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El uno para el otro

4 abr

Una mañana, seguramente de domingo, recién habiéndome levantado a eso de las dos o tres de la tarde, mi marido me dijo, al preguntarle cómo había pasado la noche:
—Estuve muy inquieto —pronunció con cierta aflicción—. Casi no dormí, me desperté temprano porque me soñé a mí mismo diciéndome: eres tan vago, tan vago, que debes levantarte para así tener más tiempo de hacer nada.
Sonreí mientras me quitaba las chinguiñas de los ojos.

Hacía fotos de la sierra.

 

RE:

15 may

A ver si este sí te llega…

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From: megustaelpopyque@hotmail.com

To: deaquiamarte@hotmail.com

Subjetc: No te saques de onda.

Date: Fri, 13 de mayo 2011 10:55:54 +0200

Antonio:

No te saques de onda. Mi mamá se puso loca, pero es normal… ¿Llegaste bien? Ya ni pudimos ver Desayuno con diamantes, te habría gustado la Hepburn… No te preocupes. ¿Les contaste a tus papás? No, ¿verdad? Todo saldrá bien. Mamá no dirá nada, me lo prometió. Está triste. Hace como si le sorprendiera, pero ya lo sabía. El otro día me dejó un peluche sobre las almohadas de mi cama. Un ornitorrinco. Siempre lo ha sabido. Se pusieron de moda los ornitorrincos amarillos y me compró uno. ¿Dormiste bien? Te mandé varios mensajes anoche. En el pico, el ornitorrinco tenía pegado un post-it. Apretó la letra y ella no suele escribir así. Habría sido mejor una carta, pero mamá es de recaditos. ¿Tu mamá te escribe recaditos como la mía? Decía: “Te cuido día y noche. Te conozco porque creciste en mí. Los ojitos de este pato te cuidan en todo momento. Te amo”. No supe si sentirme protegido o amenazado. ¿Alguna vez tus padres te han hecho lo mismo? Mi papá o no se entera o no se quiere enterar. La que siempre ha estado al pendiente es ella. ¿Te quedaste en casa con la tarea de cálculo? No te preocupes, el profe nos dejó entregarla la semana entrante. ¿Te quedaste preocupado? Tranquilo. Créeme. No hay de qué preocuparse. Te eché de menos en clases. Hiciste bien en irte porque luego fue más fácil hablar con mamá. Pero me dio vergüenza te fueras así. Se quedaron las quesadillas en el microondas. No sé dónde leí que a uno se le quita el hambre cuando se espanta. No te espantes. Mi mamá está confundida. ¿Cómo estás? ¿Nos veremos esta tarde? Quiero verte. También en la biblioteca de la escuela podemos ver pelis. Quizá no vuelvas a pisar mi casa en un buen rato. Quizá sea lo mejor. Pero da igual. Ahí está la calle, los cines, la escuela. Mariela me preguntó por ti. Obvio no le conté. Sigue enamorada de ti. ¿Tú la quieres todavía? Fue bonito lo de ayer, ¿no? Mi mamá no formaba parte del plan. Lo siento. No la mal interpretes, no es por ti. Y tampoco por mí. No supo reaccionar de otro modo. Ya se le pasará. La hice prometer que no se metería contigo. Y no lo hará. Tampoco hablará con tus padres. Descuida. De momento es cosa entre ella y yo. Eventualmente papá entrará al ruedo. Lo sé. Le cuenta todo. Pero de eso a que se meta contigo, nada. Papá menos. Eres bienvenido en mi casa. Ya lo sabes. Esto es como un duelo o algo parecido. Leí que hay etapas. El shock de mamá puede durar un tiempo, pero la conozco. Se le pasará. Lo negará. Intentará arreglarlo. Buscará solidaridad. Seguro se lo cuenta a alguien. Pero es normal. Tarde o temprano se arreglará todo. Lo sé. Ahora me toca explicarle cosas. Tiene miedo. Yo también tuve miedo. Te vi bien ayer. Digo, todo lo bien que podías estar. Me sentí aliviado al notar tú también movías los labios. Jeje. Estuvo chido, ¿no? Fue raro al principio, pero fue más chido que raro, ¿verdad? Hiciste bien el decir adiós. En estas circunstancias de estrés a mi mamá se le olvidan los modales. Perdónala. Si no pudieras contestar este correo, te esperaré mañana en la entrada de la escuela. No me dejes plantado. ¿O paso por ti? ¿Llegamos juntos? Los últimos días han sido geniales. La pasamos súper, ¿no? Nunca había patinado sobre hielo. Todavía me duelen los rodillazos. Me gusta platicar contigo. Eres divertido. No estoy de acuerdo. El nuevo sencillo de Natalia Laforucade será “Te quiero dar”. “Noche divina”, con suerte, le venga después. El disco entero está chido. Gracias por la copia. ¿Cómo vas con Aldous Huxley? No te hagas güey con el libro, ¿eh? ¿Vamos a ir a la fiesta de los fresquis? Seguro ponen rock de los ochenta y qué hueva… ¿Y si mejor nos damos una vuelta por Zona? Te invito un café. Hace horas intento hacer la tarea. Cuando llegué de la escuela no había nadie en casa. Ojalá hubiéramos venido hoy y no ayer. Mi papá vino de entrada por salida, pero sigo solo. Ojalá no te claves. Todo estará bien. A mí me gustó, la neta. Valió la pena. Pero ni que fuera lo más fuerte del universo, ¿no? Descuida. Fue solo un beso, es normal… Pienso en ti.

Saúl.

"Just Jonas", Denis Mohr

Carta a Lila Downs

23 ene

Hola, Lila:

Me pongo en contacto contigo, por vez primera, con la ilusión de atrapar tu atención unos minutos y compartirte así un poquito de mi historia. Voy a confesarte que, motivado por el más exuberante impulso amoroso, me dejo intentar alcanzarte en el manto estelar donde brillas, esplendorosa y fridezca a más no poder.

Te escribo desde mi habitación en la Fundación Antonio Gala para jóvenes creadores (en Córdoba, España), lleno de esperanza, desde el mismo ex convento donde hace dos años viviese Jesús Delgado, talentoso guitarrista con quien has trabajado en el pasado y quien comparte Zapopan contigo como tierra que le vio nacer.

Siempre te he considerado entre las cantantes mexicanas más geniales de la historia, pero hay alguien que te admira más…

Soy mexicano, defeño, para ser más exacto, y, como tú, me aventé a cruzar el charco atlántico en busca del reconocimiento y las oportunidades que en nuestro ciego y atolondrado país, están absorbidas por las mafias selectas del mundillo cultural. Así llegué a la Fundación Antonio Gala (donde trabajo en un proyecto literario).  Poquito después de pisar suelo español, conocí al ser humano que más amo en el mundo y por quién, realmente, me animo a contactarte. Quién realmente hace de ti una diosa universal.

Se llama Raúl Chacón y, ese sí es tu fan. Tiene toda tu música y se la pasa, siete por veinticuatro, escuchándote y cantando, añorando, un día, pisar suelo mexicano y así, sentirse más él, más suyo (estoy seguro de que, si hubiera podido elegir, habría querido nacer en México). Nuestra relación, aunque joven, se fortalece día a día, tanto, que en nuestros planes ya figura la posibilidad de, terminando yo mi curso en España, irnos a vivir juntos a México.

Para no hacerte el cuento largo, me le quiero declarar: le voy a pedir que se case conmigo y, se me ocurrió que, si te conmueve un poquito mi timidez, podrías ayudarme a convertir mi declaración de amor en un momento inolvidable para Raúl. ¿Crees que en tu concierto del próximo 12 de marzo en el Gran Teatro de Córdoba, podrías dedicarle, de mi parte, “Yo envidio el viento”?

Esa canción tuya me estremece y, sin duda, refleja muchísimo el sentimiento de tenerlo tan lejos y tan carca a la vez. Vive en Sevilla y no podemos vernos más que los fines de semana. Así que lo extraño siempre y, como dice la rola, sin decir, quisiera ser todo lo que lo rodea para, al menos así, estar con él…

Esa misma noche, ahí, frente al teatro entero, mientras escuchamos esa hermosísima canción tuya, pienso hincármele, con anillo y toda la cosa, para pedirle que sea mi compañero toda la vida… ¿Cuento contigo?

Un abrazo fuerte, mucha gracias por atender esta carta y toda la suerte del mundo en el concierto, aunque no la necesites.

Israel Pintor.

27 de enero, 2010

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Y sí, conté con Lila.

Escucha aquí “Yo envidio el viento” de Lila Downs.

A la hora de la salida

8 dic

Cafetería. Llena y ruidosa. Entra DAVID.

Se sienta en la mesa del centro. Mira su reloj. Busca alrededor.

Entra MAYTE. Sonríe cuando ve a DAVID.

Éste, fastidiado, intenta disimular su presencia.

Ella se acerca y se sienta a su lado.

MAYTE         ¿Y la cena en casa de tu abuela?

DAVID           Cambio de planes de último minuto.

MAYTE         ¿Crees que me chupo el dedo?

DAVID           Pensé que ya lo tenías más o menos claro…

MAYTE          ¿Qué? ¿Qué has dejado mi clase? ¿Que andas oliéndole los pedos a la rubita estúpida del 5toB, ahora que ya no eres un pagafantas? ¿Que en el transcurso del día te envié cinco SMS y no te has dignado a contestar ninguno?

Silencio. DAVID mira su reloj, busca alrededor.

DAVID           No me llegó ningún mensaje… ¿Hoy no das clase a los del 5toB?

MAYTE         Siempre me ha gustado tu cinismo.

DAVID           Y a mí tus tetas.

MAYTE         ¿A dónde la llevas? ¿A tu casa, a la habitación olorosa a pies que compartes con tu hermanito?

DAVID           ¿Se te ocurre que… eso podría no ser asunto tuyo?

MAYTE         Que te hayas acostado conmigo lo hace asunto mío.

DAVID           No voy a perder la tarde aquí, por cuatro polvos mal echados, teniendo asuntos mucho más interesantes que atender.

DAVID, se levanta, dispuesto a dejar el local. Ella lo detiene.

MAYTE         Si tienes tantos huevos, ¿por qué no me dejas las cosas claras?

DAVID           ¿Más claro lo quieres? Paso de ti. Se acabó. Colorín colorado. Y así quebraron y fueron felices para siempre…

DAVID se da la media vuelta e inicia su marcha.

MAYTE         Qué seguro te vas, dejando en mis manos tanta información…

DAVID vuelve.

DAVID           Tú abre la boca y…

MAYTE         Y qué, ¿qué vas a hacer?

Silencio. David mira su reloj, busca alrededor.

DAVID           Tengo prisa. Nos van a ver…

MAYTE         ¿Quiénes nos van? Será nos va a ver… Y me da exactamente igual que tu rubita imbécil nos vea juntos. ¡Esto es todavía territorio estudiantil! ¡Anda, vete! Tú sabrás…

MAYTE se acomoda en la silla, cruza las piernas.

DAVID           Sospechan que tú y yo nos enrollamos. Si yo lo pruebo, y no es tan difícil, tú vas a la cárcel y dejarás de dar clases de por vida.

MAYTE         ¿Qué cara pondrían tus padres si supieran que te acuestas con tu profesora?

DAVID           ¿Así pretendes tirarme de los huevos?

MAYTE         Se te arruinaría el polvo con la tonta esa…

DAVID           ¡Venga ya!

MAYTE         Si me delatas, no tendré reparo en ir a la policía y entregarles el vídeo.

DAVID           ¿Qué vídeo? ¡No tienes nada! Esto acaba hoy, aquí, ahora.

DAVID se da la media vuelta y reinicia su marcha.

MAYTE saca del abrigo una cinta y la pone sobre la mesa,

del bolso, un recorte de periódico. Lee.

MAYTE         No se conoce la causa. La campana de la Iglesia de San Román, según declara el Sacristán Roberto Méndez Arreola, “simplemente se cayó cuando se anunciaba la misa de siete”. La familia Mendióla vela hoy a Mercedes Mendióla Subirán, feligresa de 85 años de edad que murió instantáneamente cuando la campana le cayó en la cabeza…

DAVID regresa.

DAVID           ¿Tienes grabados nuestros polvos? ¡Patética!

MAYTE         ¿Para qué quiero un vídeo cuando te tengo a ti?

DAVID           ¡Estás loca! Pensé que éramos amigos…

MAYTE         No pienses.

DAVID           ¿Se te olvida que soy menor de edad? Lo de la campana fue hace siglos, me restaría culpa la imprudencia de la infancia…

MAYTE se levanta, guarda el recorte de periódico,

le acerca la cinta a DAVID, éste la coge.

MAYTE         O no… Míralo tú mismo. Eres un asco, como todos los hombres.

DAVID           Sí, soy un asco, pero te encanta que te diga guarradas mientras te follo… ¿No te jode, la tía?

MAYTE mira su reloj. Sonríe.

MAYTE         El 5toB entero ha de estarme esperando. Ayer, así nomás, se me ocurrió anunciarles examen para hoy. Nadie se pierde una prueba. Después de todo, tu rubita puede no ser tan estúpida… Te veo mañana en el estacionamiento, como siempre, a la hora de la salida.

 

A mi Dinosaurio,
por las horas maravillosas
que pasamos imaginando.

“Cry me out”, Pixie Lott

11 abr

Me encanta esta canción. Melosa, deliciosa, pegajosa. La voz de la chica es sensacional. Nada extraordinario, simplemente agradable. A ver qué les parece a ustedes.

Matrimonio entre personas del mismo sexo y adopción en México

5 mar

Aquí les va este gran reportaje que me hizo favor de pasarme Gabriel Gutiérrez, periodista, activista y amigo (por cierto, es uno de los entrevistados).
El día de ayer, cuatro de marzo del 2010, entró en vigor la reforma al Código Civil en la Ciudad de México. ¡A huevo! Con todo y obstáculos religiosos y políticos, hoy ya es un hecho que cualquier ciudadano mexicano, sin importar sexo u orientación sexual, puede contraer matrimonio y adoptar, de menos, por el momento, en el Distrito Federal.
El día cuatro de marzo será un día memorable de júbilo y celebración para México.
¡Ahora sí, puta ultraderecha, que retiemble en sus centros la tierra!

Fuente: Capital 21

El libro de los amores ridículos, Milan Kundera

22 feb

El hombre atraviesa el presente con los ojos vendados. Sólo puede intuir y adivinar lo que de verdad está viviendo.”

Uno debe cabalgar permanentemente a lomos de las historias, esos potros raudos sin los cuales se arrastraría uno por el polvo como un peón aburrido.
[…]
“Comprendí que la cosa iba en serio; que el caballo de mi historia ya estaba cabalgando a toda marcha.”

…no fue más que una ilusión haber pensado que cabalgamos nosotros mismos en nuestras propias historias y que dirigimos su marcha; que en realidad es posible que no sean, en absoluto, nuestras historias, que es más probable que nos sean adjudicadas desde fuera; que no nos caracterizan; que no podemos responder de su extrañísima trayectoria; que nos raptan, dirigidas desde otra parte por fuerzas extrañas.”

…la vida individual de los seres humanos imita la historia de los seres humanos; al comienzo está sumergida en una inmóvil lentitud y luego, poco a poco, se va acelerando cada vez más.”

Con frecuencia deseaba poder sentirse libre dentro de su cuerpo, despreocupada y sin angustias, como lo hacía la mayoría de las mujeres a su alrededor. Hasta había llegado a inventarse un sistema especial de convencimiento pedagógico: se decía que cada persona recibía al nacer uno de los millones de cuerpos que estaban preparados, como si le adjudicasen una de los millones de habitaciones de un inmenso hotel; que aquel cuerpo era, por tanto, casual e impersonal; que era una cosa prestada y hecha en serie. Lo repetía una y otra vez, en distintas versiones, pero nunca era capaz de sentir de ese modo. Aquel dualismo del cuerpo y el alma le era ajeno ella misma era excesivamente su propio cuerpo, y por eso siempre lo sentía con angustia.”

…los deseos infantiles salvan todos los obstáculos que les pone el espíritu maduro y con frecuencia perduran más que él, hasta la última vejez.”

Aquello era precisamente lo que toda su vida la había espantado y lo que había tratado cuidadosamente de evitar: acostarse con alguien sin sentimientos y sin amor. Sabía que había atravesado la frontera prohibida, pero ahora, después de cruzarla, ya se movía sin protestar y con plena participación; sólo en algún rincón lejano de su conciencia se horrorizaba al comprobar que nunca había sentido tal placer y tanto placer como precisamente esta vez —más allá de aquella frontera.”

El erotismo no es sólo un deseo del cuerpo, sino también en la misma medida, un deseo del honor. La pareja que hemos logrado, la persona a la que le importamos y que nos ama, es nuestro espejo, la medida de lo que somos y lo que significamos. En el erotismo buscamos la imagen de nuestro propio significado e importancia. Sólo que para mi putita la cosa estaba complicada. Ella iba con cualquiera, así que había tantos espejos que la imagen que reflejaba era completamente confusa y ambigua. Y además, cuando uno va con cualquiera, deja de creer que una cosa tan corriente como hacer el amor pueda tener para él un verdadero significado. Así que se busca la significación precisamente en el lado opuesto. El único que podía darle a aquella putita la medida clara de su valor humano era el que la deseaba pero al que ella misma rechazaba. Y como naturalmente quería confirmarse ante sí misma como la más hermosa y la mejor, eligió con gran precisión y muchas exigencias al único que iba a honrar con su rechazo. Cuando finalmente optó por mí, comprendí que era un extraordinario honor y hasta hoy lo considero mi mayor éxito erótico.”

—Si las personas sólo fueran responsables de lo que hacen conscientemente, los idiotas estarían de antemano libres de cualquier culpa. Lo que pasa, querido Flajsman, es que las personas tienen la obligación de saber. Las personas son responsables de su ignorancia. La ignorancia es culpable…”

…¿cómo es posible que su deseo tenga fuerza que a su llamada la realidad venga corriendo humildemente, preparada para acontecer?”

…el valor de una persona reside en aquello que va más allá de ella, en lo que está fuera de ella, en lo que hay de ella en los demás y para los demás.”

¡Me horroriza pensar que puedo convertirme en uno de ellos! ¡Me horroriza pensar en llegar a ver el mundo con la misma miopía que ellos!”
[...]
¿Y por qué creemos en realidad que la veracidad es una virtud? Imagínate que te topas con un loco que dice que es un pescado y que todos somos pescados. ¿Vas a discutir con él? ¿Te vas a desnudar delante de él para enseñarle que no tienes aletas? ¿Le vas a decir a la cara lo que piensas? ¿Dime?

…cuando las obligaciones no son algo serio (producen risa), lo serio es quizás aquello que no es obligatorio

El hermano permaneció en silencio y Eduard continuió:

—Si no le dijeses más que la verdad, lo que realmente piensas de él, establecerías un diálogo en serio con un loco y tú mismo te convertirías en un loco. Y así es cómo funciona el mundo que nos rodea. Si insistiese en decirle la verdad a la cara, eso significaría que me lo tomo en serio. Y tomarse en serio algo tan poco serio significa perder la seriedad. Yo, hermano, tengo que mentir si no quiero tomarme en serio a los locos y convertirme yo mismo en uno de los locos.”

Dios es pura esencia, en tanto que Eduard no ha encontrado (y desde la historia de Alice y de la directora ha pasado ya una buena cantidad de años) nada esencial ni en sus amores, ni en su colegio, ni en sus ideas. Es demasiado perspicaz para aceptar que ve esencialidad en lo inesencial, pero es demasiado débil par ano seguir anhelando secretamente la esencialidad.

¡Ay, señoras y señores, triste vive el hombre cuando no puede tomar en serio a nada y a nadie!

Y por eso Eduard anhelaba a Dios, porque sólo Dios está exento de la dispersante obligación de aparecer y puede simplemente ser; porque únicamente él representa (él solo, único e inexistente) la contrapartida esencial de ese inesencial (pero por ello tanto más existente) mundo.”

Palabras de amor, José Antonio Marina

22 feb

JAM:

¿Por qué se escriben cartas de amor? Por amor, sin duda. Por que el amor es expresivo, porque los amantes están lejanos, porque quieren acercarse, porque se expresan mejor por escrito que de viva voz, por timidez. Y, también, porque muchos escritores prefieren vivir unos amores distantes, que acaban siendo una mezcla de pasión y prosa.”

Los amores reales están determinados y coloreados por la personalidad de los amantes, la peculiaridad de la situación, los aderezos de la cultura. Son biográficos y temporales. Cada persona tiene que recorrer los caminos del amor a su manera. Ni siquiera esto es exacto: tendrá que reinventar los caminos del amor a su manera.”

¿Qué es el amor? ¿Un deseo, un sentimiento, un modo de vivir? Ante todo, es la aparición inesperada, sorprendente, de una persona que destaca sobre el resto del mundo.
[…]
“Una súbita fascinación. En la fascinación no hay nada más que un objeto gigante en un mundo desierto. Una deliciosa expresión castellana designa muy bien esta confiscación de la mirada: <<al verla se quedó prendado>>, es decir, entregó el corazón en prenda y así estará hasta que consiga recuperarlo. Entre una muchedumbre, puede aparecer un rostro, un cuerpo, una mirada, que anula todo lo demás: <<sobre el seso>>.”

Podríamos decir que este interés, esta fijación de la atención, es aún pre-amorosa. […] El amor es despertado por algún tipo de belleza, que se va haciendo más compleja cuanto más personal es el amor.”

Una persona siente que se ha alterado la estructura de su mundo por la aparición de otra. Hay  una alteración de las perspectivas, una drástica selección de los intereses. […] El objeto ha aparecido. ¿Y ahora qué?”

El amor implica siempre alguna actividad, algún afán por el objeto amado. La contemplación no basta. […] Ese objeto fascinante que hemos visto destacarse sobre todo el universo despierta algún tipo de deseo. <<¿Qué es la belleza? —se pregunta Stendhal hablando del amor—. Es una nueva posibilidad de producirnos un deleite. Los deleites difieren en cada individuo y aun suelen ser muy opuestos: esto explica muy bien le hecho de que lo que es bello para un individuo sea feo para otro.>>”

El amor es un deseo, pero ¿de qué? De cercanía, de comunicación, de posesión, de placer. Podría decirse que la calidad del deseo determina la calidad del amor… […] De hecho, la pregunta que debería hacerse todo enamorad@ para aclarar su corazón, no es <<¿qué siento por esa persona?>>, sino <<¿qué deseo de esa persona o qué deseo hacer con esa persona?>>.”

Ese sentimiento infantil, que deriva tal vez de un deseo de ser acogido, incita a los enamorados a hablarse en lenguaje de niños, un lenguaje propio, que desde fuera puede sonar ridículo.”

Resulta que el territorio amoroso tiene dos capitales: el sexo y la ternura, y que ambas se disputan de alguna manera la prioridad, o, cuando la aventura es bienaventurada, la comparten.”

En la actualidad, parece que la invención amorosa apunta hacia una relación entre dos personas mantienen su individualidad, incluso su autonomía, pero redefiniéndose en una relación nueva.
“Éste es el momento de mencionar un deseo esencia de los enamorados: la reciprocidad. El enamorado no es un violador ni un conquistador que centre su interés en conseguir la presa. Se sentiría defraudado si la persona amada le ofreciera sus favores por dinero, por compasión o por deber.”

El amor es una promesa de felicidad. De ahí su enorme atractivo. En el fondo, lo que todos deseamos es ser felices. Pero lo que caracteriza un tipo de amor, y a mí me parece el de mayor calidad, es aquel en que el enamorado considera que la felicidad de la persona amada es un componente esencial de la propia felicidad. Aquí se da de nuevo el descentramiento, porque el enamorado gira alrededor de dos centros, el suyo propio y el de la persona amada. <<Amar es querer el bien para alguien>>, dijo Aristóteles.”

De Maria von Wedemeyer a Dietrich Bonhoeffer [extracto]:

Tienes que ayudarme a saber lo que te hace verdaderamente feliz, porque si tú lo eres, yo también podré serlo.”

De Robert Schumann a Clara Wieck:

Si no tienes el convencimiento de que serás conmigo la mujer más feliz, si no lo tienes, entonces rompe el lazo que nos une; mejor ahora. (…) conserva en el corazón lo que te escribo: La duda es ya casi una infidelidad; la fe, media posesión.”

De Pauline Benda a Alain-Fournier:

Ven, ven, tengo sed de ti, ven a curarme, ven a colmarme de alegría con tu presencia, tu amor, tu cuerpo, tu corazón, y con el espectáculo embriagador de tu placer.”

Leopardi, en Zibaldone y Memorie del primo amore:

La fuerza del deseo que él concibe en ese punto lo aterra por lo que se representa de pronto, si bien confusamente, al pensar en las penas que por ese deseo deberá sufrir; porque el deseo es pena, y el vivísimo y sumo deseo, vivísima y suma pena, y el deseo perpetuo y nunca satisfecho, pena perpetua.
“Si bien cierta neblina de melancolía afectuosa, como la que he sufrido en los últimos días, no es desagradable, y aun deleita sin turbarnos en exceso, no se puede decir lo mismo de esa inquietud y ese deseo y de ese descontento y de ese anhelo y de esa angustia que van con el punto más alto de la pasión, y que nos hacen sentir en todo caso atribulados y míseros.”

…si el amor sólo provoca sentimientos dolorosos, acaba por desaparecer o por convertirse en un apego nostálgico y desesperado.”

Friedrich von Schiller a Charlotte von Lengefeld:

Las dudas que me expones, querida mía, de si serás para mí realmente lo que quisieras ser. Contiene un callado reproche contra mí, a pesar de que sé que no querías hacerme ninguno. No tendrías esa duda si mi amor por ti hubiera tenido una manera de expresarse más calurosa, si hubiera encontrado más palabras que dijeran lo que tú eres para mi corazón. Pero esas dudas se acabarán en ti cuando me conozcas del todo, cuando hayas tomado la suficiente confianza con mi manera de ser para saber con qué lenguaje se expresan mis sentimientos. También mi amor es callado como todo en mi carácter; aprenderás a conocerlo no en un rápido arrebato aislado, sino en el acorde total de mi vida.”

Pedro Salinas escriba a Margarita:

Yo no voy a morir de vacío, lo que me aterraba en mi juventud. He sido conocido por ti, he salido de mí, de mi terrible interior para ser vivido por otro Yo que vive queriendo mucho.”

El deseo se acaba con la satisfacción del deseo. ¿Nos encontraremos, al hablar del amor, con un deseo anómalo, que no se sacia nunca, que renace indefinidamente?
[…]
“Muchas biografías amorosas se parecen a esas historias de escaladores que aspiran a coronar las grandes cumbres y nada más alcanzar una ya están pensando en la próxima.
[…]
“La convivencia plantea problemas que interfieren con el amor.
[…]
“La dificultad de entenderse, de buscar complicidades nuevas, se convierte en un obstáculo insuperable a veces[1].”

JAM:

La introducción de los sentimientos en el sexo parece necesaria para la estabilidad de la pareja, que es necesaria para la supervivencia de los hijos y de los mismos cónyuges. […] Según los antropólogos, establecer un vínculo emocional, por encima de la mera relación sexual, es una invención evolutiva que ha protegido a la humanidad.
[…]
“¿Por qué el amor ha perdido el fulgor poético del inicio? ¿Por qué es tan difícil mantenerlo en situaciones de normalidad? […] La intensidad alegre, ésa es la culminación del amor.”

Conrad Aiken a Clarissa Joan Lorenz:

Empecé a observar todo tipo de detalles de una manera que no lo había hecho durante ocho años. Sólo había una delgada manta en mi cama y pensé: <<Qué divertido sería encontrar otra manta en la cómoda y después contárselo a Joan[2]>>.”

JAM:

La vida amorosa es una peculiar conversación, entablada en variados lenguajes y silencios, y, como ocurre con las buenas conversaciones, puede durar siempre, porque las respuestas animan a nuevas respuestas, en un vaivén sin término.”

Todo amor es una historia. Y toda historia de amor es una gran emoción que quiere encarnarse. Un dinamismo universal que lleva al entrelazamiento de dos biografías. La poesía realiza una estilización falsa al sugerir que en el amor se unen dos cuerpos o dos almas. Son dos personalidades, dos pasados, dos sistemas distintos de deseos y expectativas, los que pretenden unirse, aprovechando el poderoso impulso del enamoramiento. El deseo sexual puede estar en el origen del amor apasionado, pero no debemos confundirnos. Ninguna cultura lo ha hecho. Los griegos tuvieron muchos nombres para designar los diferentes modos del amor, desde Eros, el deseo, hasta Philia, la amistad. Los polinesios tienen una palabra especial —inangaro kino— para denominar al deseo cuando va acompañado de amor romántico. En Kenia distinguen entre el deseo sexual —ashiki— y el amor —pendo—. La diferencia es clara: el deseo es genérico —un sexo desea a otro sexo—, mientras que el amor individualiza su objeto al máximo, porque lo ve como oncomparable e insustituible. Por eso la biografía amorosa es la tensión entre un anhelo general y una circunstancia única. De ahí su complejidad.”

De la misma manera que el afán de pintar o el afán de hacer música ha dado lugar a una amplia variedad de creaciones, la necesidad de saciar el deseo amoroso ha alumbrado formas muy diferentes de conseguirlo. […] El amor apasionado parece tener como gran objetivo la unión permanente con otra persona. […] Ramón Gómez de la Serna respondió con una melancolía avisada: <<Amor es el deseo de hacer eterno lo pasajero>>.”

Morir de amor es bastante fácil, lo que al parecer resulta más difícil es vivir de amor.”

La espera espolea siempre el amor, con tal de que o dure demasiado tiempo.”

Y pasión significa sufrimiento. Hay una tendencia a preferir lo que nos hiere y a exaltar lo que parecía colmar nuestro ideal de vida amrmoniosa.”

De Eloísa para Abelardo:

Dios me es testigo de que, si Augusto, emperador del mundo entero, quisiera honrarme con el matrimonio y me diera la posesión de por vida de toda la tierra, sería para mí más honroso y preferiría ser llamada tu ramera, que su emperatriz.”

De Stendhal a Mathilde Dembowski:

Si tener éxito no dependiera más que de formular un deseo, quisiera conseguiros para mí, y no para ningún otro ser que hubiese fingido ser. Creo que me daría vergüenza y sería el fin de mi felicidad, incluso amado por vos, si albergara cualquier sospecha de que amáis a ese otro yo.”

De Sigmund Freud a Martha Bernays:

…las cosas sólo son importantes si tú las compartes.”

En el silencio que guardo acerca de nuestro amor, te ruego que veas una vez más el síntoma de mi saludable y serena certidumbre de posesión.”

JAM:

Las cartas de Frud me han hecho mencionar la palabra <<proyecto>>. Mis lectores filósofos saben, sin duda, que este concepto ha tenido extraordinaria importancia durante el siglo XX. La libertad consiste en dirigir la propia vida de acuerdo con un proyecto elegido. Nuetzsche había definido al hombre como <<el animal capaz de prometer>>. En las historias de amor apasionado hemos visto con demasiada frecuencia vidas a merced del azar amoroso, más inclinadas a los juramentos emocionados que a los compromisos reales. Además, ¿no son contradictorios el amor y el compromiso? Aparece un nuevo enfrentamiento entre los dos extremos en conflicto —el amor pasión y el amor constante—, que ahora se manifiesta como la tensión entre el <<amor espontáneo>> y el <<compromiso amoroso>>.”
[…]
“Lo que se valora en el amor pasión es la intensidad. Es más importante una intensidad dolorosa que una anestesia confortable.”
[…]
“<<Nosotros sólo hacemos planes para el tiempo en que estemos juntos>>. ¿Cómo influye esta actitud en el amor?”

De Franz Kafka a Milena Jesenska:

Ayer te aconsejé que no me escribieras todos los días, hoy sigo pensando o mismo; sería muy conveniente para ambos, y vuelo a aconsejártelo una vez más, con mayor insistencia todavía; pero por favor, Milena, no me hagas caso y escríbeme todos los días, aunque sea una carta muy breve.”

Uno no se atreve a decirlo, aunque es casi cierto (totalmente cierta la gratitud, hasta cierto punto cierta la felicidad, y nunca cierta la tranquilidad), porque siempre viviré asustado, sobre todo de mí mismo.”

De Milena Jesenska a Maz Brod, sobre Franz Kafka:

Ciertamente todos nosotros somos, en apariencia al menos, capaces de vivir, porque algunas veces nos hemos refugiado en la mentira, o hemos estado ciegos, o entusiasmados, u optimistas, o muy convencidos de algo, o pesimistas o lo que sea. Pero él jamás ha recurrido a un asilo protector, nunca. Es absolutamente incapaz de mentir o de emborracharse. No tiene el más pequeño refugio o la más péquela cobertura. Es como un hombre desnudo entre gente vestida. Pero ni siquiera dice y vive en la verdad. Es un modo de ser en y para sí mismo, exento de todos los añadidos que podrían ayudarle a perfilar su vida en la belleza o en la miseria, poco importaría. Y su ascetismo no es en absoluto heroico —precisamente por esto es más grande y elevado—. Todo <<heroísmo>> es mentira y cobardía. No es un hombre que construya su ascetismo como un medio para llegar a un fin, es un hombre que está obligado al ascetismo por su clarividencia, pureza e incapacidad de adquirir un compromiso.”

JAM:

…<<¿se puede hacer compatible la exaltación amorosa y la vida diaria?>> puede formularse de esta manera: ¿se puede hacer poesía de lo cotidiano? El romanticismo nos dijo que no. En Odas elementales, Neruda no dice que sí. Hay una forma poética de ver la realidad, que nos libera de la rutina real. Una cebolla es siempre una cebolla, pero si la miramos bien encontraremos en ella una novedad interminable:
“Cebolla, /luminosa redoma, /pétalo a pétalo /se formó tu hermosura, /escamas de cristal te acrecentaron /y en el secreto de la tierra oscura /se redondeó tu vientre de rocío.”

Monet veía el reflejo de la luz en ellos, y eso cambia incesantemente. Algo semejante le sucedió a uno de los pensadores más influyentes de la historia moderna, Sören Kierkegaard, que escribió un libro titulado La repetición, preguntándose si era posible hacer una y otra vez las mismas cosas con el mismo fervor o con el mismo entusiasmo.”

Tal vez una de las características del amor es que no se acostumbra, que ve en cada nueva aparición, acto, palabra, del ser amado un nuevo regalo. Tal vez el problema sea que el amor, que aparenta tanta actividad, se hace perezoso, pierde su capacidad inventiva y creadora en cuanto se pasa el primer hervor. La espontaneidad del amor se convierte en una trampa, porque conduce a una pasividad y una creencia en el destino[3].”

De Rilke a Franz Pappus, un joven poeta:

El amor es difícil. El amor es quizás la prueba más difícil que hemos de superar, es el más alto testimonio de nuestra condición: la obra suprema, y todas las demás no son sino preparativos. Es por ello por lo que los seres jóvenes, nuevos para todo, no saben amar: tienen que aprender. Con todas las fuerzas de su ser concentradas en su corazón que late ansioso y solo, aprenden a amar. Todo aprendizaje es tiempo de clausura. Así para el que ama el amor es, durante largo tiempo, solead, soledad cada vez más intensa y profunda. Amar no quiere decir entregarse ciegamente desde el principio. (¿Qué sería la unión de dos seres aún imprecisos, inacabados y dependientes?) El amor es una ocasión única para madurar, para formarse, para convertirse cada uno en un mundo por amor al otro. El amor es exigencia y ambición sin límites, que hace del que ama un elegido. En el amor cuando llega, los jóvenes no deberían ver sino la obligación de trabajar en sí mismos. Perderse en el otro, entregarse, ninguna de estas formas de unión es aún para ellos. Ante todo deben acumular. La entrega del propio ser es la coronación de la obra[4].”

JAM:

Ya no estamos en el carrusel de pasiones, tan divertido, tan emocionante del romanticismo. Ahora el amor no se opone a la estabilidad, se opone a la vocación. Los amantes profesionales que hemos conocido vivían para sus amores, como si no tuvieran otra cosa que hacer. Ahora, el hombre tiene una misión, que no es amar. El amor es un apoyo, algo secundario que no puede tener demasiada importancia. El hombre con una misión quiere ser querido, no quiere querer. Ése es el caso de Rilke. Y esto es muy moderno porque el concepto de <<autorrealización>> va a ser una variante nueva en el terreno amoroso. Cuando la gran tarea del ser humano es <<realizarse>>, el amor toma una nueva forma.”
“Rilke vuelve a Platón. Amar es engendrar en la belleza, crear es la tarea del amor. Pero entonces, paradójicamente, el amor se vuelve solitario, la búsqueda de la propia misión en el mundo. Y, cuando esa misión se manifiesta a través de otra persona, <<sería el amor que estamos preparando con nuestra dura lucha: dos soledades que se protegen, se completan, se limitan y se respetan>>[5].”

No se puede vivir en perpetuo éxtasis porque el éxtasis es, precisamente, una suspensión de la vida. […[ Son episodios de nuestra búsqueda de modos bienaventurados de relacionarnos, y los estudio con la esperanza de que nos permitan aprender a conseguirlos, con la esperanza de que podamos aprender algo que nos permita la perpetuación de la llama imposible.”

Aspiramos simultáneamente a la tranquilidad y a la excitación, a la seguridad y al riesgo, a la novedad y a la repetición, y, en el colmo de la megalomanía, aspiramos a hacer que todo esto sea compatible. No es empresa fácil. Decimos que el amor es irracional, pero necesitamos vivir de acuerdo con la razón. Decimos que el amor arriesga todo a un envite, y sin embargo necesitamos descansar en la seguridad de lo adquirido. Elogiamos la locura amorosa, pero necesitamos vivir cuerdamente.
“Aceptamos que la pasión rompa las normas, pero precisamos normas para convivir. Repetimos que el amor mueve el sol y las estrellas, pero no parece capaz de dirigir una convivencia feliz. Según todos los indicios, es más fácil morir de amor que vivir de él.
“Para comprender algo tan enigmático como el amor apasionado conviene buscar su origen y su destino, es decir, el dinamismo que lo habita. Es ahí donde podemos encontrar la causa de las contradicciones que acabo de señalar.”
[…]
“Convertimos el sexo, que es una función biológica, en sexualidad, que es un ámbito simbólico, afectivo, moral, poético, creador o destructivo. El instinto sexual se sentimentaliza. Se individualiza. Lo que su estado bruto es pulsión genérica —un macho y una hembra—  se convierte en deseo concreto de una persona concreta. Ésta es una de las raíces del amor, que recibe en herencia el poder ciego y formidable de una energía biológica.
“Pero esta ampliación del deseo sexual no lo explica todo. Es atracción, es ímpetu, es ansiedad, pero no debemos todavía llamarlo amor, porque puede ser compulsivo, egoísta y cruel. No creo que el amor nazca como una derivación enriquecida de la sexualidad, sino que aparece en el universo con la maternidad. El vínculo de la madre con su criatura tiene las características que nos sirven para definir el amor: es individual —es a su cría a la que se siente vinculada y no a otra—; es generoso, porque necesita de la felicidad del niño para ser feliz; también es egocéntrico, porque es su propia felicidad la que busca a través de la felicidad de otro, no se trata de un sacrificio martirial; y, por último, es activo, porque su amor le impulsa a la madre a cuidar del hijo. […] ¿Pero quién ha dicho que necesitar a alguien para sobrevivir es amarlo?
[…]
“Tenemos, pues dos raíces del amor humano, que puede darse por separado pero que estamos intentando unificar, en una de las más colosales aventuras vividas por nuestra especie: el sexo y la ternura. Un deseo encaminado al placer se hibrida con un deseo dirigido a la felicidad de otra persona y a su cuidado. Sin duda, pueden existir los dos por separado. Puede haber un amor que sea puro deseo, y un amor que sea pura ternura. Pero cuando estamos hablando de la figura perfecta del amor romántico, erótico, de pareja, conyugal o como quieran llamarlo, estamos hablando de la milagrosa unión de ambos aspectos.
[…]
“El problema surge porque convertimos en fin lo que sólo es un medio, o, para decirlo con más precisión, un inicio. El amor pasión es un estado inicial, que deseamos convertir en permanente. Que algo sea <<inicio>> significa que tiene que permanecer, pero cambiando. Una semilla germinada es el inicio del árbol. El amor es una energía que al cambiar, permanece. Lo que ocurre con frecuencia es que el estado inicial es tan intenso, tan embriagador, que desearíamos quedarnos en él. […] El amor pasión es la energía amorosa en estado puro, antes de empezar a trabajar. Es cierto que en plena exaltación se encuentra dispuesto a todo, se ofrenda, se entrega, se aniquila. […] Los amantes son capaces de abandonar cualquier cosa, se vuelven absorbentes, porque como son capaces de prescindir de todo, salvo de su amor, exigen a la persona amada una oblación semejante. Esto supone poner entre paréntesis el resto de la realidad.
[…]
¿Y no podría esa pasión convertirse en la energía para una vida amorosa, en la que la intensidad sustituyera a la excitación, la serenidad a la inquietud, la confianza a la incertidumbre? Sería prolongar el amor con las obras del amor, o, como m gusta decir, con una <<poética de la acción>>.
[…]
“El amor pasión puede sufrir el complejo de Peter Pan: no quiere crecer. Es un estado inicial que carece de proyecto. Aspira a eternizarse sin hacer nada. A pesar de su aparente hiperactividad —es inquieto, nervioso, ciclotímico, agitado, insomne—, su actitud vital es pasiva o enajenada, que es otro tipo de pasividad. Por eso los enamorados se sienten esclavos y hablan tanto de que el objeto de su amor es su dueño. Un sujeto se siente estremecido sin saber por qué. No es libre de enamorarse o no enamorarse. Y, además, no quisiera hacer nada, sino estar unido al objeto de su amor. La quietud es su aspiración.
“Convertir el amor pasión en vida amorosa es convertir un estado en un proyecto. Es hacerlo <<diligente>>, palabra que deriva del latín diligo, que significa <<amar>>. Hemos de volver al viejo Platón: <<Amar es crear en la belleza[6]>>.
“Estamos, sin duda, muy lejos de la barrera del animal en celo. Pero es en este punto donde aparece con más agudeza la gravedad del problema. Lo difícil es la invención y la realización de un proyecto. Es fácil la unificación emocional, es decir, que dos personas en un momento determinado sientan unánimes el mismo sentimiento: alegría, dolor, placer, entusiasmo, amor. Lo que es difícil es unificar dos vidas, dos caracteres, dos proyectos distintos e independientes hasta ese momento, dos comportamientos. ¿Cómo hacerlo? Sin duda, aprovechando la energía del enamoramiento. Pero el enamoramiento es loco o ciego o irresponsable, luego no está capacitado para elaborar o realizar un proyecto. A lo largo de la historia se ha intentado resolver la cuestión proponiendo proyectos elaborados, casi institucionalizados: el matrimonio, por ejemplo. Pero en la actualidad no existen esos modelos. Cada cual tiene que hacérselos a medida, en una especie de bricolaje sentimental. Todo tipo de parejas, abiertas o cerradas, homo o hetero, compartidas o exclusivas, están a su disposición. No existen normas morales claras que hagan previsibles los comportamientos. La precariedad contamina todas las relaciones, provocando una desesperanza o un fácil desistimiento. La búsqueda de la realización personal sitúa en segundo plano todas las relaciones. Cunde la idea de que nada que se haga por amor debe costar trabajo, lo que es falso; o de que nada que se haga por compromiso es compatible con el amor, lo cual lleva a no comprometerse nunca. Pese a lo cual, los humanos seguimos pensando que las relaciones amorosas son el camino más seguro a la felicidad, aunque desconfiemos de alcanzarlas. El siglo XX ha acuñado el eslogan sartriano <<el infierno son los otros<<, que leva a vivir en soledad y a la defensiva.
“Tal vez estemos oyendo demasiadas historias de fracasos. […] Por eso me parece importante reivindicar las vidas amorosas felices. Son complejas obras de arte dignas de admiración. La pasión amorosa se prolonga en una sabiduría amorosa, encargada de convertir en vida lo que hasta ese instante era sólo sentimiento. Se trata, huelga decirlo, de un saber necesario y difícil, […] pero que merecería ser emprendido. Deberíamos tomarnos en serio el aprendizaje del amor. Nos serviría para aprovechar muchas oportunidades, y eludir muchas desdichas.”

Notas al pie de Israel Pintor. Título completo del libro: Palabras de amor. Un tratado de los sentimientos a través de las más intensas cartas de amor de todos los tiempos


[1] A veces. O sea que no es un obstáculo perpetuo.

[2] Exacto. Vivir en la belleza de los pequeños detalles que hacen la vida valiosa (parafraseando a Platón).

[3] Sí, quizá. El problema es, que para llegar a este punto, primero hay, desbordado e intenso, que reconocerse amante o amado. Así luego, tal vez, habré de emprender la carrera de resistencia y ver, como Monet, las luces de los nenúfares.

[4] ¿Y cuánto hace falta experimentar, cuándo hemos dejado de ser jóvenes (y por lo tanto nuevos para todo) para <<realmente>> amar? Conozco varios cuarentones incapaces (no sólo de amar, sino también de pensar), en cambio yo, que no supero el primer cuarto de mi vida, vivo el amor en cada letra, en cada respiro.

[5] Amor egoísta. Ámame, sólo cuando todavía no brille. Y cuando me tomen fotografías, ¡eclípsate! ¡Jodida modernidad! Narcisismo de veinticuatro quilates. Sería válido, en todo caso, si esa decisión jamás afectara al ser amado. Si no tuviésemos ya al amor detrás, delante, arriba, abajo, única y exclusivamente porque le dimos entrada; y claro, le dimos entrada por ególatras.
Válido si dos soledades se encuentran luego de haberse concentrado, primero, en la realización personal. Culero si el entendido se usa como justificación para levantar el dedo índice ante el ser amado y advertir: cuando vengan a pedirme un autógrafo, desparece.
Quien ha tenido una historia amorosa como la de Rilke, no puede, sin muchísima vergüenza, de buenas a primeras citar a Platón.
Cuando el discurso contradice la acción, se vive en el error, en la absoluta soledad. En el tipo de soledad que se sacia consigo misma y no “prepara” su encuentro con ninguna otra para amarla, mucho menos respetarla. En todo caso, siguiendo la lógica rilkiana, si una soledad de ese tipo tropieza con el entusiasmo amoroso de algún despistado, no hará más que limitarla, condicionarla, exigirle libertad y aplausos. Ahí está Sartre y Simone de Beauvoir; Hannah Arendt y Heidegger. ¿Qué tiene lo femenino que siempre es más? Más trasparente, más honesto, más más
Y si me pongo analítico, este afecto, consecuencia del encuentro entre una soledad del tipo culera (o sea del tipo rilkiana) y otra del tipo amante apasionado (que, para joder más la cosa, admira terriblemente al culero del que se enamoró: por ejemplo los casos antes citados de Beauvoir y Arendt), no puede ser otra cosa que machismo disfrazado.

[6] A esto se le llama una cita decente de Platón. No a las confianzas de Rilke.

Retrato de Israel, Raúl Chacón

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