al pensar y a la autodeterminación. La condición de esa felicidad anémica es no darle a los problemas demasiadas vueltas y dejarse llevar por la corriente, que sea ésta la que nos haga dar de vueltas: ser dúctil como el agua, maleable como el agua y, como ella, no tener ningún color. Así se alcanza esa felicidad de la que gozan los fantasmas. ¿Enfantasmarse será la clave?, ¿plegarse será la clave? ¿Hacerse el muerto para poder vivir?”

¿No será que la muerte podrá servir para relativizar todo aquello que nos impide ser felices y que, gracias a ella, en vez de arrojarnos al barranco de la desgracia podemos aligerarnos, al grado de hacer posible la felicidad? Todo está mal, pero gracias a la muerte nada puede ser peor. Dura un rato, dice Nezahualcoyotl; pues bien, justo porque no dura más, se puede ser feliz; todo es vanidad, dice el Eclésiastés, entonces: qué risa da todo: ¡cuánto alivio! Lo grave sería lo contrario: dar a cualquier cosa una importancia mayúscula, sufrir por todo, que es lo que precisamente hacemos cuando no pensamos: cuando nos atormentan, como a Hamlet, los males menores.”

Es la esperanza la que engendra la pesadumbre, y mientras mayor sea mayor será el abatimiento.  Y ¿qué la esperanza? Uno espera cuando cree merecer; uno espera cuando se cree elegido, cundo sobreestima y se sobreestima: la esperanza surge de la soberbia.”

…a los inconformes no nos parece que este instante [la vida][1] sea poca cosa, no nos parece que esta magra oportunidad sea escasa; es todo, y, aunque sea un todo miserable comparado con la eternidad, para nosotros representa una ganancia infinita porque no esperábamos nada.”


[1] El corchete es mío.

Filosofía del tocador, Marqués de Sade

4 ago

…Debemos darnos cuenta de que fuimos lanzados a esta vida de penurias sin nuestro consentimiento, y que desde el nacimiento de nuestra conciencia nos hemos visto asaltados por los sofismas de quienes aprovechan nuestra condición; si queremos disfrutar el momento más brece de placer —si deseamos plantar de vez en cuando una rosa en el rocoso camino de la vida— tendremos que sacrificarlo todo a los pedimentos de nuestros sentidos. Así es la lección de los filósofos del tocador…”

…Realmente, nada me gustaría más que combinar todas las especies bajo el sol, y disfrutarlas juntas.”

Lo malo con este mundo, es que existen demasiadas personas convencidas de que tienen el conocimiento de lo correcto; de que su forma de actuar es la única en que conviene hacer las cosas. Entonces se convierten en Quijotes que cargan sus lanzas contra los molinos de viento de lo anormal, castigando a todo el que piensa distinto a ellos… ¿y por qué? Por miedo, sin duda; por miedo de que su propio modo muy `normal´ de hacer las cosas probablemente no sea tan divertido como la perversión de los otros.”

¡Cómo me gusta agarrar tu verga mientras me vengo! ¡Carajo! Por el pene palpitante del destino. Por el coño apretado de la providencia ¡jódeme! ¡Chúpame! ¡Qué divina jodida! ¡Estoy acabada! ¡Arruinada! ¡Todo se acabó! ¡Nunca le he pasado tan bien en mi vida!”

Tiene que existir una desproporción universal entre los sesos y las vergas.”

Nota: todo en las voces de los personajes del Marqués de Sade.

Justina, Marqués de Sade

1 jul

Por la bragueta de Cristo, creo que tiene uno de los traseros más hermosos que he contemplado. ¡Lástima que no tenga una verga como tú para acompañarlo, pues sentiría la tentación de meterle la mía dentro! Pero no; un hombre debe respetar sus principios, y los míos son `si no tiene verga, no te lo jodas´.”

Nosotros, los desviados, somos biológicamente distintos a los demás hombres; lo mismo que ellos disponemos de la espada de Júpiter; pero a diferencia de ellos, disfrutamos también de un altar de Sodoma forrado con las mismas membranas sensitivas que adornan el altar de Venus que tienen las mujeres. Por eso, unido a otro como yo, puedo duplicar el placer; estrechado entre sus brazos, con la boca pegada a la suya y nuestras lenguas enlazadas, no deseo otra cosa con mayor pasión que la consumación de nuestra unión, y si algo temo es llegar a que me disguste alguna vez. Si padezco una pérdida es sólo la que resulta de su ausencia, y no existe placer imaginable que supere a ese momento supremo de éxtasis en que su sexualidad me inmola, cuando su simiente que origina vida se introduce en las profundidades de mi intestino y me deleita de tal manera, que mi eyaculación brota sobre sus manos en ese instante.”

…es como los escritores escandalosos cuyos libros perduran por mucho tiempo, después de que sus vidas han terminado, los escritores no pueden seguir haciendo daño después de muertos, pero sus ideas perversas continúan propagándose, incitando al crimen, inspirando blasfemias, motivando maldades; y este convencimiento los alienta hasta la tumba, pues ni allí los pueden convencer de que renuncien a la maldad.”

…y aprovechando todos los conocimientos adquiridos durante casi diez años de putería forzada, se convirtió en puta voluntaria en nombre de la compasión.”

—Justina –dijo el malvado sacerdote después de escuchar su confesión–, no podría dudar que eres una de las putas más estúpidas que he conocido. Sin embargo, si tienes el suficiente sentido común para hablar un poco de negocios conmigo, todavía te puedo sacar de este problema.”

Nota: todo en voz de los personajes del Marqués de Sade en el libro.

Diablo Guardián, Xavier Velasco

1 jul

Por más que añoremos a nuestros muertos, no queremos estar ni un instante en su mundo. Ni respirar su aire, ni mirar su paisaje.”

Las mujeres que duermen con cerdos poco a poco se van haciendo cerdas.”

…descubrió que escribir era una buena forma de transparentarse, de estar sin nunca estar. ¿Por qué tenía que esconderse con todo y sus nueve años? Primero, para disimular su extranjería de niño mimado: si en el recreo estaba escribiendo, en lugar de jugar futbol o basquetbol o bote pateado, ello al menos le daba a su aislamiento el decoro de la propia elección: estoy solo porque me da la gana. En segundo lugar, porque nadie más que él sabía las cosas que pasaban en todas esas hojas infestadas de garabatos y tachones, de modo que escribirlas era darse a una vida subterránea donde podía hacer, decir y decidir todo lo que en el mundo de los niños nadie hace, ni dice, ni decide por cuenta propia.”

…la escritura acontece ante los ojos de quien la dibuja, revelando deseos más o menos extraoficiales…”

El amor: qué cosa tan prohibida. No jugaba con los demás porque nadie entre los demás quería jugar con él, pero escribía cosas de amor (canciones, versos, cuentos, infracciones al código casi tan bochornosas como lo habría sido jugar a las muñecas) porque al amor no había forma de tocarlo sino así: escribiendo sobre él, encerrándose en soliloquios impensables…”

Ser puta es como bailar: cuestión de agarrar el ritmo.”

…yo creo que el arte de la puta, o las artes, o lo que tú quieras, está un poco en la cama y un mucho en otra parte.”

Ser puta es calentarte con cada <<a ver qué pasa>>.”

¿Sabes lo que es sentir que el pudor se te sale por los poros? Tener escalofríos y no moverte. Querer salir corriendo pero también querer quedarte por los siglos de los siglos así, toda desnuda.”

Y eso de ser deseada es droga dura.”

La estupidez era una carcajada múltiple irrefrenable; un pretexto a la mano para comprarse amigos y salir de una vez por todas de la ostra.”

Una cosa es que le robes a tu propia familia, que es como hacerte un adelanto de la herencia, y otra muy diferente es que ayudes a otros a atracar tu patrimonio.”

Digo, soy lo que quieras, nomás llégame al precio. Y como mis papás no querían ni acercarse a mis tarifas, me vi obligada a hacer pacto de sangre con el mirón.”

Una no aprende a ser puta en los bares, ni en las fiestas, ni en la calle. La putería se aprende en soledad.”

La tragedia de todos los ojetes es que sus hijos salen más ojetes que ellos.”

Hay cosas que a los adultos no se les pueden contar. Tampoco cuando crecemos y nos volvemos adultos, pues para entonces ya hemos aprendido a arrepentirnos de haberlas pensado, creído, temido, y así las enterramos en el subsuelo de la memoria: donde nuca hay por qué rascar.”

Asociar a mujeres con ecuaciones: he ahí una fórmula eficaz para vivir a salvo de su hechizo.”

Exagerar su vida inconfesable, mirarla de soslayo, perplejamente, bajo el fuego de una lujuria sobrenatural: ¿no era todo eso vivir la Novela?”

…el mejor novio es el que una necesita urgentemente.”

Cuando unas manos de hombre no te dicen nada, lo más probable es que el fulano sea un pendejito sin carácter.”

¿Cuántas veces se supone que deberías confiar? ¿En qué personas? ¿Cuántas, de cada cien, traen un puñal guardado? Cada vez que confías en alguien estás tirando dados. Puedes saber cuáles son tus probabilidades con los dados, pero no con la gente. Tiras no sabes cántos dados, con sepa La Chingada cuántas caras. Es una carretera sin señales, un Nintendo sin controles, bum-bum-bum-bum, you´re dead, game over.”

Las putas idioteces son más guapas y más interesantes que las chingadas sensateces.”

¿Por qué la gente cree que llorando y quejándose de lo triste que es su vida va a merecerse cualquier cosa mejor?”

A un hombre se le empieza a comprar en veinticuatro horas; el resto lo negocias en diez minutos más.”

Es algo que detestas, pero necesitas, tú ya sabes. El gustito enfermizo de aventar los dados y cerrar los ojos, casi con ganas de que a todo se lo lleve el diablo. Aunque generalmente lo haces sólo cuando de plano crees que ya te va a llevar.”

Dicen que cuando una es feliz se queda sin historias que contar. Y ha de ser cierto…”

Hay gente que es capaz de inventar cosas sensatas con dinero en la bolsa. Invierten, compran, venden, rentan, hacen más y más lana. En cambio a mí sólo se me ilumina el panorama cuando el dinero se me está acabando.”

Ser pobre es de mal gusto, punto.”

No estoy nada segura de que sea buen negocio agarrarte de biógrafo al Diablo Guardián. Porque una cosa es que te mueras y te vayas al Infierno, y otra que aquí en la Tierra se entere todo el mundo.”

…su temperamento de hijo único lo emparentaba naturalmente con los chivos: animales habituados al gozo simultáneo de mamar y dar topes.”

…si un día sientes que de verdad me odias, acuérdate de todo lo que te pinche amo: soy el amor apache de tu vida.”

Una jamás escoge las cosas que se roba, son ellas las que eligen: Ven a mis brazos, ratera de mi vida.”

¿Me quería por eso, o a pesar de eso? Afortunadamente los billetes son mucho más explícitos que las palabras.”

Una puede pasar que un hombre la maltrate, pero no que la estorbe.”

Nunca puedes saber qué tal te va a ir, pero ayuda muchísimo estar de buen humor. Controlar más tus sentimientos, no proyectas tus dudas, tus expresiones te salen exactas a como las quieres.”

Toda la gente que se propone enderezar al mundo lo que en realidad quiere es enchuecarlo a su medida. No hay nada más torcido que un enderezador.”

Pero ¿cuándo el amor s propiamente amor? ¿Puede uno amar a quien le acompañó por una hora? ¿Por dos horas, dos meses, dos años, dos minutos? ¿Se ama a quien se conoce, justamente por eso, o es quizás al revés: conocemos para mejor desconocer, y así poder amar sin el estorbo de la realidad? ¿No es cierto que quienes más se aman son a veces quienes menos se conocen? Ni una sola de estas preguntas se plantea jamás para buscar respuesta verdadera. Ninguna la tiene, ni la tendrá, a menos que uno decida imponérsela, casi siempre de acuerdo con su más absoluta inconveniencia. Incluso sin respuesta, lanzadas al espacio estratosférico de los propios insomnios, las preguntas que apuntan hacia la probable existencia del amor suelen aparecer cuando no queda tiempo, ni voluntad, ni siquiera osadía para ponerlas en duda. Preguntarse si por casualidad se ama equivale a plantear una alternativa entre felicidad y desdicha, buena y mala fortuna, besos y bofetadas. Se elige ser feliz, besado, afortunado, aun en la certeza de que sucederá lo opuesto, igual que se le dice <<que te vaya bien>> a un enfermo terminal. Elegimos a veces a costillas de la conveniencia y es sosiego, por razones tan inaccesibles como irracionales, por eso las preguntas laten sin respuestas, y al final son capaces de aceptar cualquiera. El amor es lo más parecido a las mentiras. Justifica y opaca a la razón, por derecho o torcido que parezca, no requiere de justificaciones, se reproduce a la menor provocación y exige todo el crédito del mundo. Además de que nadie o casi nadie puede vivir tranquilo en su total ausencia. Por eso, cuando vienen las preguntas, lo hacen acompañada de su correspondiente hilera de respuestas obvias. Sí. Claro. Por supuesto. Para siempre. ¿Por qué no? Cualquier cosa con tal de no quedarse en esta orilla solitaria, que más da si después del amor está la nada. ¿O es que alguien está aquí sin entender que al final de la vida no queda más que muerte?”

…sería injusto concluir que Amor y Averno son instancias iguales o siquiera equivalentes. El diablo de allá abajo y el diablo de amor podrán ser parientes, y en un momento socios, pero sus métodos difieren tanto como la horca del veneno, el sable del cuchillo, el cañón de la trampa.”

¿Cómo, si no, interpretar esa alegría callada que ni siquiera dependía de un motivo concreto? Dudas todas ociosas, entretenciones varias donde el why, el where y el when no son sino preámbulos del veredicto en recio castellano: Creo que ya me jodí.”

Hay días en que México te trata como cucaracha, pero si aguantas el castigo después te premia que no puedes ni creerlo.”

¿Cómo vivir así, con la vergüenza de aguantarse las ganas de encajarle a la vida una pistola en el ombligo?”

Uno cambia el nombre a las personas y las cosas porque así las convierte en sólo suyas.”

¿No es acaso el amor una asombrosa, y a veces milagrosa, conjunción de patrañas? ¿No ex exacto que menos por medio da más?”

No te voy a decir que te amo, porque eso no se dice. Además, tu un día me dijiste que yo no era nadie para hablarte de eso, y puede que sea cierto. Una es la última persona autorizada para andar diciendo lo que siente o no siente. Saber y sentir son cosas diferentes. Cuando sientes no sabes, y cuando creer que sabes ya dejaste de sentir. O sientes otra cosa, que es igual, porque en realidad sigues sin enterarte. Nunca me he preocupado mucho en ver por dentro. Creo que me da miedo descubrir que no hay nada. O todavía peor, que lo descubran otros antes que yo.”

¿Por qué la gente nunca cree que eres más de lo que ves? ¿Por qué ven solamente que quieren ver? Cualquier perro sarnoso y malcomido puede ver más que los pendejos que se creen inteligentes. Cualquier rata ve más que cualquier gato.”

…más que indefinible, el amor es, como la vida y la ficción, estúpido. Puesto que avanza en contra de sus intereses, camino de un final tras el cual está siempre la oscuridad, la nada, el pensamiento que es el fin de todos los pensamientos.”

Nota: todo en voz de los personajes de Xavier Velasco en el libro.

91 cosas que quiero saber y no sé

28 jun
  1. ¿Alguna vez le gusté a Jennifer, mi amor platónico de la primaria?
  2. Alfredo, el compañero de primaria con quien platicaba sobre las telenovelas de Thalía, ¿es gay como mi radar indicaba o nada más era fan de las telenovelas, o de Thalía?
  3. Edgar, Carlos, Edmundo, César, Alejandro y toda la calaña de bandidos que me hicieron la vida imposible en la primaria, ¿tendrán el futuro horrible que les planeé?
  4. ¿Será cierto eso de que uno obtiene de la vida los beneficios por los que siempre luchó, o, eso que llaman destino tiene reservados todos los finales de la historia?
  5. ¿Por qué cuando me ligan me vuelvo un completo estúpido?
  6. ¿Por qué luego de que me ligan, además de dejarme como estúpido, hago cosas estúpidas?
  7. ¿Por qué cuando creía haber superado una crisis amorosa vuelvo a buscar y querer estar con el responsable de esa crisis?
  8. ¿Existe la vacuna contra el desamor?
  9. ¿Por qué cuando besas un sapo no se convierte en príncipe?
  10. ¿Cómo se aprende a no repeler la soledad cuando nada más ella te acompaña?
  11. ¿Cómo sería mi vida si fuera mujer?
  12. ¿Cómo sería mi vida si fuera completamente heterosexual?
  13. ¿Cómo llegó el apellido Pintor al continente americano?
  14. ¿Será mentira que mi apellido no viene de otro continente y se trata de una deformación de apellidos?
  15. ¿A qué se dedicaban los Pintor en el siglo XX?
  16. O mejor aún, ¿a qué en el siglo XIX?
  17. ¿Habrá, entre los Pintor de México D.F., alguno que yo no conozca como familiar?
  18. ¿A qué edad dejaré de pensar todo el tiempo en sexo?
  19. ¿Existirá algún antídoto para nunca dejar de pensar en sexo?
  20. ¿Existirá algún elixir para lograr no sólo pensar en sexo todo el tiempo, sino también lograr tenerlo?
  21. ¿Cómo sería la vida si se tiene el don de la adivinación?
  22. ¿Será capaz mi amiguito buga, que no es tan buga, de echarse conmigo una lucha grecorromana en superficie acolchonada?
  23. ¿Si no escribiera… de qué otra manera podría esclarecerme la vida?
  24. ¿Por qué puedo ir mejor al trono cuando estoy fumando?
  25. ¿Tendré hijos?
  26. ¿La noche que dormía solito en la casa de mi tío Pepe, era Frank quien me abrazó para despedirse y por eso no puede mover más que los ojos?
  27. ¿Si Dios existe, se molestará conmigo por dudar de su existencia?
  28. ¿Cómo puede uno abrirse a la ge sin renunciar a la razón?
  29. ¿Si Vicente no tuviera novio me habría besado?
  30. ¿Gustavo habrá pensado en mí, en algún momento, como hasta no hace mucho yo pensé en él?
  31. ¿cuántas personas estarán cogiendo en todo el mundo en este preciso instante?
  32. ¿Cuántas de ellas estarán teniendo un orgasmo justo ahora?
  33. ¿Cómo se aprende a no detestar lavar las cucharas?
  34. ¿Cómo se es aprehensivo a conveniencia?
  35. ¿Qué hacer par ano padecer el sexo sin amor?
  36. ¿Cómo proceder para siempre tener sexo con amor?
  37. ¿Cómo no morirse de calentura esperando tener sólo sexo con amor?
  38. ¿Por qué soy más prolífico escribiendo cuando estoy triste?
  39. ¿Qué tiene la felicidad que me hace poco creativo?
  40. ¿De dónde se saca la fuerza de voluntad para modificar los hábitos alimenticios?
  41. ¿Cómo recuperar la felicidad ahora que mi iPod se murió y no tengo para revivirlo o comprarme otro?
  42. ¿El misterioso técnico de mi compu habrá instalado en ella, la última vez que lo vi para arreglarle algún desperfecto, un terrible virus que después de un tiempo jode la máquina para obligarme a contratarlo de nuevo? (de esta ya sé, no, era un error de fábrica).
  43. ¿Me van a pagar los 5 mil pesos que me deben en mi antiguo trabajo? (también ya sé, no me van a pagar nunca… y, por cierto, se pueden meter sus 5 mil pesos por la cola: hechos rollito en puros billetes de 20 pesos).
  44. Si ya vivo terriblemente triste por la muerte de mi iPod, ¿soportaré la muerte de mi laptop? (sigo vivo…)
  45. ¿Al Dr. House le habrá gustado tanto como a mí lo que pasó en mi fantasía anoche?
  46. ¿El amor-pasión siempre es breve?
  47. Y si no lo es, ¿cuánto es lo más que ha vivido en el interior de una persona?
  48. ¿Qué cosa, exactamente, es lo que nos produce miedo o reticencia de abrirnos sentimentalmente a vivir un nuevo amor?
  49. ¿Qué cosa, exactamente, nos avienta a enamorarnos a la mejor provocación?
  50. ¿Por qué, la mayoría de las veces, los refranes son tan ciertos?
  51. ¿Qué o a quién habrá perdido quien inventó el refrán: “nadie sabe lo que tiene hasta que lo ve perdido”?
  52. ¿Cuántas personas habrán bateado a quien inventó el refrán: “déjalo ir, si vuelve siempre fue tuyo, si no, nunca lo fue”?
  53. ¿Si el dinero no compra la felicidad ni el amor, habrá por ahí algún desgraciado que quiera regalarme sus millones para quitarse la frustración?
  54. ¿Qué es la felicidad exactamente?
  55. ¿Cómo se identifica o reconoce la felicidad?
  56. ¿Cómo será echarse un rapidín a pelo sin preocuparse por contraer alguna infección de transmisión sexual?
  57. ¿OV7 se reencontrará alguna vez para hacerme el más alegre, aunque eso me exponga al ridículo?
  58. ¿Obtendré la beca para estudiar en España?
  59. ¿En algún momento del porvenir, México dejará de ser un país de enanos?
  60. ¿Por quiénes voy a votar el próximo 5 de julio?
  61. ¿Terminaré anulando mi voto debido a la frustración que me genera la actual situación de inestabilidad política y económica?
  62. ¿Cuándo conseguiré un empleo digno que vaya acorde con mis estudios y aspiraciones? (afortunadamente ya lo tengo…)
  63. ¿Para qué quiere el Estado mexicano ciudadanos educados, preparados, profesionales, si no los emplea y por eso terminan yéndose a laborar, vivir y enriquecer a otros países?
  64. ¿Qué ha hecho el gobierno federal con las toneladas de drogas, dinero y armas que ha decomisado en su “lucha contra el narco”?
  65. ¿De a cómo estará la reventa de todos esos artículos de primerísima necesidad en primera clase?
  66. ¿Por qué, si dudo de la existencia de Dios, aún hablo con él antes de dormir con la esperanza de ser escuchado?
  67. ¿Para qué cruzó la gallina el camino?
  68. ¿De qué color son las mangas del chaleco?
  69. ¿En qué nopal se paró el águila?
  70. ¿Los niños de hoy seguirán haciéndose las mismas preguntas que los de mi generación?
  71. ¿Por qué si dudo de la existencia de Dios, me genera tanta angustia la posible certeza de que no exista?
  72. ¿Por qué si dudo de la existencia de Dios, escribo Dios y no dios?
  73. ¿Sabré superar y enfrentar el fenómeno de la muerte cuando me toque vivirlo realmente cerca?
  74. ¿En qué jodido momento y por obra de qué ocioso se puso de moda disfrazar de reno o diablito a los autos de México en días feriados?
  75. ¿En algún momento de mi vida recurriré al sexo servicio?
  76. ¿Por qué no soporto ver que las puntas de los cipreses de mi casa se atoran con la marquesina del techo?
  77. ¿La obsesión se alivia?
  78. ¿Cuántos litros de lluvia han caído en mi cabeza a lo largo de mi vida?
  79. ¿Algún día dejaré de odiar mojarme con la lluvia?
  80. ¿Si del odio al amor hay sólo un paso por qué no dejo de odiar a los choferes de la ruta que me saca de mi rancho?
  81. ¿La vida se hace de buscar problemas?
  82. ¿Existe algún tipo de café que no me guste?
  83. ¿Cómo se aprende a no ser disperso?
  84. ¿Quién inventó que lo cursi, por cursi, está feo, pasado de moda o es indeseable?
  85. ¿Cuántas cursilerías habrá soportado quien le dio un tono peyorativo a lo cursi?
  86. ¿Es en los ojos y no en otro lado donde viven las mentiras?
  87. ¿En qué país del mundo la vida es como el otoño?
  88. ¿A los árboles les darán costillas cuando el viento se les cuela entre las hojas?
  89. ¿Qué tienen las llamadas melosas o mensajes de texto románticos, que te hacen sostener el celular como si nada más pudiera agarrarse en el mundo?
  90. ¿Por qué se me duermen las orejas cuando me siento expuesto?
  91. ¿Por qué me toco las orejas cuando me pongo nervioso?

El secreto de la fama, Gabriel Zaid

7 mar

La fama concentra la atención social en unos cuantos nombres. Es algo bueno, si nos lleva a leer grandes libros, a sumergirnos en grandes obras de arte. Malo, si se reduce a recitar los nombres, sin la experiencia viva de las obras, que va definiendo el gusto personal frente a los juicios de la fama. [...]
“La conversación sobre las grandes obras puede ser, en sí misma, un milagro creador. O mera resonancia de los nombres que suenan. [...]
“Quienes, movidos por la inspiración, el azar, el oficio, tienen la buena suerte de atrapar un milagro, no deberían quejarse demasiado de ser famosos o no serlo. Después de todo, les tocó lo mejor.”

De muchos libros que se conservan íntegros, circulan nada más frases aisladas, a veces apócrifas.”

Los libros y artículos publicados en Nueva York (o en París) citan sobre todo libros y artículos publicados en Nueva York (o en París). Hay algo natural en que las metrópolis sean provincianas: el desarrollo de una conversación creadora, la animación que le da vida, tiene como centro una discusión local. Por el contrario, un signo claro de subdesarrollo son las publicaciones que no citan autores locales, para no verse provincianas. Muestran la altivez de Groucho Marx: ‘No me interesa pertenecer a un club que acepte gente como yo.´Para el subdesarrollo, las discusiones importantes son las que se siguen de lejos, como un espectáculo. Estar en la periferia consiste precisamente en no estar en sí mismos, en creer que la verdadera vida está en un centro remoto.”

…el canon citable varía de tiempo en tiempo y de lugar en lugar. La lista de Ribeyro está datada; es como de 1960, antes de Foucault, Althusser y el marxismo académico. Y, a la observación de Corral, habría que añadir que el fenómeno reciente se da a partir del boom: de las novelas latinoamericanas publicadas en Barcelona, París, Nueva York hacia 1970. Aunque ya en el primer boom (el de la poesía, a principios del siglo XX) los latinoamericanos se citaban.
“En cambio, los académicos latinoamericanos (que no han tenido un boom) citan devotamente a los más oscuros profesores americanos, ya no se diga a los simples escritores.”

Citar para disimular el vacío intelectual, es una forma petulante de callar, criticada desde la Antigüedad.”

El abuso final (o más reciente) está en la superación posmoderna de estas preocupaciones: Es un error hablar de distorsiones, plagios ni refritos, porque todo autor es un segundo autor, todo texto es parte de un intertexto. No hay nada original: todo lo publicado en un tejido de citas, alusiones, parodias, homenajes, sin origen ni centro. La muerte del Creador implica finalmente la muerte del creador.”

En la práctica, la doctrina se invierte provechosamente: si el creador no existe, todo está permitido. El segundo autor es tan autor como el primero, tan original como el primero, con tantos derechos como el primero.”

Citar es conversar, asumir una tradición, tomar en cuenta los trabajos previos. ‘Somos como enanos trepados en gigantes´, decía Bernardo de Chartres, ‘por eso vemos más´. Pero hay formas de trepar que no son útiles para ver mejor, sino para verse mejor.” (…) “Las citas se volvieron puntos acumulables a favor del que cita y del citado”.

En la clerecía curricular, el respeto social, el ascenso burocrático, los ingresos y hasta la seguridad en sí mismos dependen de las citas favorables. Hay un rating de cada acto, persona, institución. Vivir es un perpetuo Juicio Final. No ser mencionado es peor que no haber nacido: sufrir la excomunión que anticipa la condenación eterna.”

“c) los autores y textos que sirven de contraseña para entrar, demostrando que eres de los mismos, que estás al día y del lado correcto;
“d) los críticos y editores que probablemente reseñen o encarguen reseñas de tu libro, ya no se diga a quienes pueden considerarlo para un premio, o ponerlo enuna lista de libros de lectura obligada, o darte una beca, o admitirte en una academia, o darte empleo;

“e) y, por supuesto, a los jefes, amigos, maestros, compañeros, muy especialmente a aquellos con los cuales quedaste en deuda, según la Regla de Oro: Si me citas, te cito.”

Antes de enseñarle a nadie lo que piensas publicar, revisa el cumplimiento de las siguientes reglas.
“No mencionar, menos aún favorablemente,
“a) los enemigos o competidores de quienes deben dar el visto bueno para que el texto se publique (aunque la omisión sea imperdonable en ese tema);
“b) los autores no reconocidos como especialistas (aunque hayas aprovechado sus ideas);
“c) los especialistas superados, que estuvieron de moda, pero ya no los cita nadie que se respete en el gremio;
“d) los autores demasiado populares, que citan los aficionados, no los conocedores; menos aún, si escriben en países de segunda, ya no se diga en los periódicos.
“e) los autores impopulares por su vida depravada, ideas incorrectas o cercanía a grupos de lo peor”.
“Si la mención es inevitable, manifiesta claramente tu posición en contra o elegante desprecio. Al menos, ponte a salvo con oportunas salvedades.
“Mencionar, y generosamente
“a) los dioses de la especialidad, la institución, el país, el momento;
“b) las magnánimas personas o instituciones que autorizaron o patrocinaron la publicación (aunque hayan titubeado, regateado o impuesto condiciones humillantes;

Y el canon tiene efectos. ¿Fulano? ¿Quién es, si nadie lo menciona? ¿Mengano? Quizá es un mediocre, como dicen (no lo he leído, ni por ahora tendría tiempo de hacerlo); pero si lo mencionan con frecuencia, sacó tal promedio, está en tal organismo, sale en televisión y en los periódicos, es muy amigo de Zutano y un encanto de persona (o una persona de armas tomar), no lo puedes ignorar.”

No se puede organizar un programa de trabajo, una elección, un homenaje, una cena, en la perpetua inestabilidad de quienes sí y quiénes no. Son los que son.”

¡Loor a los que hacen la tarea! A los que citan para dar, no para recibir. A los que disfrutan la conversación y la enriquecen, presentando amigos que pueden serlo entre sí.”

…hablar de la experiencia de leer, de lo que dice un libro y cómo lo dice, de lo que gusta o decepciona, hace más inteligente la vida social y personal.”

…¿dónde acontece la vida literaria sino en la página leída?”

Si la persona es un encanto en las cenas, si sale en los periódicos y la televisión, si tiene buen currículo (es decir: si otros jurados ya le dieron premios, distinciones y nombramientos), si me han hablado de sus muchas cualidades, es absurdo que, en este mal momento, deje todas mis tareas pendientes para ponerme a leer sus libros ¡y los de todos los demás candidatos! Así se vota de oídas, ateniéndose al trabajo de los que hicieron su tarea. Claro que si nadie la hizo, y los jurados anteriores tampoco, los resultados pueden ser vergonzosos: ignorar obras valiosas que no fueron leídas, encumbrar a mediocres que no han sido leídos; multiplicar los intereses creados a favor del ruido, no la lectura.
“Un perfecto mediocre, tesonero y simpático puede hacer la carrera señalada por Jules Renard (Journal).El primer premio se lo dan porque ‘¡Pobre, no le han dado ninguno!´. el segundo, porque acaba de recibir el otro. El tercero, porque ya tenía dos. El cuarto, porque lo exigió. El quinto, porque, después de tantos premios, no darle éste llamaría la atención (se pensaría que lo excluimos por razones ideológicas o prejuicios contra las minorías). El sexto, porque premiarlo se volvió costumbre. Los siguientes son una avalancha. La sociedad, las instituciones, el Estado, se premian a sí mismos al reconocer a los monstruos sagrados.”

…una vez consagrada una obra mediocre, una vez que la avalan personas e instituciones de peso, no es razonable esperar que se desdigan. Lo razonable es suponer que el disidente es un ser extraño, que lee torcidamente, por ineptitud o motivos inconfesables.”

Algunos monjes creen que la oración sostiene el mundo: que, en todo momento, hay cuando menos un alma piadosa que reza desde el fondo de su corazón, y por eso el mundo no se vuelve nada. Creamos, inocentemente, que si el mundo del libro no se reduce a la circulación de celulosa, es porque nunca falta un lector de verdad.”

La sociedad se siente consagrada por sus autores consagrados. El autor legendario por su obra acaba llamando la atención por sí mismo, a costa del interés en la lectura de su obra. Interés que llega a depender menos de los textos y más de que sean suyos. (Un texto mediocre, un cuadro excelente, suben o bajan de aprecio cuando se descubre que el autor era otro, no el que se creía.) La consagración induce a los autores a verse desde la fama, desde la posteridad. A dejarse llevar por su posible figura legendaria, resistiéndola (cuando no les gusta) o retomándola, como parte de su propia creación. La imagen que de ellos tenga el público (o quieran ellos inducir) puede condicionar el desarrollo de su obra y hasta de su vida.”

Conservar todo es una incuria que causa un nuevo tipo de estrago: perder lo significativo en la masa de lo insignificante. Conservar todo es perder todo.”

…la conversación con buenos lectores sirven para desarrollar la imaginación, la inteligencia, la sensibilidad; para orientarse y constituirse como personas, para ser felices y ser más.”

En la práctica, hasta los peores libros de texto y los peores bestsellers sirven, cuando menos, para hablar de lo mismo. Pero los clásicos tienen una importancia inigualable. Han subido el nivel de la especie humana, despertado una conversación que se enriquece a lo largo de los siglos, en los más variados entornos. Son genes culturales que, a partir de los mismo, conducen a muy diversas plenitudes personales, sociales, históricas.”

El salto a las ligas mayores no es cuestión de calidad, porque la calidad puede alcanzarse en pequeña escala. Una marca desconocida y hasta una camisería artesanal pueden ser superiores en diseño, telas, hechuras, servicio. El salto es cuestión de marca.”

Un joven talentoso y rico, para el cual todas las vocaciones son posibles, puede acabar en la mediocridad, no sólo porque tanta facilidad lo confunda, sino porque su trato con lo posible no se concreta en compromisos que lo obliguen a resolver dificultades concretas. La mera posibilidad no es todavía una libertad. Ser un organista creador requiere muchos años de trato cotidiano con los teclados concretos, con interpretaciones concretas, con ejercicios concretos de composición, para alcanzar la libertad que da el oficio: una libertad concreta para esto y aquello, no para todo. Por lo mismo, aunque tenga que ganarse la vida con encargos mal pagados, soñando con la libertad inalcanzable (por su falta de recursos y la incomprensión de los otros), si se sumerge en los encargos concretos y se apasiona por buscarles soluciones creadoras, puede acabar convirtiéndose en Bach. Puede transformar su necesidad en libertad.”

La asimetría es poder, y el poder fácilmente se convierte en negocio. Una persona conocida puede reunir a una multitud, y esto lo saben los protagonistas, los organizadores del acto, los anunciantes, los patrocinadores, todos los que pretenden influir. El carisma es una revelación para los que convierten la experiencia: una culminación inmediata que se cumple en sí misma y no pide más que continuar. Pero también es algo mediatizable por los protagonistas, por el público que los sigue (yo estuve ahí), por los interesados en comprar o vender esa influencia y por los dueños del micrófono. Es un poder que se impone silenciando las pequeñas conversaciones, de manera natural la admiración que calla para escuchar) o con trucos que llamen la atención, autoritariamente o no.”

La pantalla es una especie de Aleph borgesiano, donde todo cabe en un punto; una quimera sobre la plenitud de la vida (en el paraíso de la imagen) que transforma la vida. Provoca la fabricación de hechos, personalidades, instituciones y productos diseñados para generar imágenes poderosamente simbólicas, visuales, simplificantes, de interés masivo. Así nacela industria del montaje y producción de ‘hechos´ armados para ser noticia, de ‘bellezas´ diseñadas para ser fotogénicas, de ‘personalidades´ modeladas para ser mediáticas, de ‘libros´ escritos para ser bestsellers.”

Una vez puesta en marcha, la realidad artificial se alimenta a sí misma”.

…la irrealidad tiene poder sobre la realidad.”

El desdoblamiento es real y es irreal. Es un salto milagroso de la vida más allá de su realidad inmediata, que le permite desarrollarse y crear una nueva zona de la realidad. Es el origen de la conciencia y la cultura: la vida en el espejo que se ve a sí misma y sube de nivel, y hace habitable el mundo en ese nivel. Pero es un alejamiento de las realidads inmediatas, que puede confundir. Favorece la objetividad, el espíritu crítico, la libertad, pero puede llevar al fetichismo, el escapismo, la enajenación.”

Las personas que salen en televisión (aunque sea un reality show) parecen más notables, valiosas, bellas, inteligentes, hasta para que aquellos que las conocen,  no les habrían visto algo especial. Más de un adorador de estrellas de cine sería incapaz de reconocerlas, si las encontrara trabajando en una oficina, sin maquillaje ni glamour. En la vida cotidiana, abundan las personas valiosas, las bellezas notables, las inteligencias superiores, que tienen realidad, pero no imagen, por lo cual pasan de noche para los bobos que adoran la imagen del ‘éxito´. La idolatría de las imágenes deja sin ojos para ver los milagros de la realidad.”

El secreto de la fama está en volverse un objeto. No cualquier objeto (para lo cual basta con ser pasto de fieras o caníbales), sino un objeto que llama la atención de muchas personas”.

El deseo de verse objetivado en lo que dicen los demás es también una forma primitiva de buscar la conciencia de sí: de examinarse, definirse, autoteorizarse.”

Desearse a sí mismo como objeto es abdicar como sujeto. Es alejarse de la vida real hacia la vida representada en imágenes de plenitud.”

Las implicaciones reales no se ven hasta que es demasiado tarde. Ser famoso consiste en ser tratado como objeto.”

Descartes no era modesto sobre la importancia de su obra. Quería compartirla como un don del cielo para todos. Le parecía un milagro, pero no le gustaba la confusión de su vida con su obra. Peregrinó al santuario de Loreto para dar gracias a la Virgen por sus descubrimientos, pero no se veía a sí mismo como un santuario que atraía peregrinos y estaba obligado a atenderlos.”

Si todo hombre común es un líder en potencia, no puede haber mediocres: sólo etapas en el camino de la superación personal.”

Sería más inteligente reconocer que todos somos mediocres en casi todo, que no tiene importancia y que intentar lo máximo en todo es ridículo. La excepción no puede ser la regla general, y no hay que confundir esto con la verdadera regla general: que cada persona es única, porque su código genético, su historia, su conciencia, sus capacidades y sus gustos, constituyen un ser único.”

Aprender no es lo mismo que sacar buenas calificaciones, y lo importante es aprender.”

Ser el número uno como barrendero (o lo que sea) está centrado en el yo y los competidores, no en el trato competente y feliz con la realidad.”

Paradójicamente, la presión trepadora desemboca en el ascenso de los mediocres al poder y la fama. Se supone que el darwinismo ferozmente competitivo debería entronizar a los excelentes, no a los incompetentes”.

El candidato con más puntos puede ser un mediocre. El producto que más vende puede ser mediocre. Lo más calificado en las encuestas puede ser mediocre. El programa con más rating puede ser una porquería. La competencia trepadora no siempre favorecer al más competente en esto o en aquello, sino al más competente en competir, acomodarse, administrar sus relaciones públicas, modelarse a sí mismo como producto deseable, pasar exámenes, ganar puntos, descarrilar a los competidores, seducir o presionar a los jurados, conseguir el micrófono y los reflectores, hacerse popular, lograr que ruede la bola acumulativa hasta que nadie pueda detenerla. La selección natural en el trepadero favorece el ascenso de una nueva especia darwiniana: el mediocris habilis. [...] Así se llega a las circunstancias en las cuales un perfecto incompetente acaba siendo el número uno. [...] …cuando llegan al poder y la gloria, son los modelos de una sociedad reducida a trepar, y la degradación se extiende desde arriba. [...] Y luego un pobre diablo, aprobado por compasión, cansancio, irresponsabilidad, se convierte en su jefe, su juez o su verdugo”.

La figura pública del autor puede ser una leyenda creada por sus lectores, tan ajena a la idea que tiene de sí mismo, que se moleste y la rechace. Pero puede ser un proyecto suyo, más o menos consciente, elaborado (o no) a partir de la leyenda: la creación de un personaje que actúa en la vida pública como una obra firmada, controlada y cobrada.”

…la cración de textos crea simultáneamente la personalidad creadora, la constituye objetivamente como sujeto creador. El personaje del autor siempre está en el texto, de manera implícita o explícita, discreta o desbordante. Su protagonismo puede ser sano o patológico, comercial o no. También hay protagonismos políticos, religiosos, sociales, que son textos actuados: monólogos, teatralidad.”

…basta conciencia intelectual; y lo que sigue es la reflexión, el humor, la búsqueda de intereses subjetivos  contingentes, la disolución del arte.”

Ñoñireflexiones anticatastrofistas

25 feb

1. Quejarse de las condiciones de una circunstancia y no hacer algo para producir modificaciones en ella (o al menos estar convencido de poder hacerlo), es la cosa más incongruente de los llamados librepensadores-proactivos-talentosos-creativos-intelectuales de izquierda want a be.

Opinión

2. Auto negarse las oportunidades y justificar la inopia con apatía, sarcasmo, hilaridad o argumentos cuasi formulados, tiene como resultado -particularmente en el emprendedor ingenuo- la obtención de productos de paupérrima calidad que, tal vez, con suerte y algo de buena fe (traducida normalmente en financiamiento no crediticio), un día sean rentables.

3. Si los riesgos de inversión rebasan las capacidades o alcances de un proyecto o empresa, entonces no venda anillos de oro con diamantes (aunque tenga para comprarlos), remate pulseritas de chaquiras (sobre todo si pensaba vender anillos de oro con diamantes a los pobres). Pero si el proyecto o empresa es bueno y sus capacidades amplias, no deje vencerse por los riesgos de inversión, conviértase en un joyero exitoso a partir de la más eficiente planificación. Y si no sabe hacerlo, busque quien sí: páguele por ello. Y si lo que realmente quiere es vender pulseritas de chaquiras como si fueran anillos de oro con diamantes (aunque prefiera ofertar verdaderos anillos de oro con diamantes), entonces remítase al punto número uno.

El banquete, Platón

12 nov

Fedro:

…que si, por una especie de encantamiento, un Estado o un ejército pudieran componerse de amantes y de amados, no habría pueblo que llevase más allá el horror al vicio y la emulación por la virtud. Hombres unidos de este modo, aunque en corto número, podrían en cierta manera vencer al mundo entero; porque, si hay alguno de quien un amante no querría ser visto en el acto de desertar de las filas o arrojar las armas, es la persona que ama; y preferiría morir mil veces antes que abandonar a la persona amada viéndola en peligro y sin prestarla socorro; porque no hay hombre tan cobarde a quien el Amor no inspire el mayor valor y no le haga semejante a un héroe”.

Verdaderamente si los dioses aprueban lo que se hace por la persona que se ama, ellos estiman, admiran y recompensan mucho más lo que se hace por la persona por quien es uno amado. En efecto, el que ama tiene un no sé qué de más divino que el que es amado, porque en su alma existe un dios (…) de todos los dioses el Amor es el más antiguo, el más augusto, y el más capaz de hacer al hombre feliz y virtuoso durante su vida y después de su muerte”.

Pausanias:

Todo amor, en general, no es bello ni laudable, si no es honesto. El Amor de la Venus popular es popular también, y sólo inspira acciones bajas; es el amor que reina entre el común de las gentes, que aman sin elección, lo mismo las mujeres que los jóvenes, dando preferencia al cuerpo sobre el alma. Cuanto más irracional es, tanto más os persiguen porque sólo aspiran al goce, y con tal que lleguen a conseguirlo, les importa muy poco por qué medios. De aquí procede que sienten afección por todo lo que se presenta, bueno o malo, porque su amor no es el de la Venus más joven, nacida de varón y de hembra. Pero no habiendo nacido la Venus celeste de hembra, sino tan sólo de varón, el amor que la acompaña sólo busca los jóvenes. Ligado a una diosa de más edad, y que, por consiguiente, no tiene la sensualidad fogosa de la juventud, los inspirados por este Amor sólo gustan del sexo masculino, naturalmente más fuerte y más inteligente. He aquí las señales, mediante las que pueden conocerse los verdaderos servidores de este Amor; no buscan los demasiado jóvenes, sino aquellos cuya inteligencia comienza a desenvolverse, es decir, que ya les apunta el bozo. Pero su objeto no es, en mi opinión, sacar provecho de la imprudencia de un amigo demasiado joven, y seducirle para abandonarle después, y, cantando victoria, dirigirse a otro; sino que se unen sí ellos en relación con el propósito de no separarse y pasar toda su vida con la persona que aman”.

…se dice que es mejor aunar a la vista de todo el mundo que amar en decreto, y que es preciso amar con preferencia los más generosos y más virtuosos, aunque sean menos bellos que los demás. Es sorprendente cómo se interesa todo el mundo por el triunfo del hombre que ama; se le anima, lo cual no se haría si el amar no se tuviese por cosa buena; se le aprecia cuando ha triunfado su amor, y se le desprecia cuando no ha triunfado. La costumbre permite al amante emplear medios maravillosos para llegar a su objeto, y no hay ni uno solo de estos medios que no le haga perder la estimación de los sabios, si se sirve de él para otra cosa que no sea para hacerse amar. Porque si un hombre con el objeto de enriquecerse o de obtener un empleo o de crearse cualquiera otra posición de este género, se atreviera a tener por alguno la menor de las complacencias que tiene un amante para con la persona que ama; si emplease las súplicas, si se valiese de las lágrimas y los ruegos, si hiciese juramento, si durmiese en el umbral de su puerta, si se rebajase a bajezas que un esclavo se avergonzaría de practicar, ninguno de sus enemigos o de sus amigos dejaría de impedir que se envileciera hasta este punto. Los unos le echarían en cara que se conducía como un adulador y como un esclavo; otros se ruborizarían y se esforzarían por corregirlo. Sin embargo, todo esto sienta maravillosamente a un hombre que ama; no sólo se admiten estas bajezas sin tenerlas por deshonrosas, sino que se mira como un hombre que cumple muy bien con su deber; y lo más extraño es que se quiere que los amantes sean los únicos perjuros que los dioses dejen de castigar, porque se dice que los juramentos no obligan en asuntos de amor. Tan cierto es que en nuestras costumbres los hombres y los dioses todo se lo permiten a un amante. (…) “El Amor, como dije al principio, no es de suyo ni bello ni feo. Es bello, si se observan las reglas de la honestidad; y es feo, si no se tienen en cuenta estas reglas… (…) “Por esto se mira como vergonzoso el entregarse ligeramente, y se exige la prueba del tiempo, que es el que hace conocer mejor todas las cosas. (…) “Es bello amar cuando la causa es la virtud. Este amor es el de la Venus celeste; es celeste por sí mismo; es inútil a los particulares y a los Estados, y digno para todos de ser objeto de principal estudio, puesto que obliga al amante y al amado a vigilarse a sí mismos y a esforzarse en hacerse mutuamente virtuosos. Todos los demás amores pertenecen a la Venus popular”.

Eriximaco:

Y aquí es la música (…) la que produce el acuerdo, estableciendo la concordia o el amor entre las contrarias. La música es la ciencia del amor con relación al ritmo y a la armonía. No es difícil reconocer la presencia del amor en la constitución misma del ritmo y de la armonía. Aquí no se encuentran dos amores, sino que, cuando se trata de poner el ritmo y la armonía en relación con los hombres, sea inventando, lo cual se llama composición música, sea sirviéndose de los aires y compases ya inventados, lo cual se llama educación, se necesitan entonces atención suma y un artista hábil. Aquí corresponde aplicar la máxima establecida antes: que es preciso complacer a los hombres moderados y a los que están en camino de serlo, y fomentar su amor, el amor legítimo y celeste…”

Aristófanes:

En otro tiempo la naturaleza humana era muy diferente de lo que es hoy. Primero había tres clases de hombres: los dos sexos que hoy existen, y uno tercero compuesto de estos dos, el cual ha desaparecido conservándose sólo el nombre. Este animal formaba una especie particular, y se llamaba andrógino, porque reunía el sexo masculino y el femenino; pero ya no existe y su nombre está en descrédito… (…) “El único objeto de los hombres de este carácter, amen o sean amados, es reunirse a quienes se les asemeja. Cuando el que ama a los jóvenes o a cualquier otro llega a encontrar su mitad, la simpatía, la amistad, el amor los une de una manera tan maravillosa, que no quieren en ningún concepto separarse ni por un momento. Estos mismos hombres, que pasan toda la vida juntos, no pueden decir lo que quieren el uno del otro, porque si encuentran tanto gusto en vivir de esta suerte, no es de creer que sea la causa de esto el placer de los sentidos. Evidentemente su alma desea otra cosa, que ella no puede expresar, pero que adivina y da a entender. Y si cuando están el uno en brazos del otro, Vulcano se apareciese con los instrumentos de su arte, y les dijese: ‘¡Oh hombres!, ¿qué es lo que os exigís recíprocamente?’, y si viéndoles perplejos, continuase interpelándoles de esta manera: ‘lo que queréis, ¿no es estar de tal manera unidos, que ni de día ni de noche estéis el uno sin el otro? Si es esto lo que deseáis, voy a fundiros y mezclaros de tal manera, que no seréis ya dos personas, sino una sola; y que mientras viváis, viváis una vida común como una sola persona, y que cuando hayáis muerto, en la muerte misma os reunáis de manera que no seáis dos personas sino una sola. Ved ahora si es esto lo que deseáis, y si esto os puede hacer completamente felices.’ Es bien seguro, que si Vulcano les dirigiera este discurso, ninguno de ellos negaría, ni respondería, que deseaba otra cosa, persuadido de que el dios acababa de expresar lo que en todos los momentos estaba en el fondo de su alma; esto es, el deseo de estar unido y confundido con el objeto amado, hasta no formar más que un solo ser con él. La causa de esto es que nuestra naturaleza primitiva era una, y que éramos un todo completo, y se da el nombre de amor al deseo y prosecución de este antiguo estado”.

Agaton:

Me serviré de una prueba análoga para demostrar cuán delicado es el Amor. No marcha sobre la tierra, ni tampoco sobre las cabezas, que por otra parte no presentan un punto de apoyo muy suave, sino que marcha y descansa sobre las cosas más tiernas, porque es en los corazones y en las almas de los dioses y de los hombres donde fija su morada. Pero no en todas las almas, porque se aleja de los corazones duros, y sólo descansa en los corazones delicados… (…) “La mayor ventaja del Amor es que no puede recibir ninguna ofensa de parte de los hombres o de los dioses, y que ni dioses ni hombres pueden ser ofendidos por él, porque si sufre o hace sufrir es sin coacción, siendo la violencia incompatible con el amor. Sólo de libre voluntad se somete uno al Amor, y a todo acuerdo, concluido voluntariamente, las leyes, reinas del Estado, lo declaran justo… (…) “En cuanto a su fuerza, Marte mismo no puede igualarle, porque no es Marte el que posee el Amor, sino el Amor el que posee a Marte, el Amor de Venus, como dicen los poetas; porque el que posee es más fuerte que el objeto poseído; y superar al que supera a los demás, ¿no es ser el más fuerte de todos… (…) “…el Amor es un poeta tan entendido, que convierte en poeta al que quiere; y esto sucede aun cuando sea uno extraño a las Musas, y en el momento que uno se siente inspirado por el Amor; lo cual prueba que el Amor es notable en esto de llevar a cabo las obras que son de la competencia de las Musas, porque no se enseña lo que se ignora, como no se da lo que no se tiene. ¿Podrá negarse que todos los seres vivos son obra del Amor bajo la relación de su producción y de su nacimiento? ¿Y no vemos que en todas las artes el que ha recibido lecciones del Amor se hace hábil y célebre, mientras que se queda en la oscuridad el que no ha sido inspirado por este dios?”

Diotima, en voz de Sócrates:

-¿Pues cuál es el objeto del amor? “-Es la generación y la producción de la belleza. “-Sea así, respondí yo. “-No hay que dudar de ello, replicó. “-Pero, ¿por qué el objeto del amor es la generación? “-Porque es la generación la que perpetúa la familia de los seres animados, y le da la inmortalidad, que consiente la naturaleza mortal. Pues conforme a lo que ya hemos convenido, es necesario unir al deseo de lo bueno el deseo de la inmortalidad, puesto que el amor consiste en aspirar a que lo bueno nos pertenezca siempre. De aquí se sigue que la inmortalidad es igualmente el objeto del amor”.

…los hombres están poseídos del deseo de crearse un nombre y de adquirir una gloria inmortal en la posteridad… (…) este deseo, más que el amor paterno, es el que les hace despreciar todos los peligros, comprometer su fortuna, resistir todas las fatigas y sacrificar su misma vida… (…) por esta inmortalidad de la virtud, por esta noble gloria, no hay nadie que no se lance, yo creo, a conseguirla, con tanto más ardor cuanto más virtuoso sea el que la prosiga, porque todos tienen amor a lo que es inmortal. Los que son fecundos con relación al cuerpo aman las mujeres, y se inclinan con preferencia a ellas, creyendo asegurar, mediante la procreación de los hijos, la inmortalidad la perpetuidad de su nombre y la felicidad que se imaginan en el curso de los tiempos. Pero los que son fecundos con relación al espíritu… Aquí Diotima, interrumpiéndose, añadió: porque los hay que son más fecundos de espíritu que de cuerpo para las cosas que al espíritu toca producir. ¿Y qué es lo que toca al espíritu producir? La sabiduría y las demás virtudes que han nacido de los poetas y de todos los artistas dotados del genio de invención… (…)Cuando un mortal divino lleva en su alma desde la infancia el germen de estas virtudes, y llegado a la madurez de la edad desea producir y engendrar, va de un lado para otro buscando la belleza, en la que podrá engendrar, porque nunca podría conseguirlo en la fealdad. En su ardor de producir, se une a los cuerpos bellos con preferencia a los feos, y si en un cuerpo bello encuentra un alma bella, generosa y bien nacida, esta reunión le complace soberanamente. Cerca de un ser semejante pronuncia numerosos y elocuentes discursos sobre la virtud, sobre los deberes y las ocupaciones del hombre de bien, y se consagra a instruirle, porque el contacto y el comercio de la belleza le hacen engendrar y producir aquello, cuyo germen se encuentra ya en él. Ausente o presente piensa siempre en el objeto que ama, y ambos alimentan en común a los frutos de su unión. De esta manera el lazo y la afección que ligan el uno al otro son mucho más íntimos y mucho más fuertes que los de la familia, porque estos hijos de su inteligencia son más bellos y más inmortales, y no hay nadie que no prefiera tales hijos a cualquiera otra posteridad, si considera y admira las producciones que Homero, Hesiodo y los demás poetas han dejado”.

Estos hijos les han valido templos, mientras que los hijos de los hombres, que salen del seno de una mujer, jamás han hecho engrandecer a nadie”.

El que quiere aspirará este objeto por el verdadero camino, debe desde su juventud comenzar a buscar los cuerpos bellos. Debe además, si está bien dirigido, amar uno sólo, y en el engendrar y producir bellos discursos”.

Después debe considerar la belleza del alma como más preciosa que la del cuerpo; de suerte, que una alma bella, aunque esté en un cuerpo desprovisto de perfecciones, baste para atraer su amor y sus cuidados, y para ingerir en ella los discursos más propios para hacer mejor la juventud”.

Alcibíades:

Y yo que me siento mordido por una cosa, aún más dolorosa y en el punto mas sensible, que se llama corazón, alma o como se quiera; yo, que estoy mordido y herido por los razonamientos de la filosofía, cuyos tiros son más acerados que el dardo de una víbora, cuando afectan a un alma joven y bien nacida, y que le hacen decir o hacer mil cosas extravagantes; y viendo por otra parte en torno mío a ferro, Agaton, Eriximaco, Pausanias, Aristodemo, Aristófanes, dejando a un lado a Sócrates, y a los demás, atacados como yo de la manía y de la rabia de la filosofía, no dado en proseguir mi historia delante de todos vosotros, porque sabréis excusar mis acciones de entonces y mis palabras de ahora. Pero respecto a los esclavos y a todo hombre profano y sin cultura poned una triple puerta a sus oídos. “Luego que, amigos míos, se mató la luz, y los esclavos se retiraron, creí que no debía andar en rodeos con Sócrates, y que debía decirle mi pensamiento francamente. Le toqué y le dije: “-Sócrates, ¿duermes? “-No, respondió él. “-Y bien, ¿sabes lo que yo pienso? “-¿Qué? “-Pienso, repliqué, que tú eres el único amante digno de mí, y se me figura que no te atreves a descubrirme tus sentimientos. Yo creería ser poco racional, si no procurara complacerte en esta ocasión, como en cualquiera otra, en que pudiera obligarte, sea en favor de mí mismo, sea en favor de mis amigos. Ningún pensamiento me hostiga tanto como el de perfeccionarme todo lo posible, y no veo ninguna persona, cuyo auxilio pueda serme más útil que el tuyo. Rehusando algo a un hombre tal como tú, temería mucho más ser criticado por los sabios, que el serlo por el vulgo y por los ignorantes, concediéndotelo todo. A este discurso Sócrates me respondió con su ironía habitual: “-Mi querido Alcibíades, si lo que dices de mí es exacto; si, en efecto, tengo el poder de hacerte mejor, en verdad no me pareces inhábil, y has descubierto en mí una belleza maravillosa y muy superior a la tuya. En este concepto, queriendo unirte a mí y cambiar tu belleza por la mía, tienes trazas de comprender muy bien tus intereses; puesto que en lugar de la apariencia de lo bello quieres adquirir la realidad y darme cobre por oro. Pero, buen joven, míralo más de cerca, no sea que te engañes sobre lo que yo valgo. Los ojos del espíritu no comienzan a hacerse previsores hasta que los del cuerpo se debilitan, y tú no has llegado aún a este caso. “-Tal es mi opinión, Sócrates, repuse yo; nada he dicho que no lo haya pensado, y a ti te toca tomar la resolución que te parezca más conveniente para ti y para mí. “-Bien, respondió, lo pensaremos, y haremos lo más conveniente para ambos, así sobre este punto como sobre todo lo demás”. “Sí, sed jueces de la insolencia de Sócrates; pongo por testigos a los dioses y a las diosas; salí de su lado tal como hubiera salido del lecho de mi padre o de mi hermano mayor. “Desde entonces, ya debéis suponer cuál ha debido ser el estado de mi espíritu. Por una parte me consideraba despreciado; por otra, admiraba su carácter, su templanza, su fuerza de alma, y me parecía imposible encontrar un hombre que fuese igual a él en sabiduría y en dominarse a sí mismo, de manera que no podía ni enfadarme con él, ni pasarme sin verle, sí bien veía que no tenía ningún medio de ganarle; porque sabia que era más invulnerable en cuanto al dinero, que Ajax en cuanto al hierro, y el único atractivo a que le creía sensible nada había podido sobre él. Así, pues, sometido a este hombre, más que un esclavo puede estarlo a su dueño, andaba errante acá y allá, sin saber qué partido tomar”.

Sócrates:

…el mismo hombre debe ser poeta trágico y poeta cómico, y que cuando se sabe tratar la tragedia según las reglas del arte, se debe saber igualmente tratar la comedia”.